Capítulo 6 – Los responsables y las estructuras de animación y coordinación

Introducción

243.     La responsabilidad del crecimiento vocacional y de la formación misionera, por su extraordinaria importancia, corresponde a toda la Congregación, a la Provincia y a la comunidad formativa[1]. De una manera especial está encomendada a los Superiores en sus distintos niveles. Se lleva a cabo también a través de otras mediaciones personales[2] y de diversas estructuras de animación y coordinación vocacional y formativa[3].

 1. Los Superiores de la Congregación

 244.     La primera responsabilidad en la animación y coordinación de la pastoral vocacional y de la formación recae en los superiores de la Congregación, según los distintos niveles de su jurisdicción y conforme a los criterios señalados por la Iglesia y la Congregación[4]. Considerarán como misión propia suya el tratar de edificar esta comunidad fraterna en Cristo[5].

 245.     Los superiores desempeñan estas funciones de una manera personal, o con el equipo de gobierno, o delegando algunas funciones en otras personas o en estructuras, tanto de gobierno como de pastoral vocacional y formativas[6]. Su actuación, en algunos casos, está regulada por las normas del derecho universal y propio, las cuales señalan explícitamente las formas y los momentos en los que deben intervenir. Y, en otros, actúan conforme a su propia iniciativa y según las urgencias, necesidades y conveniencias de la Congregación, Organismo y Comunidad.

 246     Entre las responsabilidades generales que las Constituciones señalan a los superiores están las siguientes:

-El Superior General ha de procurar la conservación e incremento de la Congregación y, en consecuencia, ha de promover en todas partes las vocaciones y velar por la formación de los nuestros[7].

-El Superior Mayor ha de procurar con empeño que toda el Organismo se responsabilice y se comprometa en la promoción vocacional y que se ponga la máxima diligencia en el perfeccionamiento de los formandos y de los demás religiosos[8].

-Y el Superior Local ha de confortar a los hermanos de comunidad para que crezcan en su vocación misionera, permanezcan fieles a sus promesas y a las demás obligaciones de nuestra vida[9].

247.     Los superiores han de ser guía, estímulo y ayuda para el sector vocacional y formativo de la Congregación, con su ejemplo, con su palabra y con su actuación.

-Considerarán la promoción vocacional y la formación, tanto inicial como permanente, como una prioridad a la que han de prestar especial atención y dedicación.

-Buscarán, en el nombramiento de los responsables de la pastoral vocacional y de los formadores[10], las personas más adecuadas para dicha función, aunque éstas tengan que dejar otras funciones y trabajos[11].

-Darán los criterios vocacionales y formativos prácticos, dentro de su jurisdicción, y establecerán en ella lo dispuesto en los respectivos capítulos y asambleas, en sintonía con los principios y orientaciones de la Congregación.

-Aplicarán con esmerada atención y cuidado, previo un serio discernimiento, las normas y criterios eclesiales y congregacionales en todo lo referente a las admisiones y dimisiones de los candidatos a la profesión y a las órdenes sagradas[12].

-Organizarán, según las normas de nuestro derecho propio, las estructuras (equipos, consejos, secretariados o comisiones) de animación y coordinación de la pastoral vocacional, y de la formación inicial y permanente.

-Promoverán la elaboración de los planes de pastoral vocacional y de formación inicial y permanente, según los casos, en la comunidad, Organismo o Congregación, los aprobarán y seguirán de cerca su puesta en práctica.

-Mantendrán constante relación y unidad de criterios de actuación con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores[13].

-Alentarán, con su presencia y sus orientaciones, a los centros vocacionales y a las comunidades formativas, visitándolos con frecuencia[14]. En las visitas a las demás comunidades, especialmente en las canónicas, suscitarán la conciencia y el compromiso por las vocaciones y la formación del Organismo y estimularán los planes locales de formación permanente.

-Dotarán a los centros y comunidades formativas de los medios necesarios.

