Formación multicultural en la congregación

FORMACIÓN MULTICULTURAL EN LA HISTORIA DE LA CONGREGACIÓN

 INTRODUCCIÓN.

1.- Sentido del tema que se va a desarrollar.

 El tema que se me ha asignado en este taller es el de la Formación Multicultural en la Historia de la Congregación. Aunque no trate el tema en el sentido estricto y actual de la multiculturalidad, lo trato desde una perspectiva semejante, es decir, desde el punto de vista de la interprovincialidad e internacionalidad. Como después veremos han existido en la Congregación centros formativos interprovinciales e internacionales los cuales no han tenido ni han podido tener un planteamiento multiculral actual. La multiculturalidad es un concepto moderno que no tenía vigencia en tiempos pasados. No obstante, hemos de decir también que desde la interprovincialidad e internacionalidad se fueron consiguiendo algunos objetivos formativos que la multiculturalidad los tiene en cuenta y los incluye en su perspectiva; por ejemplo, el estudio y conocimiento de las lenguas de otras culturas, la adaptación a las culturas de los pueblos misionados, etc…se viene aplicando a la vida religiosa, a la vida comunitaria, a la formación etc[1].

2- Fuentes consultadas.

 Este trabajo no tiene ningún precedente en la Congregación. He debido consultar la Autobiografía y varias obras del P. Fundador. He utilizado los Archivos y las publicaciones congregacionales. En los archivos de Roma y Vic he buscado todo lo referente a los Capítulos Generales y a algunos documentos sobre los Padres generales y la formación. Las publicacioes más consultadas han sido los Annales, el Nunc, Disposiciones Generales, CIA, Documentos Formativos a Historia de la Congreción (PP. Aguilar, Cristóbal Fernández y Vicente Sanz). También he consultado personas que han vivido experiencias formativas interprovinciales e internacionales. Los testimonios que se consignan y citan fueron enviados previa consulta a los interesados[2]. También he tenido en cuenta mis experiencias internacionales de tipo personal que expongo a continuación.

 3.- Experiencias internacionales de tipo personal.

 Antes de introducirnos en el tema, formación multicultural en la Congregación, quiero exponer los momentos de mi vida congregacional en los que he vivido una experiencia de interprovincialidad e internacionalidad.

  • Teologado Internacional de Salamanca. Durante los años de teología (1960-1963) conviví con estudiantes de las otras provincias españolas y de otras nacionalidades (mexicanos, portugueses, ingleses (1) y nigerianos (1)). También tuve profesores de otras nacionalidades (argentino y guineano).
  • Curia general en Roma (1963-1966). Sacerdote-Estudiantes en Roma. Especialización: Psicología en el Salesianum. En el terzo piano había una comunidad internacional de 22 claretianos: españoles, argentinos, ingleses-irlandeses, mexicanos, colombianos, brasileños y filipinos (1).
  • Trabajo pastoral en Inglaterra durante varios veranos en el pais de Gales (Gran Bretaña)..
  • Formador en Granada de estudiantes guineanos, nigerianos, venezolanos (1) y centroamericanos.
  • Comunidad Internacional de la Curia General en Roma durante 18 años como miembro del Gobierno general conviviendo con hermanos españoles, argentinos, nigerianos, norteamericanos, indianos, brasileños y alemanes (1).
  • Comunidad Internacional de Vic, sede del CESC compuesta por españoles, indianos y nigerianos (1).

En estas experiencias no hubo un planteamiento multicultural, no se daban intercambios culturales. Había mucho respeto y aprecio de las culturas de los demás hermanos sin especial incidencia negativa. Eran comunidades interprovinciales o internacionales donde cada uno manteria y expresaba su propia cultura con libertad, discreción y austeridad. Se daba algunas expresiones de las demás culturas en las navidades, en las fiestas, en los cumpleaños, etc… La lengua era la del país donde estaba situada la comunidad (español, italiano y catalán), o la experiencia pastoral (inglés en Gales). No obstante, para mí y para mi futuro vocacional fueron experiencias de gran importancia por cuatro razones:

  • por el aprendizaje de una nueva lengua (inglés e italiano).
  • por la apertura mental que supuso estar en contacto con otros modos ver ver y actuar.
  • por el enriquecimiento personal, en pexrpectiva pastoral y congregacional, al aceptar y asimilar otros valores distintos de los propios.
  • por el mayor conocimiento de la congregacion, valor inetimablea para amar la propia vocación.

4.- Estructura del trabajo. Tiene dos partes:

I.- EL CONOCIMIENTO DE LAS LENGUAS AL SERVICIO DE LA MISIÓN

II. CRITERIOS FORMATIVOS MULTICULTURALES

   I.- EL CONOCIMIENTO DE LAS LENGUAS

AL SERVICIO DE LA MISIÓN

Claret estudió, aconsejó e impulsó el estudio de las lenguas por motivaciones apostólicas­. Es un planteamiento que entraba de lleno en su espíritu misionero. Lo que podía ser y servir para un simple enriquecimiento personal, el P. Fundador lo asumió en clave misionera. El Santo, que como Misionero Apostólico y servidor de la Palabra buscaba todos los medios posibles para evangelizar, comprendió que las lenguas eran instrumentos eficacísi­mos de evangelización; instrumentos necesarios para conocer la cultura de los pueblos­; para disponerse en la práctica a la universalidad misionera; para relacionarse personalmente con las gentes y para predicar y anunciar el reino de Dios en su propio lenguaje. Con el conoci­miento de las lenguas el misionero puede multiplicar su presencia y su actuación apostólica.

Como dice su primer biógrafo[3], Claret tuvo una buena disposición para estudiarlas así como una buena memoria para retenerlas. Y sobre todo puso siempre mucho empeño, y durante toda su vida, hasta el final de ella, realizó un gran esfuerzo para aprenderlas. No fue una simple afición de sus años jóvenes. Con el tiempo comprendió cada vez más su importancia; de ahí su interés por estudiarlas y hablarlas. Se puede decir que el P. Fundador dominó el latín, el francés y el italiano para *entender a los que le hablaban y hacerse entender de ellos+. No así el griego, el inglés y el alemán, lenguas que, al parecer, no llegó a dominar. Cuando dice que confesó en Madrid a ingleses y alemanes, además de italianos y franceses, lo hizo posiblemente en español, aunque captó la importancia de conocer también esas lenguas para el ministerio.

Su experiencia personal le sirvió después para aconsejar con insistencia a los seminaristas y a los misioneros el estudio de las lenguas, y para reformar algunos planes de estudios eclesiásticos, dando al estudio de las lenguas un relieve especial[4]. El estudio y la práctica de las lenguas extranjeras fue una preocupación formativa del P. Fundador, motivada, no por razones simplemente culturales, sino sobre todo por fines apostólicos y misioneros[5].

            Ahora nos preguntamos: la Congregación ¿siguió el espíritu del P. Claret? )mantuvo la orientación que le dio el P. Fundador? Al principio la Congregación siguió el espíritu y las huellas de Claret. En los planes de estudio que se fueron elaborando a lo largo de los años, el estudio de las lenguas aparecía de una manera explícita, aunque su intensidad fue variando según las diversas circunstancias. Algunos Capítulos Generales, desde el 1922, retornando al espíritu del P. Fundador y captando su amplia visión formativa y misionera, volvieron a insistir en el tema. No obstante, la realización y los frutos prácticos no debieron ser muy eficaces. En el año 1959, el Rmo. P. Pedro Schweiger, Superior General dotado de una gran apertura y sensibilidad universal, detectó que en nuestra formación había una Acierta laguna@ en el estudio de las lenguas.

Nuestra formación claretiana debe asumir esta preocupación de nuestro Santo, como un incentivo más para promover una formación más cualificada, más universal y multicultural en la Congregación. La Congregación en los últimos años ha venido insistiendo a través de diferentes instancias y medios (Capítulos, animación de gobierno, prefectura de formación, etc.) en la necesidad que de que se conozcan, estudien y dominen las diversas lenguas congregacionales. Y ello es necesario y urgente para fomentar la comunión interna, la ayuda mutua, una mejor cualificación de nuestro servicio misionero y la disponibilidad para la misión universal. Es una necesidad perentoria e inaplazable que hay que cubrir en la Congregación con el esfuerzo de todos.

1. EXPERIENCIA PERSONAL DE CLARET

 1.1. Necesidad de saber lenguas

 Aunque Claret estudió, como veremos, las lenguas extranjeras antes de ir a Cuba y las continuó estudian­do en la Isla, no obstante, nada más llegar a Madrid, al volver de Cuba, detectó la necesidad de poseerlas. En efecto, escribien­do al P. Antonio de Galdácano sobre un plan de evangelización que estaba ideando, le decía: A(…) he pensado reunir algunos sacerdotes para dar ejercicios espirituales al clero y misiones al pueblo; quiero que estos sacerdotes sepan francés e inglés, pues que en el día estas dos lenguas son una necesidad para un misionero, como he observado desde que salí de ésa (Cuba)@[6].

