ÍNDICE GENERAL

ÍNDICE GENERAL

Presentación

Contenido

Siglas utilizadas

EL NOVICIADO EN LA CONGREGACIÓN. NOTAS HISTÓRICAS

 

Capítulo 1:     QUÉ ES EL NOVICIADO

I. EL NOVICIADO EN LA HISTORIA DE LA VIDA RELIGIOSA

1. Antecedentes históricos del noviciado

2. La institucionalización del noviciado

3. La codificación de la doctrina sobre el noviciado

4. El noviciado a partir de los años de la renovación conciliar

4.1. La puesta al día del noviciado según Renovationis Causam

4.2. Posteriores orientaciones eclesiales

II. NATURALEZA, FINALIDAD Y OBJETIVOS DEL NOVICIADO

1. Aclaraciones terminológicas

2. Naturaleza y finalidad del noviciado

3. Los núcleos de objetivos propios del noviciado

3.1. Iniciación integral a una nueva vida

3.2. Referencia cristológica y carismática

3.3. Conocimiento más claro de la propia vocación

3.4. Experiencia de la vida de la Congregación y conformación de la mente y el corazón con su espíritu

3.5. Comprobación de la intención e idoneidad de los novicios

4. Objetivos específicos y programación concreta

III. ORIENTACIONES FORMATIVAS

1. San Antonio Claret como novicio: un modelo a imitar

2. Las adecuadas actitudes en el noviciado

3. Conclusión

Capítulo 2:     LA VOCACIÓN Y SU DISCERNIMIENTO

I. SIGNIFICADO DE LA VOCACIÓN

II. EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL

1. La vocación como proyecto dinámico

2. La vocación como llamada y respuesta

3. La llamada: los signos vocacionales

3.1. Signos vocacionales como acontecimientos

3.2. Signos vocacionales como dones de Dios a la persona

3.3. Otras orientaciones para el discernimiento

4. Conciencia de la llamada vocacional

5. La respuesta: la fidelidad vocacional

5.1. Exigencias de la fidelidad vocacional

5.2. Orientaciones para ser fieles a la vocación

Capítulo 3: LA EXPERIENCIA VOCACIONAL EN LA BIBLIA

I. LA BIBLIA, INSPIRADORA DE LA VOCACIÓN

1. La Palabra de Dios, inspiradora de la vocación misionera de Claret

2. Vocaciones bíblicas que son modelos para nuestra vocación misionera

3. La vocación en la Biblia: los relatos de vocación

II. LOS LLAMADOS EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN

1. La vocación de Abraham

1.1. La llamada a Abraham

1.2.       La respuesta de Abraham

1.3.       El significado de la bendición

2. La vocación de Moisés

2.1. El relato de la vocación de Moisés

2.2. Rasgos característicos de la vocación y misión de Moisés

3. La vocación de Jeremías

3.1. Parte primera (Jr 1, 4-10): relato de la vocación del profeta

3.2. Parte segunda (Jr 1, 17-19): relato de la vocación del profeta

4. La vocación de Isaías

4.1. La visión (Vi al Señor…)

4.2. La purificación (Uno de los serafines voló hacia mi…)

4.3. La misión (Vete a decir a ese pueblo…)

5. La vocación de María

5.1. María, llamada a ser instrumento de salvación

5.2. La vocación de María, como experiencia de Dios Trinidad

5.3. La respuesta de María: obediencia a la Palabra

6. La vocación de “los Doce”

6.1. Llamados a ser discípulos           

6.2. Llamados a ser apóstoles de Jesús

6.3. Llamados a ser apóstoles de Jesucristo en todo el mundo

6.4. Llamados a identificarse con Jesucristo-Siervo sufriente

6.5. Llamados a ser en plenitud apóstoles de Cristo Resucitado

7. La vocación de Pedro

7.1. Llamado a ser pescador

7.2. La recompensa prometida

8. La vocación de Pablo

8.1. La experiencia decisiva del camino de Damasco

8.2. La transformación de Pablo en Cristo

8.3. La misión universal de Pablo

Capítulo 4:     CLARET, FUNDADOR Y MODELO DE VIDA APOSTÓLICA

I. LA EXPERIENCIA VOCACIONAL DE CLARET

1. Origen de la experiencia vocacional de Claret

1.1. Infancia

1.2. Juventud

1.3. Llamada explícita

1.4. Tentaciones

2. Formación para la misión

3. Claret, misionero apostólico

3.1. La identidad vocacional de Claret

3.2. Imagen tradicional del misionero apostólico

3.3. El misionero apostólico según Claret

4. Claret, misionero apostólico siempre

II. RASGOS DE LA FIGURA DE CLARET

1. Espiritualidad

1.1. Jesús en el centro

1.2. Experiencia del mundo

1.3. Primado de la Palabra de Dios

1.4. La permanente presencia de María

2. Estilo de vida

2.1. Animado por la caridad apostólica

2.2. Estilo de pobreza apostólica

2.3. Itinerancia misionera

2.4. En comunidad misionera

2.5. Adornado de otras virtudes misioneras

3. Misión

3.1. Evangelización, como anuncio misionero de la Palabra

3.2. Universalidad

3.3. Misión profética

3.4. El envío misionero

III. MEDIOS PARA CONOCER E IMITAR LA FIGURA DE CLARET

Capítulo 5:     NUESTRA HISTORIA

I. RECORDANDO LOS ORÍGENES

1. Claret y el generalato del P. Esteban Sala (1850-1858)

2. Presencia e influencia decisiva del Fundador (1857-1870)

II. LA EXPANSIÓN DE LA CONGREGACIÓN

1. Generalato del P. José Xifré (1858-1899)

2. Algunos episodios de su mandato

III. LOS MISIONEROS CLARETIANOS AL COMIENZO DEL SIGLO XX

1. Generalato del P. Clemente Serrat (1899-1906)

2. El nuevo auge de la Congregación.

   Generalato del P. Martín Alsina (1906-1922)

IV. PRUEBAS Y NUEVO CRECIMIENTO DE LA CONGREGACIÓN

1. Generalatos del P. Nicolás García (1922-1934 y 1937-1949)

   y del P. Felipe Maroto (1934-1937)

2. Un nuevo siglo para la Congregación.

V. LA CONGREGACIÓN SE RENUEVA

1. Generalatos del P. Antonio Leghisa (1967-1979)

y del P. Gustavo Alonso (1979-1985)

2. Servicio profético de la Palabra.

   Generalatos del P. Gustavo Alonso (1985-1991)

   y del P. Aquilino Bocos (1991-2003)

Capítulo 6:     EL CARISMA DE LA CONGREGACIÓN

I. NOCIONES GENERALES SOBRE EL CARISMA

1. Concepto de carisma

2. El carisma de la vida religiosa

3. Carisma del fundador y del instituto

3.1 El carisma del fundador

3.2. El carisma del instituto o congregación

4. Tradición, tradiciones y patrimonio espiritual

4.1. Tradición congregacional

4.2. Sanas tradiciones

4.3. Patrimonio espiritual

5. Institucionalización y expresión histórica del carisma

5.1. Institucionalización

5.2. Expresión histórica

II. EL CARISMA DE CLARET COMO FUNDADOR

1. Especial vocación personal

2. Misión singular

3. Peculiar espiritualidad

4. Estilo de vida particular

III. EL CARISMA DE LA CONGREGACIÓN

1. Identidad fundamental del carisma congregacional

1.1. Congregación de misioneros al estilo de los apóstoles

1.2. Congregación de servidores de la Palabra

1.3. La identidad carismática, principio configurador y dinamizador

2. Manifestación del carisma en la experiencia vital de la Congregación

2.1. Misión congregacional

2.2. Espiritualidad congregacional

2.3. Estilo de vida congregacional

3. Institucionalización del carisma claretiano

4. Desarrollo histórico en fidelidad creativa

IV. TRANSMISIÓN DE LA EXPERIENCIA DEL CARISMA

1. Formación en la identidad carismática

2. Formación en la dimensión comunitaria del carisma claretiano

3. Formación para la dimensión apostólica del carisma claretiano

4. Irradiar y transmitir la vivencia del carisma

Capítulo 7:     EL SEGUIMIENTO DE CRISTO

I. LA REGLA SUPREMA DE NUESTRA VIDA

1. Seguir a Jesucristo, regla suprema de la vida religiosa

2. El seguimiento de Jesús tal como se propone en el Evangelio

2.1. Los rasgos del seguimiento de Jesús, antes de la Pascua

2.2. Los rasgos del seguimiento de Jesús, después de la Pascua

3. Seguimiento, imitación, configuración

3.1. El seguimiento de Jesucristo

3.2. La imitación de Jesucristo

3.3. La configuración con Cristo

II. SEGUIR A JESUCRISTO COMO CLARETIANOS

1. Seguir a Jesús según la vocación religiosa

2. El seguimiento de Jesús según la vocación claretiana

2.1. La escuela y el taller del seguimiento

2.2. Los ámbitos de la escuela y el taller del seguimiento

2.3. Los medios para contemplar e imitar a Cristo

III. CONSECUENCIAS FORMATIVAS

1. Tener siempre presente el objetivo de la formación

2. Carácter progresivo del proceso de configuración con Cristo

3. Relectura de nuestro texto constitucional desde la clave del seguimiento (afirmaciones para releer, meditar, recordar…)

Capítulo 8:     LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS

I. ASPECTOS COMUNES  

1. Comprensión de los consejos evangélicos

1.1. Los consejos son muchos

1.2. La teología los ha sistematizado en tres

1.3. Están propuestos para todos

1.4. Según la propia vocación en la Iglesia

2. La profesión expresa la total entrega de sí mismo

2.1. La profesión

2.2. Los votos públicos

2.3. La total entrega de sí mismo

3. Se profesan en conformidad con el propio carisma

4. Los consejos evangélicos son acogida del misterio de Cristo

5. Son vivencia y expresión de las virtudes teologales

II. CASTIDAD

1. Sentido teológico de la castidad

2. Experiencia personal de Claret

3. Vivencia carismática de la castidad

3.1. El fundamento bíblico-teológico

3.2. Incidencia de la castidad en la comunidad y en la misión

3.3. Aspectos jurídicos

3.4. Aspectos pedagógicos

III. POBREZA

1. Sentido teológico de la pobreza

2. Vivencia personal de Claret

3. Vivencia carismática de la pobreza

3.1. El fundamento bíblico-teológico

3.2. Incidencia de la pobreza en la comunidad y en la misión

3.3. Aspectos pedagógicos

3.4 Aspectos jurídicos

IV. OBEDIENCIA

1. Sentido teológico de la obediencia

2. Experiencia personal de Claret

3. Vivencia carismática de la obediencia

3.1. El fundamento bíblico-teológico

3.2. Dimensión comunitaria y apostólica

3.3. La figura del superior en la comunidad

3.4. Práctica de la obediencia por parte de los demás hermanos

3.5. Aspectos jurídicos

3.6. Aspectos pedagógicos

Capítulo 9:     LA COMUNIDAD CLARETIANA

 