 2. Las Prefecturas de Formación

 2.1. Aspectos generales

248.     La Prefectura de Formación es una estructura de gobierno que se constituye en el Gobierno General y Provincial según lo acordado por los respectivos capítulos, general o provincial[15].

249.     La Prefectura de Formación puede organizarse en diversas secciones a través de comisiones y secretariados, temporales o permanentes, según las distintas actividades vocacionales y formativas[16].

250.     Al frente de la Prefectura está el Prefecto de Formación. Este, que ha de ser una persona competente en el campo formativo, puede ser un consultor, general o provincial, o una persona no perteneciente a los respectivos equipos de gobierno[17].

251.     La responsabilidad última de la Prefectura corresponde al Superior General o Provincial. Al Prefecto le corresponde la responsabilidad formativa de manera inmediata y de forma habitual.

252.      Los Prefectos de Formación, bajo la autoridad del Superior respectivo, gozarán de las facultades suficientes para cumplir la misión específica que se les ha encomendado[18].

 2.2. La Prefectura General de Formación

253.      Tiene como objetivo específico animar y coordinar la tarea vocacional y formativa de la Congregación, y ofrecer orientaciones de carácter general, dejando a las correspondientes Prefecturas Provinciales la aplicación a las circunstancias de cada Organismo y zona[19].

 254.      Su área abarca desde la pastoral vocacional hasta la formación permanente inclusive, y se extiende a todos los Organismos de la Congregación, incluidos los centros situados en las Iglesias en formación[20]. Bajo su responsabilidad directa están los centros vocacionales y formativos de carácter generalicio[21].

 255.      La designación del Prefecto General de Formación corresponde al Superior General con su Consejo, teniendo en cuenta, en el caso de que sea Consultor, la orientación dada por el Capítulo General[22].

256.      El Prefecto, para realizar mejor su función, puede tener un ayudante o auxiliar, que será nombrado por el Gobierno General.

257.      El Prefecto General de Formación puede convocar, siempre que sea necesario y oportuno, comisiones especiales de formación para el estudio y asesoramiento de situaciones y casos particulares.

258.      Son funciones de la Prefectura General de Formación:

-Ayudar directamente al Superior y al Gobierno General en la animación de la formación en la Congregación mediante la información periódica, el asesoramiento y la puesta en práctica de sus decisiones y orientaciones.

-Animar en la Congregación la pastoral vocacional y el proceso de formación integral, inicial y permanente, de la persona del claretiano para la misión apostólica hoy[23].

-Promover constantemente una cuidada selección vocacional y una formación de calidad, que sea claretiana, personalizada y actualizada, en orden a la misión.

-Impulsar la selección y formación de los formadores y estimular y orientar las especializaciones en la Congregación[24].

-Ayudar de una manera particular a los Organismos Mayores más necesitados.

-Favorecer el intercambio de formadores y profesores entre los diversos Organismos de la Congregación.

-Promover entre los responsables de los Organismos Mayores y áreas congregacionales la relación y la comunicación que contribuyan a la ayuda interprovincial.

-Cuidar que el PGF sea aplicado y evaluado en los Organismos Mayores de la Congregación[25], de acuerdo con las características de cada área cultural.

-Estimular la elaboración de los Planes Provinciales, los proyectos locales (de formación inicial y continua) y el proyecto personal de formación, en línea con las orientaciones de la Iglesia y de la Congregación.

259.      Son actividades propias de la Prefectura:

-La comunicación frecuente con los superiores de la Congregación y con los responsables de la pastoral vocacional y de la formación (inicial y continua), a través de la correspondencia epistolar, los diálogos personales o en grupo y otros medios de relación.

-Las visitas periódicas a los centros vocacionales y formativos, debidamente programadas y organizadas en contacto con los respectivos responsables de los Organismos.

-La organización y/o participación, según los casos, en encuentros y reuniones con los responsables de la pastoral vocacional, los formadores y formandos, tanto a nivel general como zonal y provincial[26].