A medida que corría su estancia en Madrid, su trabajo pastoral en la capital y las características de los proyectos del Escorial le fueron confirmando en la convicción de que era necesario conocer los idiomas extranjeros: *Al escribir estas líneas se cumplen tres años que nos hallamos en Madrid, y durante estos tres años hemos confesado con muchísima frecuencia a franceses, italianos, ingleses y alemanes, y por esto conocemos la necesidad que hay de saber estos idiomas+. *Como en el día se viaja tan­to, se hace una necesidad (la de dominar lenguas) para poder oír en el sacramento de la Penitencia a muchos extranjeros que piden confesión en los hos­pitales, casas particulares y no pocos piden en las iglesias, además es una necesidad el saber la lengua alemana en el día, a fin de poder hacer frente a los errores que de aquella nos vienen+[7].

El P. Fundador estudió lenguas por razones vocacionales y funcionales, no simplemente estéticas o literarias. Estudió latín para poder realizar su vocación de sacerdote y cumplir adecuadamente las funciones sacerdotales. El estudio del francés, en Barcelona, lo hizo con el fin de prepararse mejor para la fabricación; posteriormente, para su formación personal y para el ministerio apostólico. El interés de Claret por las lenguas hay que entenderlo dentro de las claves de su vida misionera: la gloria de Dios, la propia santificación y la salvación de las almas; así lo hizo constar en su propósito de hablar italiano en Roma. El conocimiento de las lenguas para él entraba en la perspectiva universal que tenía de la misión a la que había sido llamado. Los idiomas produjeron en él un efecto multiplicador en orden a su preparación ministerial y a su acción apostólica. Sabiendo lenguas podía tener acceso a otras culturas y ámbitos pastorales, y podía llegar también a más gentes para trasmitirles el Evangelio.

 Como algo esencial y mínimo exigible, Claret recuerda las orientaciones pontificias que establecen que tanto los Obispos como los párrocos deben entender y hablar la lengua de sus encomendados. De lo contrario, no podrán realizar con fruto el ministerio ni atender a las necesidades de las gentes:*En todos los tiempos se ha deseado y procurado que los Pre­lados y curas párrocos entendiesen y hablasen la lengua de sus diócesis y parroquias en que debían atender a las necesidades de los pueblos, como se puede ver en lo dispuesto por los Pontífices Inocencio III y el Papa Euge­nio+[8]. Sin embargo, Claret tiene una visión mucho más amplia, de tipo misionero, que sobrepasa los límites de las diócesis y parro­quias. Su vocación y sus experiencias le motivan a fijar otros objetivos más universales y profundos. Él los sintetiza de la siguiente manera:

*Tres son los objetos que se proponen en el estudio de tantas lenguas extranjeras:

1. El estar al corriente e instruirse en todos los conoci­mientos y adelantos que se van manifestando en las naciones extranjeras.

2. Tener conocimiento de todos los errores que salen en España y en el extranjero, para combatirlos.

3. Hacerse idóneos para poder oír en el santo Sacramento de Penitencia a tantos extranjeros que pasan por España, y mu­chos como cristianos católicos piden este sacramento, ya en los templos, ya si se hallan enfermos en los hospitales o casas particulares+[9].

Además de estos aspectos generales Claret señalará a cada lengua algunos objetivos más particulares. Así, para confesar (varias lenguas modernas), para combatir los errores ideológicos (alemán), para leer, enten­der y profundizar las Sagradas Escrituras (hebreo y griego), para entender mejor las ciencias eclesiásticas (latín y griego), para conocer mejor nuestra historia (árabe), para penetrar mejor el sentido de las ciencias (griego), etc.

1.2. Lenguas que estudió y usó el P. Claret

            1.2.1. El P. Claret tuvo como lengua materna el catalán. Lo habló correctamente y lo usó con normalidad tanto cuando predicaba como cuando escribía, según las circunstancias. Asimismo tuvo como segunda lengua materna el castellano, que estudió a fondo en diversos momentos de su vida y que usó corrientemente en sus predicaciones y escritos, aunque su estilo estuviese marcado por frecuentes catalanismos. Dice el mismo santo en su Autobiografía: *[En Barcelona], además del dibujo me puse a estudiar gramática castellana+ (Aut. 57).

 1.2.2. Estudió la lengua latina teniendo como perspectiva prepararse para ser sacerdote. Inició su estudio en Sallent cuando tenía 12 años y tuvo fundamentalmente una motivación vocacional[10]. Claret lo cuenta en su Autobiografía: *Siendo muy niño, cuando estaba en el Silabario, fui preguntado por un grande Señor que vino a visitar la escuela qué quería ser. Yo le contesté que quería ser Sacerdote. Al afecto, concluidas con perfección las primeras letras, me pusieron en la clase de latinidad, cuyo profesor era un Sacerdote muy bueno y muy sabio llamado Dr. Juan Riera. Con él aprendí o decoré nombres, verbos, géneros y poco más; y como se cerró esta clase, no pude estudiar más y me quedé así+ (Aut. 30).

 De Sallent pasó a Barcelona. Aquí Dios le llamó al sacerdocio (cf. Aut. 56-76). En un estado de confusión espiritual Claret acudió al P. Amigó para clarificarse. Este Padre le oyó y se alegró de su resolución de dejar todo para hacerse cartujo. El mismo sacerdote – dice el santo en su Autobiografía – *me aconsejó que estudiase latín, y le obedecí+ (Aut. 69). Efectivamente, en su informe para ingresar en el Noviciado, afirmará: *Estudié en la misma ciudad de Barcelona la Gramática Latina por otro año, siendo mi maestro D. Francisco Artigas, Maestro Real+ (EA, p. 420).

 También aquí, igual que cuando era pequeño, el ponerse a estudiar el latín tuvo un claro sentido vocacional. Estudiar latín fue para el joven Claret una manera efectiva de querer responder eficazmente a la llamada, poniendo en práctica un medio considerado en aquel entonces necesario para seguir la vocación sacerdotal. Más tarde, una vez trasladado a Vic, Claret siguió estudiando latín en el Seminario durante los tres años de filosofía, a partir del 1829. Esta buena preparación le permitió en el futuro poder realizar con dignidad sus obligaciones sacerdotales y cumplir adecuadamente las exigencias de su ministerio.

 1.2.3. La lengua francesa. No consta que hubiera estudiado francés en Sallent. Su primera motivación para estudiar francés en Barcelona fue estrictamente profesional: lo estudió Aal objeto de adelantar en el comercio y en la fabricación@(Aut. 57).. Necesitaba absolutamente el francés, porque tenía que conocer la industria extranjera, muy adelantada por aquella época en el sector industrial textil. Dado el tipo de su personalidad, pragmática y eficiente, se entiende perfectamente el porqué de esta decisión. En la biblioteca de Claret que se conserva en Vic se encuentra el diccionario que usó en este tiempo[11]. En Barcelona, Claret *no dejó […] de asistir a las clases gratuitas, siempre que podía; en ellas aprendió el francés y el dibujo+[12]. Más adelante, estando en el Seminario, continuó el estudio de la lengua francesa durante los años de filosofía.

 Nos podíamos preguntar hasta qué punto y con qué soltura lo habló Claret. Francisco de Asís Aguilar dice que, tras los estudios, Alo habló con regular soltura@[13]. Durante su estancia en Madrid confesó con muchísima frecuencia a franceses, italianos, ingleses y alemanes. Ateniéndonos a sus propios testimonios y a los de otras personas, debió hablar el francés con facilidad para seguir una conversación sencilla, para entenderse con sus interlocutores, para establecer relaciones normales, para oír confesiones, dar consejos y orientaciones, etc. También antes presentábamos dos testimonios en los que se afirmaba que Claret, estando en Barcelona, llegó a hablar el francés con regular soltura; pero pienso que esto se ha de entender en el sentido coloquial y dialogal. Sin embargo, parece ser que no lo habló con la fluidez necesaria como para predicar o improvisar un largo discurso o una predicación.