I. FUNDAMENTOS BÍBLICO-TEOLÓGICOS

1. La comunión trinitaria

1.1. Perijóresis

1.2. Comunión abierta

1.3. Dinamismo de la comunión intratrinitaria

2. Comunidad apostólica

2.1. Jesús constituye una comunidad

2.2. Valores y dinamismo de la comunidad de Jesús

3. La primera comunidad de creyentes

3.1. El resurgir de la comunidad

3.2. El ideal de la comunidad de Jerusalén

4. La caridad, el don primero y más necesario

II. CARACTERÍSTICAS CARISMÁTICAS

1. Comunidad de gracia

2. Naturaleza misionera

2.1. En la fundación de la Congregación

2.2. En el decurso del tiempo

3. Verdadera fraternidad

4. Pertenencia congregacional

5. Comunidad viva y encarnada

III. DINAMISMO INTERNO

1. La Eucaristía

2. La oración

3. Estilo de vida familiar

3.1. Relaciones fraternas

3.2. Cultivo de los valores humanos

3.3. Impronta cordimariana

3.4. Comunidad abierta

4. La participación en el gobierno y en la ordenación comunitaria

4.1. Las reuniones plenarias de la comunidad

4.2. El proyecto comunitario

5. La colaboración en la misión

Capítulo 10:   LA MISIÓN CLARETIANA

I. EL MISTERIO DE LA MISIÓN A LA LUZ DE LA REVELACIÓN

1. Aclaraciones etimológicas

2. La misión que viene de Jesús, una oferta de salvación

3. La misión del Espíritu Santo

3.1. El Espíritu que unge a Jesús para evangelizar.

3.2. El Espíritu que unge a la Iglesia para evangelizar

4. Misión como vocación de la Iglesia

5. Misión compartida

II. LOS CLARETIANOS, UNA CONGREGACIÓN MISIONERA

1. Nuestra misión en la Iglesia

1.1. El servicio misionero de la Palabra

1.2. El anuncio de Jesucristo

1.3. El contenido del anuncio

1.4. Anuncio al hombre de hoy

1.5. La transformación del mundo

2. Rasgos de la misión claretiana

2.1. Misión universal

2.2. Misión eclesial

2.3. Misión profética

3. Exigencias de nuestra misión

3.1. Seguir a Cristo Evangelizador

3.2. En una comunidad evangelizada y evangelizadora

3.3. Con el testimonio de vida

3.4. En creatividad, amor y alegría

4. Opciones de nuestra misión

4.1. Opción por una evangelización misionera

4.2. Opción por una evangelización más inculturada

4.3. Opción por una evangelización profética y liberadora

4.4. Opción por una evangelización desde la perspectiva de los pobres y necesitados

4.5. Opción por una evangelización multiplicadora de líderes evangelizadores

5. Medios apostólicos y criterios para discernirlos[1]

5.1. Principio general

5.2. Criterios de discernimiento

6. Formación para la misión

6.1. Espíritu apostólico de los candidatos a la Congregación.

6.2. Ministros idóneos de la Palabra.

6.3. Formación para la misión

6.4. Otras orientaciones pedagógicas

Capítulo 11:   LA PALABRA DE DIOS

I. LA PALABRA DE DIOS EN CLARET

1. Su experiencia personal

2. Orientaciones pedagógicas de Claret para asimilar la Palabra de Dios

II. CLARET, REFERENCIA PARA LA CONGREGACIÓN

1. Su ejemplo contenido en la Autobiografía

2. Textos bíblicos congregacionales

3. Recomendaciones a los Misioneros

III. EL MISIONERO CLARETIANO, OYENTE Y SERVIDOR DE LA PALABRA

1. El amor a la Palabra de Dios, un rasgo de familia

2. Centralidad de la Palabra de Dios

3. La iniciación formativa en la lectura y la meditación de la Palabra

IV. ORIENTACIONES PARA UNA LECTURA ORANTE DE LA PALABRA EN CLAVE CLARETIANA

1. Desde la luz del Espíritu, que nos unge para la misión

2. Con María y como María, nuestra Madre y Formadora

3. La Palabra vivida y celebrada en comunidad

4. La Eucaristía y la liturgia, momentos privilegiados

5. Síntesis entre el estudio de la Palabra y la oración

6. La Palabra de Dios en las experiencias apostólicas

7. Disposiciones y actitudes prácticas

V. LA LECTIO DIVINA

1. Breve historia

2. Los pasos más importantes de la Lectio Divina

VI. EL NOVICIO, OYENTE Y SERVIDOR DE LA PALABRA

Capítulo 12:   LAS ORACIÓN EN LA VIDA DEL CLARETIANO

I. ASPECTOS BÍBLICOS

1. La oración de Jesús

1.1. Jesús ora

1.2. Jesús enseña a orar

1.3. Jesús escucha la oración

2. La oración de la Virgen María

II. ASPECTOS TEOLÓGICOS

1. La oración es don de Dios

1.1. En las manifestaciones de la creación

1.2. En su Palabra revelada

1.3. En los signos de los tiempos

1.4. En la entrega de Cristo, del Espíritu y de la Iglesia

2. La oración es respuesta del hombre

2.1. El orante

2.2. Las actitudes del orante

2.3. La situación del orante

III. ASPECTOS CLARETIANOS

1. La oración de Claret

1.1. La oración, una constante en su vida

1.2. Las formas y expresiones de su oración

2. La oración del claretiano

2.1. Fundamento cristológico (n. 33)

2.2. Espíritu de la oración misionera y sus contenidos (n. 34)

2.3. La oración eclesial y litúrgica (n. 35)

2.4. La piedad mariana (n. 36)

2.5. La oración mental (n. 37)

2.6. La reconciliación sacramental (n. 38)

IV. ASPECTOS PEDAGÓGICOS

1. Criterios de actuación

2. Pasos progresivos

2.1. Saber estar con Dios

2.2. Saber volcar el corazón en Dios

2.3. Saber oír a Dios

2.4. Abandonarse a la acción de Dios

Capítulo 13:   LAS VIRTUDES PROPIAS DEL NOVICIO

I. LAS VIRTUDES DE LA FE, LA CONFIANZA Y LA HUMILDAD

1. Fe viva

1.1. Modelos de fe viva para los novicios

1.2. Vivencia de la fe durante el noviciado

2. Confianza

2.1. Las tentaciones contra la confianza

2.2. Medios para combatir las tentaciones contra la confianza

3. Humildad evangélica

3.1. La humildad, fundamento de todas las virtudes

3.2. Consistencia de la verdadera humildad

3.3. Motivos para el cultivo de la humildad

3.4. Medios para conseguir la humildad

II. LA BÚSQUEDA DE LA VOLUNTAD DE DIOS Y LA FIDELIDAD A LA VOCACIÓN

1. La búsqueda de la voluntad de Dios

1.1. El discernimiento de la voluntad de Dios acerca de la vocación

1.2. Una obediencia evangélica perfecta (en fe y amor)

2. Fidelidad a la vocación

2.1. Valoración de la grandeza de la vocación

2.2. Actitud agradecida y correspondencia continua

2.3. La lucha contra las tentaciones

III. LA RECTITUD DE INTENCIÓN, LA ORACIÓN INCESANTE Y OTRAS VIRTUDES

1. Rectitud de intención

1.1. Tres tipos de intención en el obrar

1.2. El motivo de nuestro obrar como claretianos

1.3. Dificultades para vivir la recta intención. Maneras de practicarla

2. Oración incesante

2.1. La vida de oración

2.2. Orientaciones sobre la oración del novicio

2.3. El silencio como condición para la vida de oración y para la consecución de ciertos valores en el noviciado

3. La práctica de otras virtudes

4. Conclusión. La unidad de la vida misionera

Capítulo 14:   LAS VIRTUDES DEL MISIONERO CLARETIANO

I. LAS VIRTUDES QUE IDENTIFICAN AL MISIONERO CON CRISTO EVANGELIZADOR

1. La caridad apostólica

1.1. Primacía de la caridad para el misionero

1.2. Medios para adquirir la caridad apostólica

2. La humildad apostólica

3. La mansedumbre apostólica

4. La modestia como talante de sencillez

5. La mortificación

5.1. Sentido de la mortificación

5.2. El ejemplo de nuestro Fundador

5.3. La configuración con Cristo paciente

5.4. Práctica de la mortificación

II. EL PROGRESO HACIA LA PLENA MADUREZ EN CRISTO

1. Llamados a progresar en la vida espiritual

2. Dinamismos y medios para alcanzar la madurez en Cristo

3. “Renueven cada día el propósito de adelantar en el camino del Señor”

4. Progresar a través de la “formación continua”

Capítulo 15:   LA UNIDAD DE LA VIDA MISIONERA

I. ORIENTACIONES ECLESIALES Y CONGREGACIONALES

1. El Concilio Vaticano II

2. Otros documentos eclesiales

3. Claret, testimonio de un proceso de unidad personal

4. La Congregación

4.1. Las Constituciones

4.2. El Plan General de Formación

II. EL CONFLICTO EXISTENCIAL DEL RELIGIOSO

1. El religioso como persona

2. El religioso como creyente y especialmente consagrado

3. El religioso, inserto en el ambiente circundante

4. Valor positivo del conflicto existencial

5. Modos de afrontar el conflicto existencial

III. FORMACIÓN PARA CONSEGUIR LA UNIDAD PERSONAL

1. Aceptación positiva del conflicto existencial

2. La unidad personal desde el Espíritu

3. María, inspiradora de la unidad personal del formando

4. Formar personas libres y bien integradas

5. Revitalización de la conciencia vocacional

6. Revisar y potenciar las motivaciones vocacionales

7. Vivencia de la propia identidad

8. Consistencia de la opción fundamental

9. La eficiencia personal

IV. UN COMPROMISO COMUNITARIO

Capítulo 16:   LAS CONSTITUCIONES, INSTRUMENTO DE FORMACIÓN

I. LAS CONSTITUCIONES: QUÉ SON, CÓMO SE HAN FORMADO Y RENOVADO

1. ¿Qué son las Constituciones?