-El ofrecimiento a los centros de la Congregación de subsidios vocacionales y formativos, claretianos y no claretianos.

-La información a los responsables sobre las experiencias vocacionales y formativas que se realizan en la Iglesia y en la Congregación[27].

-La organización de Encuentros de Renovación Claretiana a nivel congregacional[28]. Cuidará de una manera especial los encuentros para los responsables de la pastoral vocacional y la formación.

-La promoción de iniciativas de estudio e intercambio entre los profesores pertenecientes a nuestros centros académicos y a otras instituciones no congregacionales[29].

 2.3. Las Prefecturas Provinciales de Formación

260.      La Prefectura tiene como objetivo específico animar y coordinar la pastoral vocacional y la formación inicial y permanente de la Provincia.

261.      En principio, el área de la Prefectura abarca desde la pastoral vocacional hasta la formación permanente. No obstante, los Capítulos o Gobiernos Provinciales pueden crear, según los casos, otras Prefecturas, consejos o comisiones para animar la pastoral vocacional u otro sector de la formación[30].

 262.      El Prefecto Provincial de Formación es nombrado o elegido según las diversas modalidades indicadas en nuestro derecho[31].

 263.      Son funciones de la Prefectura:

-Informar y asesorar al Superior y Gobierno Provincial en los asuntos de pastoral vocacional, formación inicial y permanente, y ejecutar sus decisiones y orientaciones.

-Crear entre los responsables de la pastoral vocacional y de la formación inicial un sentido de comunión y corresponsabilidad.

-Coordinar criterios y métodos para lograr una eficaz pastoral vocacional y un proceso formativo unitario, gradual y orgánico.

-Procurar que se elabore el Plan Provincial de Formación, teniendo como marco el PGF, y que sea aplicado y evaluado en la Provincia.

-Evaluar periódicamente el proceso formativo, inicial y permanente, de la Provincia y ofrecer orientaciones para su mejor funcionamiento.

-Informar al Prefecto General de Formación sobre la situación de la formación en su Organismo.

264.      Entre las actividades de la Prefectura se indican las siguientes:

-La comunicación y relación con el Prefecto General de Formación y más frecuentemente con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores y formandos de los centros formativos.

-Las visitas periódicas a los centros vocacionales y formativos y colaboración con ellos en las actividades propias.

-La organización de reuniones y encuentros de estudio y formación con los profesores y formadores de la Provincia.

-La animación de la formación permanente de las comunidades y de la elaboración del proyecto personal de formación.

-La programación de la formación permanente de la Provincia, siguiendo las orientaciones de los Capítulos y Gobiernos Provinciales y organización de las actividades programadas (cursos, encuentros, reuniones, ejercicios espirituales)[32].

-La elaboración y ofrecimiento de medios y subsidios de formación para las personas y comunidades.

-La convocatoria del Consejo Provincial de Formación según esté establecido y siempre que se juzgue conveniente.

-La elaboración y actualización periódica del Plan Provincial de Formación y la revisión de los proyectos formativos locales.

2.4. Los Consejos de Formación

265.      Teniendo en cuenta las diversas experiencias congregacionales, se recomienda la constitución del Consejo Provincial de Formación en cada Provincia[33].

 266.      El Consejo Provincial de Formación es un órgano de corresponsabilidad y participación formativa a nivel provincial.

 267.      Tiene como finalidad inmediata asegurar la unidad y la continuidad del proceso formativo de la Provincia y ayudar a la Prefectura de Formación en el cumplimiento de su misión formativa y en la realización de sus funciones y actividades propias[34]. También analiza y presenta soluciones a los diversos problemas que vayan surgiendo en las etapas de la formación y estudia el proceso formativo con una proyección de futuro.

 268.      La constitución del Consejo de Formación, sus competencias y su funcionamiento serán determinados por el Gobierno de cada Organismo mediante un reglamento apropiado[35].