 1.2.4. La lengua italiana. Una tercera lengua que Claret estudió y practicó en su vida y ministerio fue la italiana.

 Ingresó en el Noviciado de la Compañía de Jesús el 2 de noviembre de 1839. y permaneció hasta el 3 de marzo de 1840, algo más de cuatro meses. Su estancia en Roma duró por lo tanto casi seis meses. Lógicamente aquí debió estudiar y ejercitar la lengua italiana, escuchándola y hablándola en la vida normal. Además de lo mucho que aprendió en orden a la espiritualidad y al apostolado, el conocimiento de la lengua italiana y sus experiencias apostólicas entre italianos le serían también, sin duda, muy útiles para su formación personal, para continuar abierto a la cultura religiosa italiana, que había conocido directamente, para seguir el movimiento pastoral de entonces y multiplicar su acción apostólica. A su vuelta España, ya en posesión de algunos conocimientos, siguió cultivando el italiano tanto en el estudio como en el confesionario. Lo siguió recordando en sus viajes a Roma el 25 de octubre de 1865 y el 30 de marzo de 1869, separándose definitivamente de la Corte.

 En el año 1870, después de estar unos meses en Roma y de observar que necesitaba ejercitar más la lengua italiana para el apostolado, hizo el siguiente propósito, citado más arriba: *Para gloria de Dios, bien de las almas y mortificación mía propongo: 1. Hablar siempre en italiano o me callaré la boca, a excepción de hablar con José y la plática y si algún español viene+ (EA, 586-587). El italiano lo usaría en otros apostolados más sencillos y en el trato con las personas que encontraba (religiosos, Padres Conciliares, etc.).

 En su última enfermedad, tuvo palabras y frases literales en italiano Entre ellas: *Niente… benissimo+. *Ho fame… benissimo… Che più, che più… molto, moltissimo+. *Ho l=entendimento staccato… Che più… Sono molto fatigato… Niente… Ho sete… Benissimo… Benissimo, benissimo… Benissimo, benissimo…+, *Benissimo, benissimo… Vedo, vedo… Che più… benissimo… Che più, che più… Sì, fatemi riposare… Che più, che più… Benissimo, benissimo… Niente… Benissimo… Sì, lo cognosco… è molto bello+.   *Hanno fatto un atto di grande caritá… Benissimo+[14]

 1.3. Los escritos de Claret

 Claret, además de ser un gran predicador, fue también un gran misionero de la palabra escrita. Redactó sus obras tanto en catalán como en castellano. Durante su vida, algunas obras se tradujeron a otras lenguas, entre ellas al euskera. Estando en Roma, escribió en castellano y publicó en italiano L=Egoismo vinto, ossia, Breve narrazione della vita di S. Pietro Nolasco scritta dal celebre S. D. A. M. Claret. Por último, Claret realizó a su vez un pequeño trabajo de traducción. Se trata del opúsculo titulado El amante de Jesucristo.

 1.4. La biblioteca de Claret

             El total de los volúmenes de la biblioteca personal del Archivo Claretiano de Vic asciende a 1870. En cuanto a los idiomas, existen diccionarios, gramáticas y libros escritos en diversas lenguas. Entre los primeros, encontramos el Diccionario etimológico latino de Raimundo de Miguel, el diccionario francés-español que usó en su juventud, un diccionario de pronunciación inglesa y otro inglés-español y español-inglés. Entre las gramáticas, se hallan dos inglesas y una francesa; ésta y una de las inglesas según el método Ollendorff[15]. De los 1870 libros que totalizan la biblioteca personal de Claret, 239 están escritos en latín, 112 en francés, 81 en italiano y 2 en inglés.

  2. ORIENTACIONES DE CLARET PARA LOS MISIONEROS CLARETIANOS

 Además de las orientaciones para seminaristas y sacerdotes en diversos momentos y lugares (Seminario Tridentino de Cuba, El Colegial Instruido, El Seminario del Escorial), Claret insistió también reiterada­mente a sus misioneros, formados y en formación, a que estudiasen y cultivasen las lenguas extranjeras.

 2. 1. A todos los misioneros.

 Escribiendo al P. Xifré le decía que los sacerdotes: *(…) Que sepan francés para confesar a los extranjeros (sic) siempre que se presenten al confesionario o enfermos lo pidan, en el día es una necesidad atendida la mucha gente que viaja+[16]. *Nos aconsejaba en particular ­–decía Clotet- el estudio de la lengua francesa, (…)+[17].

 2.2. A los misioneros en formación.

 En el Plan de estudios de 1859, primer plan de estudios de la Congregaqción, Claret decía que *se hace en el día una necesidad el estudiar y saber la lengua francesa+[18]. Comentando el P. Clotet el contenido de este Plan de estudios dado por el P. Fundador, decía: *Era en su ánimo que […] todos los que pudiésemos (estudiáramos) a la lengua francesa+[19].

             En el Regla­men­to formativo de 1862, primer documento formativo global de la Congregación, se establecía, entre otras cosas, que durante los días libres y festivos, y en tiempo de vacacio­nes, los estudian­tes se debían dedicar a actividades apostóli­cas y a estudiar las lenguas naciona­les y extranjeras, en concreto indicaba la lengua castellana, la lengua catalana (para los catalanes) y para todos la lengua francesa, que en el día es una necesidad para poder confesar a los extranjeros. Este mismo pensamiento se expresa en la Constitu­ciones de la Congre­gación.

 3. LA TRADICIÓN DE LA CONGREGACIÓN

 En el mismo espíritu del P. Fundador se movió la Congregación dando orientaciones sea a través de las enseñanzas de los Superiores Generales, sea a través de la legislación y los planes de estudio.

             3. 1. Primeros años.

             En los primeros planes de estudio de Vic (antes de 1868), de Prades (1869-1871) y Thuir (1871-1877), el estudio de las lenguas aparecen en el AReglamento doméstico@ . En Prades (1869) se establece, tanto para los Padres como para los Estudiantes, conferencia diaria de francés. Y el mismo P. Clotet apunta en sus notas que el Superior del Seminario de Prades se toma la molestia de venir todos los días a darnos lecciones de francés.

 En la década de los 80, a la vuelta de Francia, además de latín y griego, las lenguas que se debían estudiar en el ciclo de Filosofía eran el francés y el inglés. El P. Xifré en el Reglamento para los Colegios de nuestra Congregación (1892), siguiendo la tradición impulsada por el P. Funda­dor, estableció, además del estudio de las lenguas clásicas, el estudio de algunas lenguas extranjeras, como francés, inglés, italiano y alemán[20]. A partir del año 1895 hay una reducción del estudio de las lenguas extranjeras. El VI Capítulo General (Cervera 1895), que estableció hacer algunas modificaciones al Plan de Estudios vigente, determinó recortar su estudio, privilegiando el latín, lengua base para la carrera sacerdotal.

             3.2. La Misión de Guinea Ecuatorial

 Las misiones de Guineas Ecuatorial que la Congregación aceptó fue un gran reto misionero[21]. No existía aún la sensibilidad entre lo referente a la evangelización y la cultura, sino la realidad de un empeño misionero en medio de una dominación colonial. No obstante, nuestros misioneros supieron, a través de actividades varias, sortear su deber misionero y su acercamiento de lo autóctono para mejor acercarlo a las exigencias del Evangelio, siguiendo las orientaciones de los Pontífices a este respecto.

 1º- Una primera actividad en importancia fue la publicación de la Revista Guinea Ecuatorial[22]. Era una publicación de proyección centrípeta por su orientación de dar a conocer en la Metrópoli la variada realidad de la Colonia; al fin y al cabo, el centro de todo era la Metrópoli, con su Gobierno central. Pero la revista era, a la vez, centrífuga, por cuanto en ella comenzaron a intervenir los propios guineanos, en su creciente interés por las realidades propias: costumbres, cuentos, cultura. Fue alcanzando la divulgación de los contenidos que diversa índole que caracterizan la realidad del pueblo, que se convertía, de alguna manera, en centro de las preocupaciones editoriales, aunque siempre con la finalidad prioritaria de dar a conocer la realidad de la Colonia.

 Al mismo tiempo, nuestros misioneros hacían sentir también su misión evangelizadora, denunciando las deficiencias morales del personal colonialista, que podían entorpecer, por otra parte, la labor civilizadora que se proponía el Gobierno. Esta actitud originó el establecimiento de la censura previa contra nuestra publicación, única existente entonces. Pero los misioneros, para evitar mayores inconvenientes, prefirieron suspender la publicación durante dos años. Luego, la revista siguió realizando su tarea, divulgando los descubrimientos geográficos, investigaciones sobre la fauna y flora y las tradiciones literarias y etnográficas de las distintas etnias de Guinea. Contribuyó, de esta manera, al fomento y conocimiento de todo su entramado cultural.

             En esta línea de investigación y publicación, los misioneros se identificaron con el pueblo; hablaron sus propias lenguas regionales; y escribieron gramáticas, diccionarios y catecismos en bubi, pamue, benga, kombe, ambú, fang y bujeba[23].