2. Proceso de formación y de renovación de las Constituciones

II. LAS LÍNEAS-FUERZA DE LAS CONSTITUCIONES

1. Afirmación de nuestro carisma

2. Seguimiento de Cristo Evangelizador

3. Sensibilidad y disponibilidad en la Iglesia y para la Iglesia

4. Con énfasis en lo misionero           

5. En fidelidad a nuestra filiación cordimariana

6. Espíritu profético y sensibilidad social

III. LAS CONSTITUCIONES, REFERENCIA OBLIGADA DURANTE EL PERIODO FORMATIVO

1. Las Constituciones clarifican el fin y los principios de la formación

2. Las Constituciones nos introducen en un credo vocacional común

3. Las Constituciones promueven el crecimiento vocacional

4. Las Constituciones capacitan para la acción misionera

IV. ACTITUDES ANTE LAS CONSTITUCIONES

1. Leerlas bajo la inspiración del Espíritu que nos ha ungido

2. Considerarlas como expresión de una fe vocacional común

3. Asumirlas en continuidad de vida

V. MEDIOS PARA HACER DE LAS CONSTITUCIONES UN INSTRUMENTO FORMATIVO

1. Sugerencias para ayudar a la interiorización de las Constituciones           

1.1. Lectura

1.2. Estudio

1.3. Oración

1.4. Celebración

1.5. Examen

1.6. Creatividad

2. Observar las Constituciones “con todo el cuidado posible”

 

Capítulo 17:   MARÍA, MADRE Y FORMADORA

I. ¿QUIÉN ES MARÍA PARA LOS MISIONEROS CLARETIANOS?

1. María, Madre del misionero

1.1. En la experiencia del P. Fundador

1.2. En nuestra vida misionera

2. María, fundadora de la Congregación

2.1. En la experiencia del P. Fundador

2.2. En nuestra vida misionera

3. María, formadora de apóstoles en la fragua de su misericordia y amor

3.1. En la experiencia del P. Fundador

3.2. En nuestra vida misionera

4. María, protectora en la misión

4.1. En la experiencia del P. Fundador

4.2. En nuestra vida misionera

5. El Corazón de María, título oficial

5.1. En la experiencia del P. Fundador

5.2. En nuestra vida misionera

II. SIGNIFICADO DE NUESTRA ENTREGA AL CORAZÓN DE MARÍA

1. ¿Qué significa nuestra entrega filial y apostólica al Corazón de María?

2. ¿Cuál es el contenido de esta entrega?

III. MARÍA ES NUESTRO MODELO EN EL SEGUIMIENTO DE CRISTO

1. María, modelo de creyente

1.1. En la escucha y cumplimiento de la Palabra

1.2. En la oración

2. María, modelo de vida consagrada

2.1. En la castidad

2.2. En la pobreza

2.3. En la obediencia

3. María, modelo de virtudes típicamente misioneras

3.1. En el celo apostólico

3.2. En la humildad

3.3. En la mansedumbre

3.4. En la mortificación

IV. MARÍA EN EL ITINERARIO VOCACIONAL

1. Etapa de acogida vocacional

1.1. María, fuente interior de generosidad

1.2. María, madre y modelo de respuesta a la llamada de Dios

2. Etapa de postulantado

2.1. Descubrir a María

2.2. Aceptar a María como Madre que acompaña y protege

3. Etapa de noviciado

3.1. Acoger a María como modelo de escucha y cumplimiento de la Palabra

3.2. Descubrir y vivir la filiación cordimariana

4. Etapa de misioneros en formación

4.1. Amar filialmente a María, Madre de la Iglesia, formadora de apóstoles

4.2. Hacer con María la peregrinación de la fe

Capítulo 18:   ASPECTOS JURÍDICOS DEL NOVICIADO

I. NOCIONES GENERALES

1. Elementos comunes o generales de los institutos de vida consagrada

2. Índole e identidad jurídica de la Congregación

II. EL NOVICIADO COMO ETAPA E INSTITUCIÓN FORMATIVA

III. LA ADMISIÓN AL NOVICIADO

1. Exigencias y requisitos de carácter general

1.1 Solicitud de admisión

1.2. Requisitos generales exigidos por el derecho universal para el ingreso en un instituto de vida consagrada

1.3. Derecho de admisión

1.4. Circunstancias y requisitos para comenzar el noviciado

2. Requisitos específicos e impedimentos para la admisión al noviciado

2.1. Requisitos básicos.

2.2. Impedimentos

2.3. Limitaciones al derecho de admisión de los superiores.

2.4. Otros requisitos, certificaciones o informaciones requeridas para la admisión.

IV. LA FORMACIÓN DE LOS NOVICIOS

1.         Aspectos generales y criterios formativos

1.1. La finalidad del noviciado

1.2. La formación en los elementos constitutivos de la vida consagrada en general

1.3. La formación en los elementos constitutivos de la vida consagrada en particular

1.4. Colaboración activa y responsable

1.5. Relaciones con los miembros del instituto

2. La casa del noviciado

3.         El maestro de los novicios y sus colaboradores

V. FINAL DEL NOVICIADO

1. Abandono voluntario

2. Dimisión

3. Fallecimiento

4. Profesión

5. Petición de la profesión

6. Disposición sobre los bienes

7. Para la validez de la profesión

VI. ASPECTOS COMPLEMENTARIOS

1. Ausencia de la comunidad y separación de la Congregación

2. Impedimentos o irregularidades para los candidatos a las órdenes

 

 

APÉNDICES

 

Apéndice 1:     Reglamento del P. Fundador

Apéndice 2:     Recuerdos congregacionales

Apéndice 3:     El acompañamiento personal. La entrevista

Apéndice 4:     Criterios de madurez para la vida religiosa

Apéndice 5:     Análisis de la realidad

Apéndice 6:     Tipos, formas y métodos de oración

Apéndice 7:     Lectio Divina

Apéndice 8:     El examen de conciencia

Apéndice 9:     El plan de estudio para el noviciado

Apéndice 10:   Articulación sistemática de los cánones del CIC sobre la formación para la vida religiosa y los ministerios

Apéndice 11:   Documentos, informes y formularios

Apéndice 12:   Bibliografía claretiana fundamental

 

 

 



      [1] CC 48.

TRES CARACTERÍSTICAS DE SAN ANTONIO Mª CLARET

TRES CARACTERÍSTICAS DE SAN ANTONIO Mª CLARET

 
 

a) La primera y más importante es el celo apostólico.

 

Es un hombre de oración, agraciado por muchas experiencias místicas. Imita a Cristo no solamente en su conducta externa sino que sobre todo se identifica con las actitudes de Jesús, con sus deseos, con su misión. Cristo está profundamente arraigado en su corazón y por tanto quiere llevarlo a todos los hombres. ¡Ésta es una preciosa oración: “Dios y Padre mío! Qué yo te conozca y te haga conocer; te ame y te haga amar; te sirva y te haga servir; te alabe y te haga alabar de todas las criaturas. ¡Que todos los pecadores se conviertan! Que todos los justos se mantengan firmes en la fe y que todos, un día, nos encontremos en tu reino. Amén.”

 

Realiza todo lo que corresponde al ministerio sacerdotal, pero promueve el desarrollo integral de las personas: promueve la cultura, lucha contra la esclavitud, crea las Cajas de ahorro, funda bibliotecas.

 

Se vale de todos los medios; pensando sólo en el bien de la gente. Analiza la realidad, busca la causa de los males de su tiempo: la progresiva decristianización, la falta de cultura religiosa, el comunismo en cuanto niega a Dios. Y elige los medios más eficaces y oportunos para combatir esos males.

 

b) Maria Santo siempre ha estado presente en la vida del P. Claret.

 

Su devoción al Corazón de Maria es esencialmente una devoción apostólica, sobre todo cuando ha visto las conversiones obtenidas por los ruegos de la Archicofradía parisina de N. S. de las Victorias. Maria es la Mujer victoriosa que vence el mal. La devoción al Corazón de Maria es no es una devoción intimista, porque entiende que el corazón es la sede de la interioridad, lo más profundo de la persona, y en el caso de María simboliza la apertura a Dios, el interés por los hermanos y el servicio a ellos, el desinterés, la bondad y la ternura. Él se consagró al Corazón de Maria, como también lo hacemos nosotros, los claretianos, porque nos reconocemos fundados como Instituto gracias a una particular intervención materna de Maria. Por Maria el Espíritu nos configura al Hijo Misionero del Padre. Por el espíritu de nuestra Madre nuestro apostolado adquiere el sello de la humildad, de la mansedumbre, del amor materno y la ternura.

 

c) La multiplicación de evangelizadores

 

Suscitó una entera familia de seglares, sacerdotes y religiosos, que él concibió como un gran ejército de evangelizadores bajo la insignia del Corazón de Maria. Fundó la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de Maria, las religiosas de Maria Inmaculado, el instituto secular Filiación Cordimariana y muchas asociaciones de laico. La comunicación del misterio total de Cristo a través del servicio de la Palabra es el núcleo central del carisma de la entera familia clarettiana. La Palabra es la protagonista en nuestro espíritu de familia, una Palabra escuchada y acogida que nos evangeliza a nosotros mismos, que anunciamos a otros por todos los medios y en todas sus formas, con la garantía o el respaldo del testimonio de vida, y que pretende llevar al encuentro personal con la Palabra hecha carne.

 

Los seglares claretianos realizan especialmente su misión en la animación trasformadora de las realidades temporales y cooperando, como laicos, en la construcción de la Iglesia local como comunidad de fe, de esperanza y de caridad.

 

 

LA CONGREGACIÓN CLARETTIANA

 

1. El espíritu de la Congregación Claretiana

             

La Congregación de los Misioneros ha mantenido siempre viva la conciencia de haber nacido en la Iglesia como una comunidad convocada y consagrada bajo la acción del Espíritu Santo y la mediación de San Antonio Mª. Claret. Y con su espíritu, la Congregación siente la responsabilidad de actuar sus iniciativas misioneras y de promover todas aquellas las que él no pudo realizar.

