Apéndice 5 Análisis de la realidad

Apéndice 5

 

Análisis de la realidad

Necesitamos elaborar análisis críticos de la realidad en la que se desarrolla la vida de los pueblos que evangelicemos poniendo especial interés en el conocimiento de las situaciones de injusticia, pobreza y marginación. A estos análisis ha de seguir la reflexión teológico-pastoral y el desarrollo de una creciente sensibilidad, desde el periodo formativo, respecto al papel de la Iglesia como liberadora de los oprimidos, evangelizadora de los pobres, defensora de la justicia y de los que no tienen voz[1].

            El presente esquema tiene como fín ayudar ya desde el noviciado a conseguir tales objetivos. Es un instrumento para analizar la realidad que vamos a evangelizar. Por lo tanto se ha de hacer con una perspectiva pastoral.

            Al análisis de la realidad exterior, deberá seguir el análisis de la propia realidad comunitaria en sus personas, en su ser y en su hacer.

            Por último, la comunidad deberá concretar sus compromisos futuros en el proyecto comunitario y en el proyecto pastoral.

I. HERRAMIENTAS PARA EL ANÁLISIS DE REALIDAD

1. Recogida de la información

            Debemos, en primer lugar, ubicar las fuentes de información que podemos utilizar. Las principales son:

            1ª. La propia experiencia: proveniente de los contactos de las personas. Esta experiencia nos brinda una visión muy rica de la realidad, pero puede ser parcial por ser sólo un punto de vista. No debe, por tanto, absolutizarse.

            2ª. Las informaciones de las organizaciones sociales y políticas de todo tipo: sus documentos periódicos, sus análisis de la realidad nacional, sus programas políticos, son un elemento vital para la comprensión de la situación.

            3ª. La información de prensa tanto diaria como periódica: fundamentalmente periódicos; programas informativos de radio y televisión; editoriales de revistas y periódicos nacionales;revistas y periódicos extranjeros: publicaciones especializadas sobre aspectos económicos, políticos, culturales, etc.

            Respecto a la información de prensa, es fundamental llevar un buen sistema de archivo que nos permita manejarla adecuadamente. La forma más conveniente es recortar la información o artículo pegándolo sobre una hoja tamaño oficio en donde pondremos todos los datos que nos permitan identificar la fuente y la fecha (nombre del periódico o revista, número, fecha, página) y el contenido temático. Estas hojas las podemos archivar en carpetas separadas por temas, siendo necesario hacer un índice del contenido de cada carpeta.

2.         Crítica de las fuentes

            Toda fuente debe ser analizada críticamente: ver el origen y la óptica de la fuente (no ser ingenuos). Confirmar la veracidad de dichas fuentes: dar prioridad a las más fidedignas; contrastar informaciones contradictorias; consultar a personas más especializadas y utilizar el sentido común y el propio conocimiento de la realidad.

            Cada periódico expresa tendencias determinadas y trae la información filtrada por una particular visión de las cosas. Por eso esta información periodística debe ser leída críticamente. Por otra parte, la censura o autocensura bajo regímenes represivos impide la salida de ciertas noticias. De ahí la importancia de la prensa extraoficial, popular, generalmente de impresión reducida y de difícil acceso.

3. Clasificación de la información

3.1. Niveles: internacional, nacional, regional y local.

3.2. Tipos de problemas:

            1º. Humanos: hambre, paro, marginados, pobres, familia, mujer, vivienda, etc.

            2º. Sociales: injusticias, latifundios, explotaci¢n, emigración, tensiones sociales y políticas, droga, sexo, delincuencia, etc.

            3º. Culturales: analfabetismo, profesionalización, inculturación, escolarización, MCS, ideologías, modelos culturales, etc.

            4º. Religiosos-eclesiales: falta de formación religiosa, indiferencia, falta de compromiso, alejamiento de la Iglesia, falta de laicos militantes, carencia de comunidades cristianas, agentes de evangelización, pastoral de conjunto, etc.

4. Análisis de las causas

            Con todos los datos anteriores podremos hacer el análisis propiamente dicho. Debemos buscar las causas tratando de responder a la siguiente pregunta: ¿Por qué han sucedido estos hechos? Hay que saber descubrir los discursos, los acontecimientos, los escenarios y los actores sociales.

II. RESPUESTA: ¿QUÉ HACER? ¿DESDE QUÉ PERSPECTIVA?

1. Perspectiva formativa

1.1. Marco      

            Desde la perspectiva de la formación, se requiere:

• Mantenernos en estado de discernimiento de la realidad. Esta necesidad se desprende de un dato teológico (Dios se revela en la realidad aunque no se confunde con ella) y de un dato filosófico (la realidad no es estática sino dinámica).

• Adiestrarnos en las técnicas de análisis de la realidad.

1.2. Proceso de análisis de la realidad

            a. El análisis de la realidad implica:

• Aceptar la realidad como es, superando las evasiones y las idealizaciones.

• Preguntarse por el significado de los acontecimientos (tanto personales como sociales) antes de emitir juicios sobre su moralidad.

• Buscar las raíces de los fenómenos analizados, no contentándose con describir los síntomas.

• Aprender a transformar la realidad en la medida de lo posible, mediante compromisos concretos.

• Integrar lo que no se puede cambiar en una visión más amplia.

            b. Este proceso se enfrenta a menudo con cuatro dificultades:

• La obesidad informativa (exceso de información) que caracteriza a nuestra sociedad actual.

• La dificultad de encontrar criterios de interpretación, dada la ingente información recibida y las variadas fuentes de donde proviene.

• La obsesión por responder que nos empuja a encontrar una respuesta para todo o a comprometernos en la solución de todo.

• El desarrollo de la vida personal en medio de una sociedad compleja, lo que requiere un gran equilibrio.

2. Perspectiva pastoral

2.1. Hacer de la realidad objeto de oración

            La contemplación y la oración de esta realidad será para nosotros la mejor respuesta que podemos dar durante el tiempo del noviciado. Podremos sensibilizarnos cada vez más para tener los conceptos claros y las estrategias que podemos ir diseñando. Nuestra estrategia espiritual será practicar la actitud cordimariana: guardar todas estas cosas en el corazón (cf. Lc 2, 51b).

2.2. Proyección pastoral

            El análisis de la realidad tiene como objetivo la aplicación a nuestra pastoral misionera. De nada serviría todo este trabajo si no tuviese como punto final el ¿qué hacer?; como tampoco sería correcto emprender muchas acciones sin tener un conocimiento de la realidad que se trabaja. Un paso clave, por lo tanto, es conocer la realidad para orar con ella, estudiarla, comprenderla y luego poder afrontarla con las opciones y líneas de acción de nuestra planificación pastoral. En el año de noviciado se puede hacer un balance de las actividades pastorales realizadas enriqueciéndolas con esta práctica de análisis para crecer en celo apostólico, en ternura y en audacia profética[2].



                [1] Cf. MCH 201.

[2] Cf. EMP 20.