 Además de la Revista Guinea Ecuatorial, una de las actividades decisivas de los Misioneros fue el estudio de las lenguas autóctonas, cuaderno y lápiz en mano, tratando de acercarse de esta manera al alma y la cultura del pueblo. Encargados oficialmente de dar a conocer la lengua y cultura españolas a la población, nuestros Misioneros no podían enseñar en las lenguas nativas ni en la cultura de la que eran transmisoras. Pero estimularon en los alumnos las narraciones de su vida y ambiente, los cuentos y mitos de sus culturas. Y, sobre todo, tradujeron a dichas lenguas muchos de los cantos litúrgicos que se utilizaban entonces en España y adaptaron a la liturgia música y letras de los cantos tradicionales del pueblo. En este dominio de la liturgia tenían, indudablemente, más campo libre para ello que en las escuelas. En los pueblos se rezaba y cantaba siempre en las lenguas autóctonas, gracias al material que iban proporcionando nuestros Misioneros. Las bibliotecas de los aficionados a estos temas están llenas de gramáticas, diccionarios y colección de cantos religiosos de las principales lenguas autóctonas de Guinea Ecuatorial[24].

 Como resumen,, se puede decir que, en la primera presencia misionera de la Congregación “ad gentes”, en contacto con una realidad cultural diferente de la europea, la Congregación se embarcó ya en Guinea Ecuatorial en la realización de una incipiente evangelización misionera inculturada. Aquellos comienzos tímidos, pero de resultados como los que se acaba de referir, siguen siendo un aliciente para que los Misioneros de hoy, sigamos decididos en tan imprescindible tarea[25].

 3.3. Los Statuta pro Studiis (1900).

 El Gobierno General elaboró un nuevo Plan de Estudios, que se publicó el 25 de agosto de 1900 con el título de Statuta pro Studiis Congregationis Filiorum Immaculati Cordis Beatae Mariae Virginis Las lenguas extranjeras, siguiendo la normativa anterior, quedan circunscritas a los años del ciclo filosófico, y sólo a los días de fiesta y de vacaciones de verano. Los del primer curso estudiarán francés y los del tercero, el inglés; para el segundo año no hay nada prescrito. Esta reducción fue corregida por la Comisión Permanente de Estudios en 1903, que recuperó la praxis anterior al 1900, estableciendo también el francés para el segundo curso de filosofía.

 3.4. Capítulos y Superiores Generales

 Al poco tiempo de la aceptación de la misión de Guinea Ecuatorial, V Capítulo General pidió de un modo exigente que se fomentara entre los Misioneros de Guinea el estudio de las lenguas é idiomas de aquellos países, para lo cual convendría establecer una escuela central en Fernando Póo, y acaso mejor en Canarias[26].

 En el XII Capítulo General (Vic 1922) puso las bases para un nuevo Plan de Estudios (el futuro O.S.G.). Además de insistir en el estudio del latín, griego y hebreo, exigió el estudio del francés en el último año de Humanidades (cuatro clases semanales con ejercicios prácticos) y en Filosofía recomendó el estudio de las lenguas vivas (francés, inglés, alemán e italiano) en los jueves, domingos, vacaciones, etc…. Viendo la urgencia de preparar específicamente para las misiones, pidió el estudio de las lenguas, usos y costumbres de los infieles.

 Con el XIV Capítulo General (Albano 1937), la Congregación dio un gran impulso a la modernización de los estudios y a la elevación de la formación intelectual y cultural de todos los misioneros. El Capítulo pidió respecto a las lenguas que se mantuvieran como asignaturas principales o básicas: […] el latín, del griego, de la lengua nacional y las lenguas extranjeras. El P. Nicolás García impulsó el espíritu y las líneas programáticas del XIV Capítulo General con sus circulares y mensajes. Para él, Alas lenguas son indispensables@ al misionero. Por eso, no puede haber una biblioteca comunitaria sin una sección, bien abastecida, de libros y diccionarios de lenguas, sobre todo, sabias, en que fueron escritas las grandes obras, especialmente autores inspirados, para conocer mejor el pensamiento y la orientación de esos directores de las ciencias divinas y humanas.

 3.5. El Ordo Studiorum Generalis (OSG).

 El XII Capítulo General (Vic 1922), varios años después de la promulga­ción del Código de Derecho Canónico (1917), pidió una nueva ordenación de los estudios en la Congregación que fue promulgada por el P. Nicolás García, Superior General, con el nombre de Ordo Studiorum Generalis pro Missionariis Congregationis Filiorum Imm. Cordis Beatae Mariae Virginis, llamado comúnmente O.S.G. En un contexto de formación humana, cultural y misionera el OSG, introduce el estudio de las lenguas: se pide el estudio de la lengua francesa en España e Hispanoamérica, el español en las otras zonas congregacionales y, según las circunstancias, el conocimiento de las lenguas regionales. Durante los estudios filosóficos se sigue insistiendo en las lenguas modernas que Aa juicio de los Superiores Mayores@ pueden ser el inglés, el alemán o el italiano; también se debe proponer el francés fuera de Francia, España y de los países Hispanoamericanos.

 El P. Pedro Schweiger, en la circular que escribió con motivo de la publicación de la edición revisada del O.S.G. (1959), pone de relieve que el nuevo Ordo ha insistido, una vez más y de una manera especial, en el estudio de las lenguas. Ha enfatizado, entre otras, el estudio del español, lengua materna de la Congregación, como medio de unión y comunicación, y para acercarnos a nuestras fuentes carismáticas y espirituales; y de las demás lenguas modernas para llenar una cierta laguna que había en nuestra formación y en orden a cumplir la misión universal de nuestra vocación. De una manera especial, los sacerdotes jóvenes destinados a otros países han de tener conocimiento de la cultura y problemas de los pueblos a los que han sido enviados, y de sus lenguas[27].

 En la carrera sacerdotal, según la versión de 1959, se ha conocer a fondo la lengua Apatria@ y se ha de establecer por parte de los Superiores Mayores un programa concreto y definido para las lenguas modernas, fomentando también las lenguas regionales. El estudio de las lenguas modernas, que se inicia en la etapa medio-clásica, no sólo se ha de continuar en la etapa de los estudios filosófico sino también teológico, pudiéndose realizar como estudio especial tanto público como privado.

 Entre las muchas cosas positivas que trajo consigo el Ordo Studiorum, sobre todo en su primera edición, cabe hacer una observación crítica respecto de la uniformidad con que se proponía la organización interna de los centros, hasta en los horarios domésticos.

 3.6. Etapa posconciliar

 En la época posconciliar hay una renovación completa de la formación congregacional y, en particular, de los estudios según las orientaciones del Concilio Vaticano II y los Capítulos Generales.

 El XVII Capítulo Extraordinario (Roma, 1967), primero de los posconcilaires, pide que se disponga una formación doctrinal que, desde el principio, abarque la universalidad de la Iglesia y, Aen particular, desde los primeros años, el aprendizaje de las lenguas, sobre todo internacionales@ (MI, 10 a). De hecho, el Capítulo, al dar orientaciones para los Planes de Estudio, además de la necesidad de conocer de una manera notable el latín y el griego, exige que Ael estudio de las lenguas modernas, iniciado en el período gimnasial, sea oportunamente continuado a lo largo de la carrera, de modo que durante ella se logre el dominio expedito de alguna@ (1F 171 b, c). Además, los misioneros ya destinados a los países de misión, que deberán tener en el país un tiempo de preparación pastoral específica y de adaptación misionera, se han de entregar Adesde los primeros días con afán y constancia al aprendizaje de la lengua, hasta que puedan hablarla con soltura y elegancia (AG)@ (MI 13).

 El XXI Capítulo General (Roma, 1991) en el contexto de formación para la Palabra de Dios, entre otras exigencias, los formadores han de promover en los formandos la apertura a la misión universal de la Congregación. Esta apertura se ha de desarrollar, en concreto, […] cultivando el estudio de las lenguas@ (SP 21.4).

 Ante el nuevo rostro internacional e intercultural de la comunidad congregacional, el XXII Capítulo General (Roma, 1997), estimulado por la diversidad cultural de la Congregación nos ha sugerido que Aestimulemos todo lo posible, especialmente en la formación inicial, el estudio de idiomas@ (EMP 56).

 Esta preocupación por el estudio de las lenguas de la tradición claretiana y congregacional ha sido recogida ampliamente en el Plan General de Formación (PGF). En varias ocasiones se pide que se cultive diligentemente a lo largo de todo el proceso formativo el conocimiento de la lenguas por motivación misionera y en orden a cumplir nuestra misión universal[28].

II. CRITERIOS FORMATIVOS MULTICULTURALES

           Como ya dijimos en sus momentos, entre las muchas cosas positivas que trajo consigo el Ordo Studiorum, sobre todo en su primera edición, cabe hacer una observación crítica respecto de la uniformidad con que se proponía la organización interna de los centros, hasta en los horarios domésticos.