 

Cuando se habla de una Congregación se piensa de modo inmediato en la organización, en los números de miembros, en sus obras. Pero lo más importante es su espíritu, su carisma, lo que define su ser en la Iglesia. Las Constituciones (nº. 4) dicen que a los “Hijos del Corazón Inmaculado de la Beata Virgen Maria, llamados como los Apóstoles, les ha sido concedido el don de seguir a Cristo en comunión de vida y de predicar el evangelio a cada criatura, yendo por todo el mundo”. El P. Claret lo define así: “es una persona que arde en caridad y abrasa por donde pasa. Desea efectivamente y procura con todas las fuerzas inflamar a los hombres en el fuego del divino amor. Nada le arredra, se goza en las privaciones, afronta las fatigas, abraza los trabajos, se alegra en las calumnias, y en los tormentos que le toca padecer y se engreirse cruz de Jesucristo. No piensa sino cómo seguirá e imitará a Jesús en la oración, en los trabajos, en el sufrir y en buscar siempre y únicamente la gloria de Dios y la salvación de las almas”, CC n. 9). Éste es un verdadero retrato del Padre Claret y un ideal por todo nosotros, en el que nos hemoscomprometido.

 

Nuestra especial vocación en el Pueblo de Dios es el ministerio de la Palabra, en comunidad de vida, a través del que les comunicamos a los hombres todo el misterio de Cristo, siempre en conformidad con el espíritu y el estilo heredado por el Fundador Claret. La misión de la Congregación forma parte de la misión de la Iglesia y la ha recibido de la misma Iglesia, y se cumple suscitando y consolidando comunidades cristianas, sea por la conversión de los no creyentes a la fe en Dios a través de Cristo, sea renovando la vida cristiana y llevándola a la perfección.

 

La misma consagración a través de los votos de pobreza, castidad y obediencia en comunidad de vida es la primera forma de evangelización. En efecto, primero tenemos que hacer lo que predicamos, porque el cristianismo no es una filosofía, una doctrina espiritual; es una vida, y el cristiano, y sobre todo el misionero tiene que ser un testigo de su fe y vivir aquello que predica. Por eso tiene mucha importancia la espiritualidad personal y comunitaria, la vida de oración, la fraternidad.

 

El contenido de nuestro proyecto de vida se encuentra en las Constituciones, es desarrollado por un punto de vista espiritual y jurídico en el Directorio. Y cada seis años se actualiza el programa apostólico en los Capítulos Generales, el encuentro de los representantes de todos los miembros de la Congregación y supremo órgano de gobierno.

 

Pero todo esto sería nada sin las personas, sin los claretianos.

 

2. Las estadísticas

 

La Congregación fue fundada por el Padre Claret en julio de 1849 en Vic, en Cataluña, España. El P. Claret convocó a 5 sacerdotes que tenían su mismo espíritu. “Hoy empieza una gran obra”, dijo el P. Claret a sus amigos; “pero como será posible si nosotros somos tan pocos…”, contestó otro. Verdaderamente tenemos que dar gracias Dios por su providencia: después de cincuenta años, en el 1900, la Congregación se componía de sesenta casas y 1370 misioneros. En 1950, en el centenario de la fundación, eran 240 casas y 1500 miembros. Hoy tenemos 427 casas pero.

Somos un pequeño grupo en medio de nuestro mundo de más de seis mil millones de habitantes, de nuestra Iglesia, con más de mil millones de católicos, y de la misma vida religiosa o consagrada, de la que forman parte más de un millón de personas en institutos de derecho pontificio. El 31 de diciembre de 2002 nuestra Congregación constaba de 3.063 miembros, de los cuales: 15 obispos, 2.027 presbíteros, 4 diáconos permanentes, 239 hermanos, 633 estudiantes y 145 novicios. Los datos demográficos de 2002, comparados con los presentados en el Capítulo de 1997, nos llevan a un moderado optimismo respecto al número de presbíteros y estudiantes -que ha crecido ligeramente- y a una seria preocupación por el descenso progresivo y constante en el número de hermanos. El número de novicios se mantiene estable en el conjunto de los 18 noviciados con los que actualmente cuenta la Congregación.

Las entradas y profesiones siguen siendo ligeramente superiores a las muertes y a las salidas.

 

La Congregación, nacida en España, pronto se extendió por África: Argelia, primero, y Guinea Ecuatorial, después; por América (empezando en Chile). Ahora está presente en 57 países de todo el mundo: 12 en África con el 8.3% de los claretianos; 8 en Asia y Oceanía, el 16.61% de la Congregación,; 21 países en América Latina y Caribe, con el 26% de claretianos, 2 en América del Norte, poco menos del 7%, y 14 en Europa, 42.38%, teniendo presente que casi el 32% se encuentra en España y Portugal. Por lo tanto, casi la mitad se encuentra en Europa, una cuarta parte a América latina y la otra cuarta parte a África y Asia.

 

Pero el panorama cambiará pronto: la Congregación crece en Asia y en África, disminuye en Europa y en América del Norte; y se mantiene más o menos igual en América Latina. Basta ver cómo se ha desarrollado la Congregación en Congo, Camerún, Guinea Ecuatorial, Colombia, Brasil, Argentina, India, Filipinas e Indonesia, por ejemplo. Tenemos que darnos cuenta que al principio del siglo XX el 77% de los católicos estaban en Europa, y en los Estados Unidos por la emigración europea, y sólo el 23% estaba en el resto del mundo. Hoy el 70% de los católicos se encuentra en el resto del mundo y sólo el 30% en Europa.

 

El 31 de diciembre de 2002 la Congregación tenía 655 profesos en formación inicial:

 El 43,9% en Asia.

 El 34,5% en África.

 El 14,7% en el Caribe y América Latina.

 El 3,8% en Portugal y España.

 El 1,9% en otros países de Europa.

 El 1,2% en Estados Unidos y Canadá.

        Los novicios eran 145:

 El 56,8% en Asia.

 El 21,3% en África.

 El 13,7% en América Latina y el Caribe.

 El 5,5% en Europa (CEC)

 El 2,7% en Estados Unidos y Canadá.

 Ninguno en Portugal y España.

 

 

Por nacionalidades son 1047 españoles, 353 indios, en sólo 25 años de presencia claretiana; nigerianos son 190 y colombianos 164. Los italianos son 44.

 

La edad mediana es de 49,7 años (2003). Naturalmente los claretianos más jóvenes se encuentran en los países de África y Asia.

 

3. Las presencias y los servicios apostólicos

 

El servicio misionero de la Palabra se realiza en formas múltiples: palabra hablada, palabra enseñada, palabra escrita, palabra cantada, palabra bailada. Y se realizan en estructuras propias y de otros: universidades, centros educativos, centros de formación profesional, en centros de formación humana y social. Las principales estructuras son:

 

– Parroquias         urbanas                125

                   suburbanas           59

                   rurales                  153

– Centros educativos      propios                                    54

                                       parroquiales                                      7

                                       escuelas maternas                    3

                                       residencias universitarias                  4

                                       convitti                                    6

                                       convitti en misión                    9

– Pastoral juvenil  centros precisas                       11

                             equipos específicos                  6

– Medios de comunicación       editoriales             11

                                                revistas                 15

                                      radio y tv                        6

– Formación de evangelizador            laicos          7

                                                          religiosos    3

– Centros bíblicos                              6

– equipos de evangelización popular 5

– Casas de ejercicios                17

– Iglesia-santuarios                  21

– Centros de trabajo con los marginados    9

– Centros misioneros               85

 

Desde el punto de vista ministerial la Congregación presenta el siguiente cuadro:

 el 26% de sus miembros está en formación inicial o especializada;

 el 20,6% en parroquias;

 el 10,2% en misiones;

 el 8,39% son ancianos o enfermos;

 el 6,8% en enseñanza;

 el 4,5% en servicios de formación;

 el 4,34% en gobierno y administración;

 el 3,8% en servicios congregacionales;

 el 2,9% en el servicio itinerante de la Palabra;

 el 2,5% exclaustrados;

 el 9% en otras actividades como pastoral juvenil, medios de comunicación social, pastoral social y sanitaria.

 

 

Se pueden hacer algunas observaciones:

 

  • siempre crecen más los frentes misioneros en zonas pobres y poco desarrolladas,
  • todavía son muchos los que llevan actividades pastorales de conservación de la fe, y no son muchos entregados a la primera evangelización,
  • son poco los claretianos que trabajan en el ecumenismo y el diálogo interreligioso,
  • y, por fin, también son pocos los que trabajan entre los marginados, con los chicos de calle o los drogadictos.

 

Por continentes se puede decir que:

 

  • en África gran parte del esfuerzo se dirige a la primera evangelización, al diálogo interreligioso, a encontrar respuestas a la necesidad social, a apoyar cada tipo de vocación y a formar a laicos y catequistas;
  • En América latina y en el Caribe, la Congregación ha promovido la nueva evangelización, la lectura popular del Biblia, los medios de comunicación social, las parroquias misioneras y la pastoral juvenil; está preocupada, por tener los ojos abiertos a los desafíos de la realidad, de vivir y trabajar con los pobres y excluidos y de ayudar a las víctimas de la violencia y el narcotráfico.
  • En América del Norte nos hemos empeñado en servir las comunidades de inmigrados, en favorecer la formación del laicado y procurar el anuncio del Evangelio por los medios de comunicación social.
  • En Asia nuestra presencia entre los pobres y los marginados se expresa en nuestro empeño por la justicia y la paz, en la obra de coscientización, en la educación de los pobres y en el diálogo con las otras religiones. También nos hemos empeñado por la formación de evangelización, consagrados y seculares.
  • Las comunidades claretianas en Europa han tratado de concentrar su atención en la educación de la juventud, en la creación de comunidades vivas, la promoción de organismos de solidaridad, el servicio calificado a los inmigrantes, la formación de líderes, seglares y religiosos, en la evangelización popular y en el diálogo con la cultura moderna, utilizando también los medios de comunicación social.