269.      En el Consejo de Formación debe haber representantes de la pastoral vocacional y juvenil, de todas las etapas formativas, de formadores y formandos, encargados de la formación continua, y de otros sectores de la Provincia.

270.      Se organizarán reuniones del Equipo de Formadores, constituido solamente por éstos, para tratar asuntos propios de su competencia.

271.      En donde parezca oportuno y dadas las circunstancias del centro formativo, se puede crear el Consejo Local de Formación, integrado por formadores y formandos, como órgano de participación, corresponsabilidad y ejecución de la comunidad formativa. Para tratar asuntos propios de su competencia reúnase periódicamente el equipo local de formadores.[36].

272.      Además de expresar su corresponsabilidad con la representación en los Consejos de Formación, los formandos pueden participar también en la animación formativa a través de otras estructuras que los Organismos Mayores juzguen más convenientes según las circunstancias (consejos, asamblea de formandos).

3. Colaboración interprovincial

273.      La colaboración interprovincial en el campo de la formación manifiesta el servicio común a la Iglesia, la unidad y la comunión de personas y bienes de toda la Congregación y la fraternidad entre sus miembros.

 274.      Debemos promover el espíritu de solidaridad y cooperación entre todos los miembros de la Congregación en todas las etapas formativas, a partir de la pastoral vocacional[37], procurando favorecer al máximo la mutua ayuda entre los Organismos de la Congregación[38], llegando incluso a la concentración de centros cuando fuere necesario.

275.      La Prefectura General de Formación y las Conferencias Interprovinciales promuevan y organicen reuniones de las Prefecturas de carácter interprovincial. Su finalidad será contrastar experiencias, estudiar y reflexionar sobre temas específicos y buscar y organizar líneas de acción comunes.

276.      Los encuentros interprovinciales y regionales de formandos, así como la organización de acciones conjuntas (preparación para la primera profesión y la profesión perpetua, aprendizaje de idiomas, experiencias pastorales) contribuyen a profundizar el sentido de pertenencia congregacional y favorecen la apertura universal. Deben ser, pues, estimulados, según la periodicidad y modos que se estimen oportunos según los casos.  

277.      Los formadores y profesores de nuestros centros estarán siempre disponibles para prestar sus servicios de una manera temporal o permanente en cualquier parte de la Congregación donde fuere necesario. Las diversas instancias impulsarán el intercambio de formadores y profesores de nuestros centros formativos y académicos para un mayor enriquecimiento mutuo.



   [1] CIC 652.4; CC 58; 76; Dir 160.

     [2] cf PGF, capítulo 3.

     [3] cf 1F 84.

     [4] cf CC 138, 113.

     [5] PI 27.

     [6] cf Dir 363; 411.

     [7] CC 138.4.

     [8] CC 113.5.

     [9] CC 104.4.

     [10] cf Dir 451a, 210, 246.

     [11] cf OT 5; 1F 76; Dir (1975) 230; (1982) 262.

     [12] cf CIC 642; 653; 1025; 1028-1030.

     [13] cf RC 32; PI 52.

     [14] cf CC 134.

     [15]cf Dir 407.

     [16] cf Dir 407.

     [17]cf 1F 164a; Dir 408, 409.

     [18] cf Dir 411.

     [19]cf 1F 165.

     [20]cf Dir 156 ss.

     [21] cf 1F 165.

     [22]cf Dir 408.

     [23] cf MCH 228.

     [24] cf 1F 165, 167.

     [25] cf 1F 84.

     [26]cf Dir 176; 1F 164, c.

     [27] cf Dir 176.

     [28]cf 2F 27; CPR 69.

     [29]cf 1F 165; 2F 32.

     [30]cf RG 73; Dir 407.

     [31]cf Dir 409.

     [32] cf 2F 30.

     [33] cf Dir 165.

     [34] cf Dir 165.

     [35]cf Dir 165.

     [36] cf 1F 85.

     [37]cf Dir 303.

     [38] cf Dir 302.