 1- CRITERIOS Y ORIENTACIONES DE FORMACIÓN PARA LAS MISIONES.

 1.1. Amar y no despreciar a los pueblos donde hemos sido enviados.

 Siendo el provincialismo, y aun el nacionalismo, no pa­triotismo verdadero, sino defectos en gran manera opuestos á la caridad, reina de las virtudes, al espíritu apostólico, al objeto de nuestro Instituto y á los deseos y enseñanzas del gran León XIII; siendo, además, y en consecuencia, origen funestísimo de injustas prevenciones, de antipatías, censuras y divisiones fatales, el Capí­tulo no puede menos de lamentar que se haya introducido en nues­tro campo esta cizaña, y empezado á dar ya sus frutos de maldi­ción. Cumple, por tanto, á esta Asamblea llamar la atención de to­dos hacia un mal, fuente de tantos otros, y tratar de extirparlo de raíz. A1 efecto, encarga á los Padres Maestros y á todos los Supe­riores que pongan especialísimo cuidado en infundir de palabra y con el ejemplo en todos sus encomendados el espíritu de humildad y desprendimiento, de abnegación y de caridad apostólica; que con celo prudente vigilen, corrijan y no permitan que entre nosotros reine tal calamidad; que, por último, sin consideraciones de ningu­na especie, denuncien al Gobierno general los infractores, esto es, aquellos que manifiesten desprecio ó aversión hacia cualquiera na­ción ó provincia, ó hacia los naturales de ellas, ya censurando, ya apodando, ya de cualquiera otra manera rebajando las personas, las cosas ó los usos y costumbres de éste ó del otro país. Y adviér­tase que la obligación de manifestar á los Superiores respectivos las contravenciones de éste y de cualquier otro encargo, incumbe á to­dos, y es un acto de caridad para con el que lo quebranta, para con la Congregación y para con las almas en general[29].

             1.2. Formación específica para las misiones

 En virtud de que la Congregación tiene ya establecidas actualmente ocho misiones de infieles en el Golfo de Guinea, el Capítulo reconoce la suma necesidad de que se formen en nuestra Congregación individuos de gran espíritu, celosos del bien de las almas y amantes de la Cruz, los cuales puedan ser enviados con toda seguridad á estos difíciles puntos, é infundan grata esperanza de que harán frente á los mayores sacrificios, incluso el de la vida. Al efecto, se les inculcará mucho que dispongan su ánimo á la mortificación, de tal suerte que no pretendan vivir en aquellos re­motos países ni siquiera con las modestas comodidades que los misioneros disfrutan en Europa en materia de alimentos, bebidas, hospedaje, trato social, etc., etc.; que habrán de acomodarse al ré­gimen de vida frugal propio de aquellos países, y que, si no pue­den extender cuanto quisieran entre los indígenas el reinado social de Jesucristo, á lo menos sean verdaderos imitadores de Jesús en el hambre, en la desnudez, en el cansancio y en toda suerte de pena­lidades, aunque sean las ignominias y afrentas de la Cruz[30].

 El XII Capítulo General (Vic 1922) comprendió que era urgente una formación específica para las misiones. Por eso decidió que se preparasen a los Misioneros en un Colegio de Misiones o en las mismas Misiones, antes de destinarlos al ministerio. Deberían estudiar, se insistió, Teología Pastoral y Rúbricas, Lenguas, usos y costumbres de los nativos[31]. En este sentido estaban trabajando, desde hacía muchos años, de una manera admirable y ejemplar los misioneros de Guinea Ecuatorial como hemos dicho en otro lugar.

             En la carta circular sobre las Misiones de Infieles el P. Maroto exhorta a todos los hermanos a fomentar el espíritu misional. Se ha de fomentar este espíritu “favoreciendo los Superiores Mayores […] en los Colegios con referencias, revistas, asociaciones, siempre sin detrimento de la disciplina y de los estudios, y haciendo que se empleen a favor de nuestras Misiones, hoy más necesitadas que nunca, los medios que por indicación nuestra fueron sugeridos en el número de enero de nuetros Annales […]. Los PP. Maestros y Prefectos fomentarán ese espíritu inculcándolos opportune et impportune, manifestando a los jóvenes sus grandes ventajas y premios sobre todo en la eternidad […]. Y los PP. Profesores y Predicadores procurando buscar vocaciones en nuestros Colegios de essternos, en nuestras predicaciones, en nuestros catecismos […]”[32].           

            Y dirigiéndose directamente a los estudiantes que están formándose en nuestros Colegios, le dice:             “Un gran porvenir de la Congregación son las Misiones de infieles y sois vosotros los que habéis de realizarlo, para gloria de Dios, para consuelo de Corazón Divino de Jesús, alegría de nuestra Madre dulcísimo, honra del Instituto que os recibió y cuida de vosotros con maternal cuidado, y para gloria y corona vuestra[…]”[33]. El P. Maroto pide a los jóvenes que no busquen ministerios cómodos, ni busquen la fama, el aplauso y la honra: “Aspirad a ser grandes Misioneros en el verdadero sentido de la palabra, aspirad a ocupar un puesto de honor en las avanzadas del ejército de Dios para conquistar el mudo infiel”[34].

El XXI Capítulo General (Roma, 1991) trató, en el contexto de formación para la Palabra de Dios, el tema de la misión universal de la Congregación. Desde el punto de vista formativo pidió a los formadores que, entre otras exigencias, promoviesen en los formandos, además del estudio de las lenguas, Aactitudes de dispo­nibilidad e itinerancia@ (SP 21.4).

            Se crearon, con una perspectiva formativa, en nuestros centros de Formación Las Academias de Misiones. El objetivo era fomentar el espíritu misional. Fueron famosas las de Santo Domingo de la Calzada Castilla), Zafra (Bética), Domínguez Seminary (USA)[35]…

            1.4. Estilo de vida y normas de comportamiento

Insistiendo, una vez más, en la línea misionera la Congregación, de nuevo, recomendó encarecidamente a todos los misioneros el estudio y el uso de las lenguas nativas, propias de las regiones a las cuales son desti­nados.

La primeros Capítulos Generales dieron orientaciones concretas para actuar en nuestras misiones con verdadero testimonio evangélico. He aquí algunas[36]: 

  • Dado que es contrario al fruto de las Misiones el aparecer los obreros evangélicos como negociantes, y los peligros gravísimos á que esto los expone, el Capítulo ha juzgado prudente que los Misioneros en países de infieles dejen la administración y cuidado de fincas y plan­taciones. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895ses. 20.) Disposiciones, 515.
  • Respecto a la alimentación de los individuos de las Misiones, el Capítulo, aunque desea que á nadie falte lo necesario, considera un deber suyo procu­rar el más exacto cumplimiento de las Reglas, que en el núm. 54 de la parte segunda dicen expresamente: alimenta sint salubria et juxta loci productiones. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895, ses. 20.) Disposiciones, 516.
  • Aunque el Capítulo reconoce mucha utilidad en los Cole­gios establecidos, es de parecer que en las fundaciones que en adelante se hagan no se establezcan Colegios (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895 ses. 20.) Disposiciones 517.
  • El Capítulo renueva las dis­posiciones del Rmo. P. General que pide a los Misioneros que actúen con compasión más bien que con enfado; y que en las correcciones dejen ver siempre un corazón de padre. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895ses. 20. Disposiciones, 518.)
  • Advertimos á nuestros amados Hermanos que, lejos de ser un heroísmo la petición que nos (P. General, José Xifré) dirigen algunos de ir á las Misiones del Golfo de Guinea, es más bien un acto poco ajustado al voto de obediencia (Colec. de Circuls., pág. 184, Boletín, tomo II, pág. 425.) Disposiciones, 519.
  • Laudable y muy conforme á obediencia será que cada cual exponga con claridad y sencillez las dificultades que tiene para los destinos (Cap. Gen., de Madrid, ses. 6.°) Disposiciones, 520.

Más adelante, el XIII Capítulo General (Roma 1934) dio algunas orientaciones concretas sobre cómo comportarse en dichas regiones tanto en la vida comunitaria como en la vida apostólica. Como criterio de discernimiento se pide que, además de las normas de los Ordinarios y de los Superiores Mayores, se tuviese Asiempre presente la utilidad de los ministerios, y sobre todo la cari­dad, la cortesía y la concordia de los ánimos@[37]. Las orientaciones pasaron a nuestra legislación particular de la siguiente manera:

            A11. Se recomienda encarecidamente a todos el uso de las lenguas de los lugares a los cuales son destinados. Mas esta recomendación debe urgirse estrictamente a aquellos que deben desempañar el ministerio en el lugar.