 

En verdad se puede decir que el espíritu misionero está presente en toda la Congregación. Hay muchos claretianos que se ofrecen a llevar adelante las propuestas misioneras del Gobierno General. De muchas partes, sin distinción de edad y sin poner condiciones, llegan cartas que expresan el deseo de ir allá donde es más necesaria la presencia de misioneros, y en los lugares más pobres. Quizás sea una gracia recibida de nuestros hermanos los Mártires de Barbastro, (beatificados en el 1992), porque ellos están muy presentes en las cartas de ofrecimiento como estímulo y sostén ante las posibles dificultades: estos Mártires fueron jóvenes estudiantes, dispuestos al ministerio sacerdotal, que se prepararon para ir a China y a muchos partes del mundo o para desarrollar un servicio misionero cualificado.

 

En la América del Sur todos los Organismos se han comprometido en una fundación en Haití como una señal profética, porque es el país más pobre y marginado de América.

 

Los americanos del Norte han abierto una nueva misión en Jamaica. Y los ingleses, aun siendo muy pocos tienen una misión en Belize

 

Un Organismo de España ha abierto una misión en San Petersburgo -ya estamos en Siberia -, y otro en Zimbawe.

 

Y el Gobierno General tiene el cuidado de muchas de las nuevas misiones: nos encontramos que en estos nuevos sitios empiezan a venir muchas vocaciones: en Rusia, en Angola, Tanzanía y Uganda: esto significa construir seminarios y mandar personal que pueda encargarse formación. En otros países el Gobierno General se encuentra con las dificultades que tienen a los misioneros por la lengua o por el cambio cultural o religioso muy brusco: por ejemplo, en la República checa, en Eslovaquia, o en Cuba. Para un misionero filipino, por ejemplo, que vio siempre las iglesias llenas y que la gente acudía a sus invitaciones, fue un schok ver en Cuba las iglesias vacías o con un pequeño grupo de quince personas.

 

 

4. Los desafíos que se presentan a la Congregación

 

4.1. mantener la vocación misionera

 

Nuestros documentos congregacionales son realmente bellos. Pero tenemos que hacer de nuestra vida el modo más importante de evangelización. Los Capítulos han visto la necesidad de acentuar la dimensión profética en nuestro servicio misionero de la Palabra. La Palabra de Dios debe tener la primacía de nuestro servicio misionero. Esto nos entusiasma, pero cuesta trabajo traducir en actitudes de vida lo que nos pide la Palabra y lo que comporta el profetismo. Cultivar la espiritualidad, mantener el ritmo y los tiempos de oración personal y comunitaria es una necesidad.

 

4.2. conformarse con los nuevos tiempos

 

El cambio de la vida humana, social, eclesial y congregacional exige un nuevo modo de expresar el carisma claretiano. Está naciendo una nueva cultura, de la que se puede subrayar:

 

a) el mundo se ha convertido en una “aldea global.”

 

Todo se mundializa en la comunicación, en la cultura, en la economía, en los movimientos sociales. Crecen los sentimientos de unión entre los pueblos. Aparece una cierta “fusión de horizontes” y se produce un lento ocaso de las ideologías. En este contexto nace como fuerza devastadora el neoliberalismo que se manifiesta con toda la crueldad de la economía de mercado y los deseos ilimitados de una minoría de ricos que se imponen a las necesidades de supervivencia de la mayoría de pobres.

 

Esta situación pide una apertura universal, pero también una conciencia crítica y un intenso diálogo. Aparecen la separación de los sistemas económicos injustos, la interdependencia y la solidaridad como nuevos modelos de comportamiento.

 

Pero, por otro lado, los pueblos luchan porque se respeten sus valores. Tenemos que respetar las diferencias en la interdependencia y la solidaridad.

 

b) la Iglesia es universal y se insiste sobre el impulso misionero.

 

La teología de la Iglesia particular tiene un especial relieve. Los misioneros somos para todo el mundo, no somos para una Iglesia particular, pero no se puede olvidar que somos miembros de la Iglesia perteneciendo a una Iglesia particular.

 

c) la misión compartida: papel y responsabilidad de los laicos.

 

La Iglesia toma conciencia de ser comunión orgánica y de que su misión tiene que ser compartida. La diversidad de carismas y ministerios se completan entre ellos, necesitan la comunión y crean la misión. Los laicos tienen cada vez más cosas que decir y hacer en la Iglesia. No basta contar con ellos. Hace falta responsabilizarlos sobre su misión en la Iglesia en todos los campos y niveles.

 

Y un desafío que hemos aceptado teóricamente, pero no siempre bien. Algunos lo aceptan como remedio a las necesidades sentidas, pero sin la plena conciencia de que los laicos tienen su misión y función, y que ésta no depende de la voluntad del sacerdote. Compartir la misión significa compartir un proyecto, y por lo tanto, participar en el análisis de la realidad, en buscar soluciones, y también en el asumir decisiones.

 

d) consecuencias para la Congregación

 

En la medida en que la Congregación ha ido realizando su empeño misionero “ad gentes” se ha sentido interrogada sobre la espiritualidad, sobre el apostolado, la formación y la economía. Ha sido necesario empeñarse en la inculturación del carisma claretiano, porque este carisma, en cuanto don de Dios no es para una situación o para algunos pueblos, de la misma manera que la fe.

 

Hemos tenido que preparar formadores para recibir, elegir y formar las vocaciones, organizar las nuevas presencias según un proyecto misionero, proveer a las necesidades de la sustentación, de los edificios… Y nos encontramos con un gran desequilibrio: dónde hay una presencia numerosa, con tradición en muchos aspectos de la vida misionera, no hay vocaciones; y dónde hay vocaciones no se dispone de suficientes formadores ni de seminarios. No es fácil encontrar a personas preparadas para la formación, el gobierno o la economía en estas nuevas fundaciones.

 

Las nuevas vocaciones que llegan a la Congregación y los nuevos frentes misioneros que se abren en Asia y en África piden nuevas actitudes al resto de la Congregación. Ante todo hace falta acoger estas nuevas vocaciones como regalo de Dios, pero supone un diferente modo de sentir, de pensar, de expresarse. Tenemos que reconocer cuánto de bueno nos aportan con su cultura. Pero ponen a prueba la capacidad de acoger lo diferente, reforzando la “ascesis” de la diferencia.

 

La Congregación recibe mucha fuerza y energía de los jóvenes que vienen de Nigeria, Polonia, la India, Corea, Filipinas o Indonesia. Pero deben tomar conciencia de pertenecer a una comunidad universal con una identidad misionera propia. En la inculturación del carisma clarettiano, han de tener en cuenta que no se trata de repetir en Asia y en África los modos de ver y de pensar occidentales, sino de dar expresión al don carismático en sus culturas.

 

No se es más universal o internacional por estar en muchos países; podemos estar en muchos países sin interesarnos por lo que está cerca de nosotros, por la cultura de esos países. Somos internacionales cuando colaboramos por el bien común. es obvia la incidencia que tiene sobre la economía de la Congregación. Hace falta dotarles a los hermanos de estructuras para la formación, para el apostolado. En este momento estamos metidos en la construcción de seis seminarios: Cuba, Tanzanía, Uganda, Kenia, Guinea, Indonesia

Apéndice 12 Bibliografía claretiana fundamental

 Apéndice 12

Bibliografía claretiana fundamental

  Se ofrece aquí sólo una bibliografía fundamental de libros y opúsculos que pueden ayudar a una mejor comprensión de nuestro carisma y de nuestra espiritualidad claretiana. Ella deberá formar parte de la biblioteca de los noviciados claretianos.

I. CLARET

1. Obras del P. Claret

Autobiografía y escritos autobiográficos, BAC, Madrid 1981.

Escritos espirituales, BAC, Madrid 1985.

Cartas Selectas, BAC, Madrid 1996.

Escritos pastorales, BAC, Madrid 1997.

Escritos Marianos, Madrid 1989.

Epistolario Claretiano, Madrid, tres volúmenes (1970 y 1987).

Constituciones y textos sobre la Congregación de Misioneros, Barcelona 1972, 705 pp.

2. Obras sobre el P. Claret

AGUILAR, Francisco de Asís, Vida del Exmo. E Ilmo. Sr. D. Antonio María Claret…, Madrid 1871, 428 pp.

AGUILAR, Mariano, Vida admirable del Siervo de Dios, P. Antonio María Claret…, Madrid 1894, t.I, 638 pp.; t. II, 516 pp.

ALAIZ, Atilano, No puedo callar, Ed. San Pablo, Madrid 1995.

ANDRÉS ORTEGA, Augusto, Espíritu y misión del Padre Claret, Publicaciones Claretianas, Madrid 1981, 192 pp.

BERMEJO, Jesús, San Antonio María Claret, Misionero Apostólico, CICLA (Lierna 80, Bogotá) pp. 1-26.

BERMEJO, Jesús, El apóstol claretiano seglar: su origen y actualidad en la Iglesia y en el mundo, Edit. Claret, Barcelona 1979, 350 pp.

BERMEJO, Jesús, Epistolario Pasivo de San Antonio María Claret, Madrid, tres volúmenes (1992-1995).

CABRÉ RUFATT, Agustín, Evangelizador de dos mundos. Vida anecdótica de San Antonio M. Claret, Edit. Claret, Barcelona 1983, 2ª ed., 208 pp.

CLOTET, Jaime, Resumen de la admirable vida del Excmo. e Ilmo. Sr. Don Antonio María Claret y Clará, Barcelona 1882, 348 pp.

CLOTET, Jaime, Vida edificante del Padre Claret, Misionero y Fundador, ed. preparada por J. Bermejo, Madrid 1999, 991 pp.

CODINACHS, Pere, Pobre y a pie. San Antonio M. Claret, Barcelona 1999.

DÍEZ PRESA, Macario, Rasgos de espiritualidad claretiana, Roma 1987, 50 pp.

FERNÁNDEZ, Cristóbal, El Beato Padre Antonio María Claret. Historia documentada de su vida y empresas, Edit. Coculsa, Madrid 1946, t. I, 1065 pp.; t. II, 930 pp.

FERNÁNDEZ, Cristóbal, El confesor de Isabel II y sus actividades en Madrid, Edit. Coculsa, Madrid 1964, 517 pp.

FRANQUESA, Pere, Ejercicios de S. Antonio Claret a la Congregación, Madrid 1998.

GARCÍA CASCALES, Josef, Der Heilige Antonius María Claret. Ein Mensch ringt um seine profetische Sendung, Wien/Klagenfurt 1992, 237 pp.

LEBROC MARTÍNEZ, Reynerio, San Antonio María Claret, Arzobispo Misionero de Cuba, Madrid 1992, 602 pp.

LOZANO, Juan Manuel, Un místico de la acción, (segunda edición renovada), Edit. Claret, Barcelona 1983, 440 pp.

LOZANO, Juan Manuel, Una vida al servicio del Evangelio: Antonio María Claret, Edit. Claret, Barcelona 1985, 608 pp.

NJAYARKULAM, Cyriac, Work and Suffer for Christ. A Study on the Presence of Jesus Christ in the Apostolic Spirituality of Si. Anthony Mary Claret (1807-1870), Claretian Publications, Bangalore 1984, 284 pp.

PALACIOS, Jesús Mª, El conocimientos de las lenguas al servicio de la misión, Roma 1998, pp. 92.

PAPASOGLI, Giorgio – STANO, Franco, Antonio Claret: l’uomo che sfidò l’impossibile, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 1983, 755 pp.

PENALVA, J., Os pés em dois mundos, Editora Ave María, Sâo Paulo 1984, 83 pp.

PUIGDESENS, José, Espíritu del Venerable P. Antonio María Claret, Arzobispo y Fundador. Ensayo psicológico, Barcelona 1928, 511 pp.

RANDLE, Guillermo, S.J., Discernir en el desconcierto. Una experiencia: Claret (1807-1870), Publicaciones Claretianas, Madrid 1993, 205 pp.

VANCHIPURACKAL, George, Kedavilakku (Malayalam), second edition, June 1992 – Aluva [India] 208 pp.

II. CORAZÓN DE MARÍA

CABESTRERO, Teófilo, La Misión en el Corazón. Espiritualidad del Hijo del Corazón de María servidor de la Palabra en la Nueva Evangelización, Publicaciones Claretianas, Madrid 1991, 142 pp.

GARCÍA PAREDES, José Cristo Rey, María en la espiritualidad claretiana, Roma 1988, 84 pp.

HERNÁNDEZ, José María, Ex Abundantia Cordis. Estudio de la espiritualidad cordimariana de los Misioneros Claretianos, Secretariado del Corazón de María, Roma 1991, 286 pp.

AA. VV., Espiritualidad Cordimariana de los Misioneros Claretianos, Vic 1988, Publicaciones Claretianas, Madrid 1989, 350 pp.

AA. VV., Un Hijo del Inmaculado Corazón de María en 72 experiencias de nuestra espiritualidad mariana, Secretariado del Corazón de María, Roma 1989, 152 pp.

III. CONGREGACIÓN

1. Documentos generales

CMF, Constituciones de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, Roma 1988

CMF, Directorio de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, Roma 1999.

CMF, Documentos de los Capítulos Generales de 1967, 1973, 1979, 1985, 1991 y 1997.

Circulares de los Superiores Generales.

2. Formación

CMF, Cultivar la propia vocación. Prefectura General de Formación, Roma 2002.

CMF, Directorio Vocacional Claretiano. Prefectura General de Formación, Roma 2000.

CMF, Formación de Misioneros. Plan General de Formación. Roma 1994.

CMF, Iniciación en el ministerio de la Palabra, Prefectura General de Formación, Roma 1997.

AA. VV. Colección Claretianos de ayer y de hoy (varios folletos en español y en inglés).

AA. VV. Colección de Subsidios de formación claretiana (en español y en inglés).

3. Historia

AGUILAR, Mariano, Historia de la Congregación de Misioneros Hijos del I. Corazón de María, Madrid 1901, t. I, 718 pp.; t. II, 431 pp.

ÁLVAREZ GÓMEZ, Jesús, Misioneros Claretianos. Dos volúmenes, Publicaciones Claretianas, Madrid 1993-1997.

FERNÁNDEZ, Cristóbal, La Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María. Noticia e historia general documentada de sus primeros sesenta y tres años de existencia (1849-1912), Madrid 1967, 780 pp.

FERNÁNDEZ, Cristóbal, La Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María. Compendio histórico de sus primeros sesenta y tres años de existencia (1849-1912), Madrid 1967, t. I, 981 pp.; t. II, 825 pp.

PALACIOS, Jesús Mª, Notas históricas sobre la formación en la Congregación, Roma 1997, 251 pp.

SANZ, Vicente, Huellas de Claret, Madrid 1997 (3.ed), 170 pp. (en español e inglés).

IV. VIDA MISIONERA CLARETIANA

ALONSO, Gustavo, Al servicio de una comunidad misionera, Publicaciones Claretianas, Roma 1991, 247 pp.

BOCOS, Aquilino, Sacerdotes claretianos, Madrid 1984, 247 pp.

CAMPO VILLEGAS, Gabriel, Esta es nuestra sangre. 51 Claretianos Mártires. Barbastro, agosto 1936. Publicaciones Claretianas, Madrid 1990.

CODINACHS, Pere, El holocausto claretiano de Barbastro, 1930-1936. Los hechos y las causas. Barcelona, 1997.

GARCíA, Pedro, Sangre de Mártires. Los 51 Mártires Claretianos de Barbastro. Guatemala 1992.

LOZANO, Juan Manuel, Misión y espíritu del claretiano en la Iglesia, Roma 1967, 470 pp.

VINCI, Tullio, Martiri Clarettiani a Barbastro, Roma 1992.

AA. VV., Nuestro proyecto de vida misionera. Comentario a las Constituciones. Tres Volúmenes. Roma 1989-1997.

AA. VV., Sacerdotes misioneros al estilo de Claret. I Semana Sacerdotal Claretiana – Vic 1985, Publicaciones Claretianas, Madrid 1985, 382 pp.

AA. VV., El ministerio de comunión eclesial de los presbíteros según el P. Claret. II Semana Sacerdotal Claretiana – Vic 1988, Publicaciones Claretianas, Madrid 1989, 330 pp.

AA. VV., Servidores de la Palabra. III Semana Sacerdotal Claretiana – Vic 1990, Publicaciones Claretianas, Madrid 1991, 502 pp.

AA. VV., El ministerio de la Eucaristía y la Espiritualidad Claretiana. IV Semana Sacerdotal Claretiana, Vic, 1993, Publicaciones Claretianas, Madrid 1998, 228 pp.

AA. VV. Studia Claretiana, Roma. Revista de la Congregación. XVI volúmenes.

AA. VV. Nosotros somos testigos. (Sobre nuestros mártires). Publicaciones Claretianas, Madrid 1992).

Apéndice 11 Documentos, informes y formularios

 

 

Apéndice 11

 

Documentos, informes y formularios

       En este apéndice se presentan los documentos e informes que son necesarios para el noviciado, así como modelos de formularios. Éstos pueden servir de inspiración para los casos en que no se presente un formulario específico.

1. Noviciado

$     Petición escrita de admisión, que ha de dirigir el candidato al superior mayor, al menos con un mes de antelación[1]. Debe expresar la carencia de impedimentos[2] y su voluntad de ser misionero claretiano[3] (Formulario 1).

$     Informe del responsable del postulante. Contenido: adecuada preparación[4], cualidades y ausencia de impedimentos[5].

$     Certificado de nacimiento[6], bautismo, confirmación, estado libre y, si fuera necesario, el informe de su superior anterior[7].

$     Ficha personal de novicio (Formulario 2).

$     Informes periódicos del maestro de novicios al superior mayor[8]. Pueden ser orales o escritos.

2. Antes de la primera profesión

$     Petición escrita del novicio al superior mayor tres meses antes de terminar el noviciado. Contenido[9] (Formulario 3).

$     Informe del maestro de novicios sobre la idoneidad del novicio para ser misionero claretiano[10].

$     Informes de la comunidad formativa[11] (Formulario 4).

$     Admisión por parte del superior mayor con su consejo[12].

$     Cesión de la administración de los bienes y disposición de su uso y usufructo (Formulario 5)[13].


Formulario 1

PETICIÓN PERSONAL DE INGRESO EN EL NOVICIADO

(Cf. CIC 643; Dir 199, 201; PGF, p. 334)

Al M.R. Padre ……………………………………………………………………………………………………………..

superior mayor de …………………………………………………………………………………………………………

Yo,………………………………………………………………………………………………………………………………

postulante en esta Congregación y Provincia, a Vd., con el debido respeto,

 

EXPONGO que el día . . . del próximo mes de………………………………………………………………..

deseo empezar la experiencia de noviciado en…………………………………………………………………..

       En conformidad con el derecho universal (cf. CIC 643), declaro no creer tener ningún impedimento. Declaro asimismo querer ser misionero claretiano (cf. Dir 199).

 

 

SUPLICO, libre y espontáneamente, a Vd. y a su consejo ser admitido para comenzar el noviciado.

Gracia que confiadamente espero conseguir.

En…………………… a…… de……………….          

                                                                                                (Firma)


Formulario 2

FICHA   PERSONAL   DEL   NOVICIO[14]

 

 

 

 

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Nombre y apellidos: __________________________________________

 

Nacimiento:                 Fecha: ________________________________

 

       Lugar:___________________________________________________

       Provincia:_______________________________________________

       Diócesis: _______________________________________________

 

Breve curriculum de los estudios o trabajos realizados:

 

 

 

 

Breve historia de la vocación (hechos, personas…):

 

 

 

 

Observaciones complementarias (enfermedades; datos de interés; aficiones personales…):

 

 

 

 

Familia: Nombre y profesión actual de los padres:

padre:                                                  /                                             

madre:                                                 /                                             

 

hermanos (nombre y edad):

 

                                    (   )                                          (   )

                                    (   )                                          (   )

                                    (   )                                          (   )

 

Dirección completa del domicilio familiar:

 

C/                                                                                                       

C.P. __________________________

Teléfono:______________________                                                                                    

      


 


Formulario 3

 

       PETICIÓN PERSONAL DE LA PRIMERA PROFESIÓN

       (Cf. Dir 206, 217, 219; PGF, p. 335, corregido)

Al M.R. Padre …………………….

superior mayor de ……………….

       Estimado P. Provincial:

       Próximo a terminar el tiempo de probación, en cumplimiento de las normas establecidas en el Código de Derecho Canónico y en el Directorio de nuestra Congregación, a Vd. con toda sinceridad y respeto

DECLARO:

 

1.    Que pido la admisión a la profesión sabiendo lo que hago, de buena fe y libremente, o sea, sin dolo ni fraude, ni obligado por miedo o por violencia que se me haga.