            21. En los lugares en que se usan dos o más lenguas, salva la recomendación general dicha, debe cada uno esforzarse en aprender bien a lo menos aquella lengua en que por mandato superior debe ejercer el ministerio.

            31. Los superiores Mayores, oído su Consejo, y en las regiones bilingües con su consentimiento, darán a lo menos normas generales para el uso de las lenguas en las lecciones o conferencias de la Comunidad, en los rezos y en las conversaciones. En las determinación de estas cosas téngase siempre presente la utilidad de los ministerios, y sobre todo, la caridad, la cortesía y la concordia de los ánimos. Si los Ordinarios han dado normas para el uso de los idiomas en el ministerio de la palabra con los extraños, obsérvense ellas con fidelidad.

            41. Los Superiores Locales observarán y cuidarán de que sean observadas con fidelidad las normas de los Superiores Mayores sobre la materia@[38].

 2. ESTRUCTURAS FORMATIVAS INTERNACIONALES HISTÓRICAS

 Al hablar de estructuras formativas nos refermos principalmente a los Centros Formativos que han existido en la Congregación. Como se puede comprender no he pretendido ser exhaustivo ni en su enumeración ni en la descripción de cada uno.

 2.1. Impresión general

            Fue, sin duda, una determinación potencialmente influyente en esta materia el hecho de que, a comienzos del siglo XX, se habilitara a las Provincias la constitución y el régimen de las casas de formación, antes gobernadas directamente por el Gobierno General de la Congregación. Algo que, al menos en línea de principio, abría posibilidades a variables culturales.

 2.2. Centros formativos con régimen provincial

 Aunque actualmente hay una comciencia mayor en el tema que nos ocupa, no faltaron desde el principio, en la época preconciliar, centros que formaron a los jóvenes claretianos provenientes de diversas culturas. Aunque sea difícil verificar –hay qe investigar más- si comportaron un tratamiento peculiar a las diferencias culturales y a la forma de integración, hubo hechos fuertes ya desde las primeras décadas del siglo XX como veremos a continuación.

 2.2.1. Provincia Claretiana de Cataluña

 En la Provincia Claretiana de Cataluña, la provincia Madre, hemos de decir que se siguieron fielmente las directrices que sobre estos temas se fueron dictando en la Congregación[39].

 1º. Apertura en el estudio de lenguas extrangeras

 En los estudios el catalán estaba o ignorado o reducido al mínimo. Había que adoptar una lengua adquirida. Este paso facilitaba el aprecio y adquisición de otras lenguas. El francés por vecindad y por los recuerdos de Thuir, era estudiado y apreciado por todos. Algo conocido era el italiano. El alemán fue siempre exclusivo de una selección, a pesar de la convivencia con los alemanes: difícil y con pocas ocasiones de practicarlo.   Puede ser significativo el cultivo del Esperanto, ya a principios de siglo XX, sobre el que el P. Casanoves escribió unos interesantes artículos. El mártir P. Buxó, ya cuando seglar usó y publicó en esperanto. También sería significativo como ejemplar o muestra del espíritu reinante el caso del P. Ramón Genover, conocedor de francés e inglés, que cuando va a fundar en Brasil se prepara estudiando el portugués, con sus acompañantes sigue el estudio y práctica en la navegación y al mes de estar en Brasil ya predica en portugués. Su caso comienza por 1890 (aun no había provincias!) y se desarrolla lejos de los Colegios; pero sr signo del espíritu anterior y del que infundió después por su prestigio.

 2º. Convivencia fraterna entre varias provincias

En los seminarios de la Provincia convivían alumnos de varias comarcas: catalanes, aragoneses, navarros, castellanos, valencianos…. Fueron pocas las dificultades nacidas del regionalismo. Ordinariamente se vivía en un mundo aéreo, supra regionalista. Surgieron las dificultades con ocasión del 36: la propaganda influyó sobre los Colegios, como Alagón que se sentían gravemete amenazados por los “rojos catalanes”, que en las columnas de Durruti avanzaban contra Zaragoza con odio antireligioso. Los pocos estudiantes catalanes prófugos, salvados del naufragio y que después de pasar la frontera fueron acogidos en los Colegios de Beire y Santo Domingo, sufrieron de verdad esta clima adverso. No todo fue culpa de los “demás”: tampoco todos tuvieron ánimo y virtud de convivir en ambientes extraños: “lo digo por los que fuimos acogidos en la Provincia Betica: en Zafra sólo uno fue incapaz de convivir; en Jerez siendo más jóvenes hubo varios que sufrieron por su manera de ser”[40].  

Cuando vino al Capítulo general de 1912 el Superior de Argentina se trajo un seminarista de latinidad, el que fue P. Andrés Herrera: hizo dos años de Postulantado y siguió la carrera. Luego de ordenado jamás quiso volver a Argentina. (No sé por qué: al parecer se encontraba a gusto en España. Pasó la mayor parte de la vida como profesor de Humanidades)

Con los sucesos de los primeros meses de la República del 31 los Estudiantes béticos abandonaron por corto tiempo sus colegios. A Solsona fueron siete estudiantes mejicanos desalojados del Filosofado de Jerez. El mismo verano pasaron a cursar Teologia en Cervera hasta acabar la carrera.

En el Capítulo General de 1934 se dieron orientaciones sobre Formación, que tendían a formar en España los las Provincias americanas. A Cervera llegaron cinco de un curso y dos del curso inferior de Teología. (Estos dos Hall y Parusini). En este período (1933-36) hubo tres estudiantes alemanes: Korcz, Wember , Hollik)

Después del 36-39 hay que destacar el caso del P. Eduardo Mesa que venido de Roma pasó varios años como profesor de Humanidades en Barbastro. Caso semejante el del estudiante Sr. Guillermo Peña como profesor y ayudante en Solsona. Hasta que el teologado no consiguió establecerse independiente en el Colegio de Valls, no había local para admitir alumnos de otras provincias.

La internacionalización de colegios más sistemática comienza en 1951. En 31 de agosto llegan a Valls veinte Teólogos de Bética y Portugal. (El año anterior se había fundado Valls) Son 14 de Bética y 6 de Portugal. Al terminar el curso marchan los béticos a su provincia[41]. Entre 1952 y 1961 habrá en la Provinvis formandos portugueses, mejicanos e Italianos. En este curso 1961 a 1962 se acaban los estudiantes extranjeros a la Provincia. Ha comenzado Salamanca y nuestros Teólogos han pasado allá. El Boletín Interno de la Provincia da tan poca importancia a esta presencia de extranjeros en el escolasticado que fuera de los cuadros de estadística apenas si los menciona.

            3º. Formación de candidatos alemanes

Un caso que merece especial atención es la formación de candidatos alemanes. La Provincia hizo un esfuerozo sobrehumao para atenderles como se merecían.

En los colegios catalanes de formación a partir de 1908 hubo estudiantes alemanes (Hermanos fueron pocos, un par). Cervera, Vic y otros lugares formativos sirvieron de postulantado, noviciado y escolasticado para los candidatos alemanes. Supuso un momento de revisión del estilo y las estructuras formativas. Entre otras cosas se les exigía a los formadores el conocimiento de lenguas. Hubo que improvisar intérpretes y formadores: el primero fue el P. Miguel Panadés, que ya sabía el alemán por sus estudios Bíblicos y el P. Salvador de Esteban. Lo aprendieron los PP. Jansá, Ferrés, Ferrerons…. para ser prefectos y profesores. Tuvieron grandes formadores en su etapa de profesos: Felipe Munárriz, José Fogued, Eduardo Fabregat, Antonio Soteras… Los PP. alemanes fueron también formadores como profesores en Postulantados y Escolasticados. Destacaron los PP. Schwientek, Back, Göbe, Schwirz, ….. No salió ningún Prefecto.

Algunos de sus profesores acabaron acompañándoles en su viaje de vuelta a Alemania para fundar allí la Congregación.

Cuando a los postulantes alemanes se les envió (1910-1911) de Cervera a Vic, mezclados con los demás, parece que surgieron problemas (ignoro de qué tipo). Al curso siguiente tuvieron que volver a Cervera a convivir en el noviciado en sección semi-aparte. Desde 1913 se hace sección aparte[42]. Siempre se tuvo en cuenta conjugar sus estudios de escuela o de Gimnasio con los cursos tradicionales nuestros, sobre todo porque las Congregaciones Romanas exigían un número determinado de cursos para admitir a Ordenes. Consta que a la vista de los libros de texto que traían de su país, el Superior provincial se movió a encargar una gramática de latín nueva superior a la del P. Fernández.

2.2.2. Provincia de Castilla

Antes del Centro Formativo Internacional de Colmenar Viejo hubo en Castilla una amplia aceptación de vocaciones: noviciados conjuntos con otros Organismos, sobre todo de Antillas. Igualmente se había tenido la experiencia de acogida de vocaciones de Rusia.

2.2.3. Provincia de Bética

En la Provincia de Bética, la tercera provincia en orden a su constitución, adquirió desde su misma creación una gran importancia la interprovincialidad e internacionalidad[43]. Más aún, una característica que ha marcado a la Provincia durante los cien años de existencia, ha sido su apertura y generosidad para aceptar y recibir en sus centros formativos a formandos de otros organismos claretianos, situados en distintas naciones y continentes.

            Entre los primeros postulantes castellanos que fueron ofrecidos a Bética se encontraba João Guerra, portugués. Después de él, muchos candidatos de la Provincia hermana de Portugal se formaron en Bética. Formandos portugueses hubo en el Seminario Menor de Don Benito (1919-1926) y de Plasencia (1925-1931); en el Noviciado de Jerez de los Caballeros (1910-1911; 1924-1928) y de Loja (desde el 1980 hasta nuestros días); en el Filosofado de Aguas Santas (Jerez de los Caballeros) (1911-1914; 1925); y en el Teologado de Zafra (1915-1919, 1928-1937, 1941-1956) y de Granada (1974-1980)[44].

             En octubre de 1929 fueron a Aguas Santas (Jerez de los Caballeros) siete jóvenes profesos de la Viceprovincia de Méjico. Procedían de Estados Unidos y venían para estudiar Filosofía y Teología en la Provincia. Llegaron acompañados por el P. Ricardo Saz[45]. Otros Estudiantes mejicanos llegaron a Bética, en concreto a Zafra, en 1933 para realizar sus estudios teológicos. El Estudiante colombiano Aníbal Gómez murió mártir con los teólogos de Bética en Fernán Caballero (Ciudad Real) en 1936. Después de la Guerra Civil, la Provincia hizo todo lo posible, no obstante la penuria económica que se padecía en esos años, para dar acogida a los Estudiantes de la Provincia de Cataluña y de Italia. Los catalanes llegaron en octubre del 1938 y los italianos en mayo del 1939. El 15 de septiembre de 1943 también se incorporaron los Estudiantes de la Provincia de Portugal. Una crónica de aquel tiempo decía «es una nueva confianza que se nos hace, al fiar a nuestros procedimientos y manera de ser el porvenir en cierto modo de otras provincias, encarnado indudablemente en sus respectivas juventudes. Por ello tiene esta noticia su lugar reservado e insustituible en este apartado misceláneo de nuestra crónica. Es una nueva confianza […] que se nos hace. Decía a este propósito el P. Provincial en su circular de 19 de marzo: “no son pocos los apuros, preocupaciones y sacrificios que esto [la formación de los Estudiantes de otras provincias] supone en estos tiempos. Pero todo se hace con gusto y alegría por el bien común de la Congregación querida”»[46].

             En el VII Capítulo Provincial (1949) se informó a los capitulares de la situación de los centros de formación. Lógicamente se tuvo en cuenta la especial contribución de la Provincia al bien general de la Congregación en esos años[47]. Se hizo memoria del esfuerzo realizado, tanto en personal[48] como en medios económicos. A pesar de las dificultades, la Provincia se sintió orgullosa de haber formado a muchos misioneros de la Congregación y, de manera particular, a los que fueron después formadores en las tres provincias que estuvieron presentes en el Teologado.

             Después del Concilio, la provincia siguió con la misma tónica. En el Postulantado de Loja hubo seminaristas menores de Guinea Ecuatorial. En el Noviciado de Aguas Santas y Loja se formaron también novicios-estudiantes y novicios-hermanos de Antillas, Aragón, Castilla, Francia, Guinea Ecuatorial, Italia, León, Nigeria, Portugal y Venezuela. Desde junio de 1989 hasta el momento presente los novicios de Europa (salvo Polonia) se han formado en Loja. Y el Filosofado de Loja y el Teologado de Granada han acogido a Estudiantes de Alemania, Aragón, Centroamérica, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Reino Unido y Venezuela

             El criterio formativo general y aceptado pacíficamente era que se aceptaba la formación de la provincia, con una formación cultural española y una formación claretiana, normal, general y actualizada según el Concilio y los Capítulos de renovación. Se daban, no obstante, detalles culturales en canciones, fiestas, navidad, etc.

 2.2.3. América Latina

 En América Latina y concretamente en Colombia, tanto Zipaquirá como principalmente Manizales, fueron centros de acogida (no masiva) de candidatos de los países de la región o enviados desde España para ella (Centroamérica, Venezuela, Perú). No se han vivido problemas de relieve en esta experiencia. Tampoco existieron específicas pautas para el abordaje de lo multicultural[49].

En cuanto a los centros formativos de Argentina-Uruguay en aquellos años preconciliares, pueden señalarse algunos hechos. Uno de ellos que tal vez admite una lectura algo negativa desde lo cultural es el haber demorado algo más de veinte años, desde la llegada al país, la apertura de un seminario claretiano. Positivo es que, ya establecidos los centros de formación, en 1931 se tuviera una primera experiencia de colaboración interprovincial en Rosario, con un grupo de más de treinta y cinco estudiantes de filosofìa y teología, entre argentinos, chilenos y bolivianos. Chile y Bolivia formaban entonces un único organismo. La experiencia fue muy efímera (sólo un año), pero constituyó un anticipo de lo que sucedería con alternancias por varias décadas, con participación también de alumnos peruanos.

 Los años cincuenta (1950) representaron la época de mayor presencia internacional en Villa Claret, Córdoba, ya que a los estudiantes de la región se sumaron grupos de alumnos españoles destinados a estos países. En Villa Claret, pequeñas cosas, como los himnos nacionales, las banderas y las fiestas de los diversos países, fueron teniendo sin problemas un cierto lugar en la vida de la comunidad. Junto a eso pudo darse también algo de interés por aspectos (literatura, historia) de los otros países. No se trataba de cosas promovidas programáticamente, sino de actitudes espontáneas que no eran dificultadas. Los que han estado allí guardan un buen recuerdo. Después del Concilio, Villa Claret ha seguido la tónica interprovincial e internacional. De hecho, ha seguido siendo sede de acogida formativa de chilenos y bolivianos.

 Desde 1954 a 1958 los alumnos argentinos se trasladaron a Chile para cursar en la casa de Talagante sus años de filosofía; también se sumaron bolivianos y chilenos No eran experiencias multiculturales en sentido estricto ya que en estos años no hubía interés en conocer y penetrar en las otras culturas, solo había un entenderse como buenos compañeros. “Creo que [ese proceder] era lógico en ese tiempo en que no había un movimiento fuerte de globalización y de estudio de las diferentes culturas sabiéndolas valorizar como es ahora”[50].

2.2.4. América del Norte

 En 1946 la provincia de México envió un grupo de seis teólogos al Seminario de Dominguez en USA. Algunos de éstos fueron enviados algunos a España y otros a alemania. Fue una iniciativa de la provincia con la intención de dar a sus formandos una formación más amplia y abierta.

 El P. Pedro Schweiger, Superior General, envió estudiantes de las provincias de España a los Estados Unidoas de América, en concreto a los centros formativos de Dominguez (1947-1950) y Washington, DC (1961-1965). La intención principal era que aprendiesen el inglés en orden a ser enviados a Filipinas y Japón [51]. Hacia el 1952 el P. Candido Bajo, Subdirector General, hizo la visita canónica a los Estados Unidos. Además de establecer la división de dos provincias, Eastern y Western, transformó el perqueño centro formativo de Washington DC en una Centro Internacional de formación para la Congregation. El nuevo edificio fué terminado en 1958. El P. General, como se ha dicho, envió a este centro a seis estudiantes españoles para prepararse para ir a Filipinas y Japón. También dos estudiantes fueron enviados desde Argentina en 1966.

 En Canadá, el centro formativo de Sherbrouke situado en Quebec estaba unidos a Estados Unidos como parte de la provincia (1961-1966). Allí se hablaba francés e inglés. En este tiempo se celebró el Concilio Vaticano. En la televisión, el domingo, se daba una sintesis del Concilio por un dominicano de Francia. La Congregacion fué experimentando la diversidad de culturas[52].

 2.2.5. Europa

 También para preparar a los estudiantes para ir a Japón estudiantes de varias provincias europeas (España, Italia y Alemania) fueron enviados al teologado de Streetly, al sus de Inglaterra . Estudiaban en el Oscot College, que llegó a llamarse “the Claretian U.N.”, porque había estudiantes ingleses, norteamericanos, españoles, alemanes e italianos. Esta experiencia se va a repetir después en Highcliffe, donde van a convivir profesores y estudiantes de diferentes paises (el norteamericsno P.Bonano, el portuguès P.Rodrigues, el español P.Oria, el chino P. Tin Pong Lü, etc.) [53].