2.    Que tengo sincera voluntad de profesar y permanecer en la Congregación hasta la muerte, a no ser que antes de la profesión perpetua me sobreviniere algún obstáculo que en la actualidad me es del todo imprevisto.

3.    Que no me consta tener o haber callado impedimento excluyente alguno ni defecto notable que pudieran obstar a mi admisión a la profesión.

4.    Que acepto de buen grado todas las obligaciones que lleva consigo la vida religiosa, tal como se practica o profesa en esta Congregación.

5.    Que no revistiendo la profesión religiosa carácter de contrato laboral, entre el religioso y el Instituto, mis prestaciones y servicios a favor de la Congregación serán gratuitos; y que nada reclamaré en concepto de indemnización, daños o perjuicios, tanto mientras permanezca en la Congregación como en el caso de que la abandonara. Por el contrario, que todo lo que perciba por un trabajo o en consideración a mi persona (fuera del patrimonio familiar), para la Congregación lo recibo.

6.    Que conozco y acepto la voluntad de la Congregación de no hacerse responsable de las consecuencias morales y jurídicas de los actos que yo pudiera cometer contra la castidad consagrada.

7.    Que actualmente tengo conciencia de misionero claretiano según la vocación (póngase sacerdotal / diaconal / laical según los casos).

       Previa esta declaración,

SUPLICO a Vd. y a su consejo la gracia de ser admitido a emitir la profesión religiosa primera en la Congregación.

En ………….., a …… de ……………. de ……

                                                                                                (Firma)


Formulario 4

       MODELO DE INFORME PARA LA PRIMERA PROFESIÖN

       (Cf. CIC 657.1; Dir 227; PGF, p. 337)

INFORME sobre………………………………….. 

       para su primera profesión

   dado por……………………………………………………………………………………………………….

       en ………….el día….. de………….de……   

 

DECLARACIÓN: Para ayudar a los superiores a un discernimiento vocacional más adecuado, informo, según conciencia, sobre los siguientes aspectos[15]:

1.    Salud física y psíquica.

2.    Madurez para vivir los compromisos de la vida religiosa.

3.    Carácter para la vida religiosa, especialmente para la vida de comunidad.

4.    Cualidades más sobresalientes.

5     Criterios sobre la vida religiosa y claretiana.

6.    Espiritualidad apostólica claretiana:

• Vida de oración personal y comunitaria. Vida sacramental.

• Servicio de la Palabra.

       • Vivencia cordimariana.

       • Amor y fidelidad a la Iglesia.

       • Sentido apostólico. Disponibilidad.

       • Capacidad de trabajo.

       • Virtudes apostólicas.

7.    Vivencia de los Votos Religiosos: pobreza, castidad y obediencia.

8.    Estudios. Capacidad y aprovechamiento.

9.    Posible futuro en la Congregación y en la Iglesia.

10. Otras indicaciones.

11. Juicio valorativo final.

                                                                                    (Firma)


Formulario 5

CESIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES Y DISPOSICIÓN DE SU USO Y USUFRUCTO

(Cf. CIC 668; CC 27; Dir 72-73, 220)

       El canon 668, 1 dispone que antes de la primera profesión deberá hacerse la cesión de la administración de los bienes a favor de quien se desee y se dispondrá libremente -siempre que las Constituciones no establezcan otra cosa- sobre el uso y usufructo de los mismos[16]. Nuestras Constituciones y Directorio también prevén semejante práctica[17]. Por lo tanto, una vez que el novicio haya sido admitido a emitir la profesión, deberá realizar esta formalidad, en beneficio de quien o de quienes prefiera, familiares o extraños, personas físicas o jurídicas, incluso del mismo instituto, quedando a salvo lo que a este respecto pueda haber establecido nuestro derecho.

       Conviene hacerlo, en cuanto sea posible, cumpliendo las formalidades del ordenamiento civil de modo que sea válido en dicho fuero (lo cual se hace ordinariamente ante un notario, por escrito y en documento público) y empleando -de manera realista y previsora- cláusulas apropiadas. Como ejemplo, se sugiere la siguiente fórmula, que podría acomodarse formalmente al documento legal que el profesional elabore:

       Yo[18]________________________________________________, próxima ya mi incorporación a este instituto religioso, manifiesto la firme voluntad de la cesión de la administración de todos mis bienes, cuyo dominio radical conservo, en favor de[19] __________________________

 

       Asimismo, determino la disposición del uso y usufructo de los mismos en favor de[20]_______________________________

 

       Dicha cesión de la administración de los bienes, así como la disposición del uso y usufructo de los mismos será válida mientras permanezca profeso (esto es, hasta que deje de pertenecer al instituto, exceptuada la muerte).

Firmado de mi puño y letra en ___________________a _____ de ________________ del año __________

(Firma)



     [1] Cf. Dir 201.

   [2] Cf. CIC 643.2.

     [3] Cf. Dir 199.

     [4] Cf. CIC 597.2.

     [5] Cf. CIC 597.1, 642, 643; Dir 199.

     [6] Cf. CIC 643.1.

     [7] Cf. CIC 645; Dir 200.

     [8] Cf. Dir 213.

     [9] Cf. Dir 206, 217.

     [10] Cf. CIC 652, 653.2.

     [11] Cf. Dir 227.

     [12] Cf. CC 70-71; Dir 228.

     [13] Cf. CIC 668; Dir 220.

     [14] Si se prefiere, se puede usar, en lugar de esta ficha, el esquema más amplio que ofrece el DVC, Apéndice 5, Formulario 3, p. 244.

     [15] Todos los miembros de la comunidad, especialmente el superior, formadores y compañeros, están obligados a informar acerca de los candidatos a la profesión, particularmente a la primera y a la perpetua (cf. Dir 227; PGF 377). Por lo tanto, echa la petición de la primera profesión, todos y cada uno, -superior, maestro, miembros de la comunidad y novicios- elaborarán un informe personal para ayudar a los superiores a un discernimiento más adecuado.

[16] Cuando por cualquier circunstancia no existan bienes actuales sobre los que realizar la cesión de su administración ni sobre los que disponer de su uso y usufructo, estos actos jurídicos no se realizan, o se posponen al momento en que cambien las circunstancias.

[17] Cf. CC 27; Dir 72-73, 220.

[18] Nombre y apellidos. Se pueden añadir los datos del propio documento de identidad personal y otros, si pareciera conveniente.

[19] De quien se prefiera. Una fórmula simple podría ser ésta: en favor de mis padres y, en su defecto, de mis hermanos.

[20] Los cesionarios, usufructuarios y usuarios pueden ser los mismos, o distintos. Podría repetirse, por ejemplo, la misma fórmula de antes: en favor de mis padres y, en su defecto, de mis hermanos.

 

Apéndice 10 Articulación sistemática de los cánones del CIC sobre la formación para la vida religiosa y los ministerios

Apéndice 10

 

Articulación sistemática de los cánones del CIC sobre la formación para la vida religiosa y los ministerios[1]

 

1. Formación para la vida religiosa

1.1. Postulantado o prenoviciado

• Requisitos de admisión. Preparación…………………………………………………………. c. 597

1.2. Noviciado

• Admisión al noviciado.

– El derecho de admisión al noviciado……………………………………………….. c.641

– Cualidades personales básicas de admisión………………………………………. c.642

– Impedimentos de validez en la admisión………………………………………….. c.643

– Prohibiciones de admisión………………………………………………………………. c.644

– Testimonios e informes…………………………………………………………………… c.645

• Características del noviciado.

– Naturaleza y objetivos del noviciado……………………………………………….. c.646

– Constitución del noviciado y vida dentro y fuera del mismo………………. c.647

– Duración del noviciado………………………………………………………………….. c.648

– Ausencias y anticipo de la primera profesión…………………………………….. c.649

• Formación de los Novicios.

– Plan formativo y régimen de los novicios…………………………………………. c.650

– El maestro de novicios y el coadjutor………………………………………………. c.651

– Protagonistas, objetivos y líneas del estatuto formativo de los novicios.. c.652

– Salida del noviciado……………………………………………………………………. c.653.1

– Terminación del noviciado. Prórroga…………………………………………….. c.653.2

1.3. Profesión Religiosa

• Componentes de la profesión religiosa……………………………………………………….. c.654

• Límites de la profesión temporal………………………………………………………………… c.655

• Requisitos de validez de la profesión temporal……………………………………………. c.656

• Renovación-prórroga de la profesión temporal y anticipo de la perpetua…………. c.657

• Requisitos de validez de la profesión perpetua…………………………………………….. c.658

• Disposiciones sobre los bienes temporales…………………………………………………… c.668

• Anotación de la profesión perpetua…………………………………………………………. c.535.2

1.4. Formación de los Religiosos

• Formación después de la primera profesión: Estatuto formativo…………………….. c.659

• Líneas de fuerza del estatuto formativo……………………………………………………… c.660

• Penitencia y dirección espiritual…………………………………………………………. cc.664;630

• La formación permanente o continua………………………………………………………….. c.661

1.5. Ausencia comunitaria y separación del Instituto

• Ausencia de la vida de comunidad.                                    

– Características y tipos de ausencia…………………………………………………… c.665

• Salida del Instituto.

– Criterio general…………………………………………………………………………… c.657.1

          Salida libre, al expirar los votos

temporales……………………………………………………………………………………. c.688.1

– Salida definitiva, solicitada durante los votos temporales………………… c.688.2

– Salida definitiva, impuesta al expirar los votos temporales………………….. c.689

– Salida definitiva, solicitada durante los votos perpetuos…………………….. c.691

– El indulto y sus efectos canónicos………………………………………………. cc.692-3

– Readmisión libre de los exnovicios y eprofesos temporales…………………. c.690

• Dimisión de los miembros.

– Dimisión por el mero hecho o «ipso facto»……………………………………….. c.694

– Dimisión «ab homine», obligatoria ………………………………………………….. c.695

– Dimisión «ab homine», no obligatoria………………………………………………. c.696

– Expulsión inmediata de la casa religiosa…………………………………………… c.703

– El decreto de dimisión……………………………………………………………. cc.699;700

– Efectos canónicos de la dimisión…………………………………………….. cc.701-702

2. Formación para los Ministerios Ordenados[2]

           

2.1. Admisión de los candidatos

• Condiciones de admisión………………………………………………………………………….. c.241

• Preparación humanista y científica previa…………………………………………………. c.234.2

2.2. Formación para las órdenes

• Candidatos al diaconado permanente………………………………………………………. c.236.2

• Estudios sacerdotales…………………………………………………………………. cc.248-252;254

• Preparación pastoral…………………………………………………………………………. cc.255-258

2.3. Condiciones en los ordenandos

• Condiciones de validez…………………………………………………………………………… c.1024

• Condiciones de licitud……………………………………………………………………………. c.1025

2.4. Requisitos por parte de los ordenandos

• Libertad del candidato……………………………………………………………………………. c.1026

• Cuidadosa preparación………………………………………………………….. cc.1027-1028;1032

• Cualidades humanas y religiosas………………………………………………………………. c.1029

• Edad e intersticio…………………………………………………………………………………… c.1031

• Práctica pastoral………………………………………………………………………………….. c.1032.2

• Suspensión de la ordenación……………………………………………………………………. c.1030

2.5. Requisitos previos a la ordenación

• Recepción y ejercicio del lectorado y acolitado……………………………………….. c.1035.1

• Intersticio antes del diaconado……………………………………………………………… c.1035.2

• Declaración personal escrita…………………………………………………………………….. c.1036

• Profesión de fec………………………………………………………………………………………. 833.6

• Ejercicios espirituales……………………………………………………………………………… c.1039

• Situación especial del diácono …………….. c.1038

 

2.6. Irregularidades e impedimentos

• Criterios generales:

– Principio de interpretación……………………………………………………………. c.1040

– La ignorancia………………………………………………………………………………. c.1045

– Diversas causas……………………………………………………………………………. c.1046

– Responsabilidad de los fieles………………………………………………………… c.1043

• Irregularidades para recibir las órdenes……………………………………………………… c.1041

• Impedimentos para recibir las órdenes………………………………………………………. c.1042

• Irregularidades para ejercer las órdenes………………………………………………….. c.1044.1

• Impedimentos para ejercer las órdenes…………………………………………………… c.1044.2

• Dispensas:

– En situaciones normales……………………………………………………………….. c.1047

– Casos especiales………………………………………………………………………….. c.1048

– Modo de solicitarlas…………………………………………………………………….. c.1049

2.7. Documentos, escrutinio y dimisorias

• Documentos exigidos antes de la ordenación…………………………………………….. c.1050

• Escrutinio sobre las cualidades del ordenando…………………………………………… c.1051

• Dimisorias:

– Quién las concede……………………………………………………………………….. c.1019

– Cuándo se han de conceder………………………………………………………….. c.1020

– Responsabilidad del Obispo ordenante…………………………………. cc.1052;1022

– Validez de las dimisorias………………………………………………………………. c.1023

2.8. Inscripción y certificado de la ordenación

• Certificado auténtico personal de la

ordenación ……………………………. cc.1053.2

• Notificación al párroco c.1054

2.9. Incardinación y excardinación de los ordenados

• Todo clérigo ha de estar incardinado………………………………………………………….. c.265

• Incardinación del religioso clérigo…………………………………………………………… c.266.2

• Incardinación de un relig. clérigo en una diócesis………………………………………… c.693



     [1] Un resumen articulado de estos cánones se encuentra en el capítulo 18 sobre los Aspectos jurídicos del noviciado en el presente manual.

     [2] En este apartado se han seleccionado aquellos cánones que tienen una relación directa con los ordenandos religiosos. Otros cánones, que afectan primordialmente a los ordenandos diocesanos, no se han sistematizado en este Apéndice. Algunos, sin embargo, son citados a lo largo del PGF para iluminar las orientaciones formativas de los llamados a los diversos ministerios. Son los siguientes: 232-234.1; 236.1; 237-247; 253; 259-264; 266-272; 1008; 1021; 1037.

Apéndice 9 Plan de estudio para el noviciado

Apéndice 9

 

Plan de estudio para el noviciado

I. PLAN DE ESTUDIO

            El plan de estudios (contenidos doctrinales) para el noviciado -el mismo que se presenta en el Plan General de Formación[1] con algunas variantes- tiene presente lo que se pide a los novicios en el Derecho universal[2] y propio[3], y las orientaciones de la Asamblea General de Costa Rica[4].

1. Introducción al noviciado

$    El noviciado. Naturaleza, objetivos y presupuestos.

$ Exposición del plan de formación (contenidos y experiencias): Plan General de Formación, Plan Provincial y Plan o proyecto local.

$ Relación novicio-maestro (acompañamiento personal).

2. La vocación en la Iglesia

2.1. Bases humanas de la vocación

 

$    Antropología de la vocación:

       – Psicología y vida religiosa

– La personalidad y la dinámica psíquica. El proceso de identidad personal.

       – La maduración humana y social.

       – El autoconocimiento. La autoestima,

– Nociones elementales de caracterología.

– La dinámica comunitaria. Las relaciones interpersonales.

– La madurez humana. La higiene mental (ajuste psíquico) en la vida religiosa.

2.2. Llamados al seguimiento

$    Llamadas y respuestas múltiples en el misterio de salvación.

$    Las formas de vida en la Iglesia. Articulación de carismas y ministerios.

2.3. La vocación religiosa

$    Aspectos bíblico-teológicos de la vocación.

$    El discernimiento de la vocación: motivaciones y aptitudes.

3. La vida religiosa

$    Fundamentos bíblicos de la vida religiosa.

$    Breve historia de las formas de vida religiosa.Elementos esenciales de la vida religiosa en perspectiva bíblica, teológica, claretiana y psicopedagógica:

       – Vocación.

       – Consagración.

– Consejos o «carismas» evangélicos (pobreza, castidad,             obediencia).

       – Seguimiento de Cristo.

       – Carisma.

       – Comunidad.

       – Misión.

4. La vida misionera claretiana

$    La figura del Padre Fundador, especialmente a través de la Autobiografía.

$    Historia de la Congregación: fundación, confundadores, primeros pasos, su desarrollo hasta la muerte del Fundador. Historia general sucinta de la misma, de sus personas y obras más características. Historia de los beatos mártires de Barbastro. Documentos congregacionales más importantes.

$    El carisma y el espíritu claretianos: el carisma en el Padre Fundador; el carisma en la Congregación.

$    Las Constituciones y el Directorio: las Constituciones como proyecto claretiano de seguimiento de Cristo; génesis y contenido.

$    Las virtudes claretianas misioneras.

$    Los tres modos de vivir la única vocación claretiana (presbíteros, diáconos, hermanos) y de las diversas instituciones que conforman la Familia Claretiana.

5. Introducción a la vida espiritual

 

5.1. Fundamentos antropológicos de la vida espiritual

$    La persona humana abierta a Dios.

$    Proceso humano y realización cristiana.

$    La «experiencia espiritual» y las disposiciones personales.

5.2. La novedad de la existencia cristiana

$    La figura de Jesús en los Evangelios.

$    El misterio de Cristo y de la Iglesia.

$    Jesucristo, Hombre Nuevo, revela el misterio de Dios y del hombre.

– La gracia como «amor incondicional» del Padre manifestado en Jesucristo.

– El hombre como criatura e imagen de Dios. Dignidad de la persona.

       – La condición pecadora. Significado y consecuencias.

$    La acción renovadora del Espíritu en el creyente, en la Iglesia y en el mundo.

$    Los dinamismos de la vida de la gracia: vida sacramental, virtudes teologales.

$    El crecimiento en la vida espiritual: libertad, responsabilidad, discernimiento.

6. Introducción a la liturgia

$    Naturaleza de la Liturgia y del culto de la Iglesia.

$    El año litúrgico, la liturgia eucarística y la liturgia de las horas. Su lugar según las Constituciones.

$    Cuestiones prácticas de participación en la liturgia eucarística y en la liturgia de las horas.

7. Introducción a la oración

$    Fundamentos bíblicos y teológicos.

$    La oración en el conjunto de la vida espiritual.

$    La oración en el carisma claretiano.

$    La oración personal y la oración comunitaria.

$    Métodos y técnicas de oración y de meditación (oración con la Palabra, meditación).

8. Introducción a la espiritualidad cordimariana

$    María en el misterio de Cristo y de la Iglesia.

$    Elementos marianos en la espiritualidad cristiana.

$    María, modelo de mujer consagrada.

$    La espiritualidad cordimariana: el Corazón de María en la vida misionera del claretiano.

$    Actualización de las expresiones de la espiritualidad mariana y medios de intensificarla.

9. Introducción a la misión claretiana

$    La Iglesia evangelizadora.

$    La misión de los religiosos en la Iglesia.

$    La misión apostólica del claretiano (MCH, CPR, SP, EMP).

$    Orientaciones prácticas para el apostolado.

$    Aprendizaje de algunas técnicas del apostolado.

10. Temas especiales de derecho

$    Como programa básico puede servir el esquema del Apéndice 10.

$    Se ha de completar con otros elementos, como son: CIC 662-672, 673-683 y 684-685, 686-687.

11. Otros elementos

$    Formación musical.

$    Manualidades, oficios prácticos y servicios domésticos.

$    Información del estado actual de la Congregación y de la Provincia: Gobierno General, formación, apostolado, economía.

$    Otros temas circunstanciales que convenga determinar.

 

 

II. METODOLOGÍA

$    Método activo y participativo.

$    Programación anual.

$    Se pueden organizar todas las comisiones y departamentos necesarios: de liturgia; M.C.S.; música; Justicia, Paz e Salvaguarda de la Creación; cultura; deporte; biblioteca y otros.

 

III. MOMENTOS

$    Conferencias sistemáticas durante el año del maestro y su equipo[5] y de los demás colaboradores (profesores, experto…).

$    Cursos especiales e intensivos organizados por el mismo noviciado durante el tiempo de formación (fechas particulares, tiempos fuertes de vacaciones, etc..).

$    Cursos organizados por o con otras instituciones de Vida Religiosa (Congregaciones, Institutos, etc…) especialmente para estudiar y desarrollar temas comunes.



     [1] Cf. Apéndice 3º, II.

     [2] Cf. CIC 650,1; 652,2.

     [3] Cf. CC 61; Dir 196, 197.

     [4] Cf. Annales 56 (1976), pp. 466-467.

     [5] Cf. CC 68, 77.