             Asimissmo varios estudiantes de diversasas provincias españolas fueron enviados a estudiar teología y a aprender francés y cultura francesa a Angers (Francia). Algunos de ellos se integraron en la Delegación de Francia y otros fueron enviados a Canadá para establecer la Congregación en province of Quebec. Como casa de estudio hay qye citar la casa de Lovaina fundada por el P. Schweiger hacia el 1955. Duró varios años (1970?).

 2.3. Centros de régimen generalicio o intrerprovincial

 2.3.1. Seminario Hispano-romano.

 El año 1888 el P. José Xifré enviaba a Roma (Via Giulia 163) un pequeño grupo de cuatro claretianos: Mariano Aguilar, Manuel Pardinilla, Juan Ayneto y José Busquet con la intención de prepararles en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de San Apolinar. A ello iba unido el dominio de lenguas. Se dice, por ejemplo, que el P. Pardinilla, con 25 años, conocía el francés, el inglés, el alemán, el italiano, el griego, el hebreo y de un modo particular el latín. La intención del P. Xifré fue abrir por primera vez la Congregación, a través de ellos, a otras culturas y ambientes en vistas a la formación de los estudiantes claretianos de Santo Domingo de la Calzada. Compartían casa, aunque no piso con los estudiantes del Seminario Hispano-romano (antiguo Colegio Español) en Roma, del que éramos responsables. Sin duda el ambiente de las facultades romanas, plural en culturas y mentalidades, tuvo que influir en ellos y en su trabajo docente en nuestros seminarios a través de las clases y de las publicaciones. Hasta el año 1900, ya en tiempos del P. Serrat, no volverían a enviar estudiantes de nuevo a Roma. Estos serían nada menos que los PP. Manuel Arrandiaga, Juan Postíus y Felipe Maroto.

 2.3.1. El Año de Aranda

             El llamado “Año de Aranda” tuvo su origen en una decisión del XI Capítulo General de la Selva del Campo (1904)[54]. Al pasar los escolasticados a las provincias, el Capítulo General creyó conveniente crear un Colegio Central que dependiese del Gobierno General para los estudiantes que hubieran terminado la carrera. Aunque dependería del Gobierno General no obstante los estudiantes seguirían bajo la jurisdicción de sus respectivos provinciales. Éstos podrían comunicarse libremente con ellos, y, al terminar el curso, podían disponer de dichos padres poniéndose previamente de acuerdo con el P. General. El colegio central se establecía para los sacerdotes recién ordenados que “hayan terminado los cursos de Moral y Derecho así como los sacerdotes que hagan su profesión en los Noviciado”[55]. El objetivo era proporcionarles los últimos retoques de la formación escolásticas y la iniciación en el ministerio apostólico bajo expertos maestros seleccionados con cuidado[56].

 2.3.2. El Año de Perfección (Noviciado Apostólico)

             El tema de Noviciado Apostólico, como año de perfección espiritual y apostólica, fue aprobado por el XIII Capítulo General (1934) para los padres jóvenes que terminaban los cincos años después de la ordenación sacer­dotal. Se trataba de ofrecer a nuestros Misione­ros, antes de entregarse de lleno a la vida apostólica, un año de perfeccio­namien­to y santificación bajo la dirección de un Maestro o Pre­fecto[57]. El centro formativo para este año estuvo en Ciudad Real (España) perteneciente entonces a la provincia Bética. Duró la experiencia del 1940 al 1953. El año de perfección es, más concretamente, un año de retiro, después de varios años de ministerio, dedicado exclusivamente a reformar el espíritu, a cultivar la vida de santidad y de familiaridad con Dios, a fomentar el espíritu apostólico y a conocer a fondo nuestra Congregación para ajustar la conducta a las normas recibidas del P. Fundador y de nuestros mayores. Se trata, como diría el P. García, de “formar almas selectas, todas de Dios, que no sólo se santifiquen, sino que sean agentes poderosos de apostolado”[58].

 2.3.3. El Año de Pastoral

             El Año de Pastoral[59], llamado también Curso de Pastoral, Noviciado Sacerdotal o Año V de Teología, era considerado como una parte de la carrera eclesiástica en la Congregación y tenía un carácter eminentemente práctico. Era obligatorio para todos los estudiantes que había aprobado el curso 4º de teología. Tuvo lugar en Baltar (Galicia) y Madrid (Alvarez Mendizábal). Los participantes, en principio, no eran todavía sacerdotes, aunque había sus excepciones, como los pertenecientes a las Provincias de España. Las ordenaciones se recibían, por regla general, durante este año.

             En lo referente a la vida espiritual, y siguiendo las orientaciones de nuestro derecho particular[60], servirá de preparación inmediata al sacerdocio y de noviciado sacerdotal. A este fin se ordenaba la media hora diaria de oración mental vespertina que había que añadir a los tres cuartos de horas matutino. Esta meditación y las posibles lecturas públicas comunitarias se centrarían en temas sacerdotales y asuntos sacerdotales, en las vidas de varones apostólicos, etc… Otros aspectos de la formación sacerdotal incluía elementos doctrinales, ejercicio o praxis sacerdotal, con clases y conferencias.

             El curso duraba 8 meses completos con 15 días lectivos cada mes. Dos meses antes de terminar, el P. Prefecto mandaba al P. General un informe completo sobre cada unos de los participantes. Éstos quedaban en manos del P. General de cara al destino futuro. Por ello deberían estar todos prontos y dispuestos para cualquier destino que se les comunicara, especialmente las misiones. Entonces las misiones dependían del Gobierno General. El Padre General quería que aquellos Padres estudiantes, estuvieran preparados para ser enviados a todos los lugares.

 2.3.4. Colegio Internacional de Roma.

 Ya hemos hablado antes de una orimera presencia formativa al hablar del Seminario Hispano-romano. La etapa a la que ahora nos referimos yuvo varios momentos[61].

 1º. Colegio Internacional de Roma (1934).

             El XIII Capítulo General estudió la posibilidad de establecer en Roma un Colegio In­ternacional, bajo la autoridad del Superior Ge­neral, para perfeccionar los estudios comunes y para conseguir especia­lizaciones[62]. Después de una amplia discusión[63] y confiando en la protección de Dios y de la Virgen, decidió lo siguiente:

 *1. Se aprueba la erección de un Colegio internacio­nal de Estudios Supe­riores en Roma, dejando al Superior General con su Consejo determinar la naturaleza, funcionamiento y de­más condiciones de dicho Colegio. 2. El Capítulo acep­ta el voto de la Comisión de que el establecimiento del Colegio se realice lo antes posible, dejando, no obstante, la determi­nación de esta posibilidad al juicio del Supe­rior General con su Consejo+[64].

             El P. Felipe Maroto, elegido Superior General, puso en marcha del Colegio Internacio­nal de Roma en el curso 1934-1935.[65]. Ese año se inauguraba en Via Giulia n. 131. Poco a poco iban llegando estudiantes claretianos de España, Colombia, Brasil, Argentina, Chile etc. Eran admitidos dos estudiantes por cada provincias[66]. La formación debió de tener algunos aspectos multiculturales, -dado el origen multicultural de las vocaciones- aunque en los Estatutos se llamaba la atención sobre los nacionalismos exagerados y ofensivos; se decía abiertamente que “Nationalismi dicti externas et imprudentes manifestationes, quae aliorum offesionem gignere possint, accurate vitent”[67]. Los estudiantes nacionalistas en sentido negativo y reicidentes serían enviados a sus provicias[68].

            De este Colegio saldrían con el tiempo algunos claretianos de diversos países que ejercerían responsabilidades importantes en la Congregación, como los PP. Rozo, Engler, Mario Calvo. Gustavo Alonso, etc. Este Colegio Internacional cambiaría de sede y se mantendría hasta el año 1969 en que sería clausurado[69].

 2º.- En la Curia general de Parioli de Roma, (1959-1967)

La nueva sede fue la Curia General de Parioli. Es el famoso “terzo piano” donde había un grupo de unos veintes, la casi totalidad sacerdotes, de todos los organismos de la Congregación sin distinción. Era un centro para la especialización. Había estudiantes de las Provincias de España, Inglaterra, Alemania, Italia, Portugal, Colombia, Filipinas, México, etc. Un Padre Consultor hacía de Prefecto y el grupo formaba una sección aparte de la comunidad y del Gobierno General. La única instancia en común era el refectorio y la única actividad, las reuniones de formación, “los casos de moral y liturgia” mensuales.. Se hablábamos italiano. Las vacaciones podían ser a otros paises para aprender las lenguas extranjeras. Se tenia más conciencia de la diversidad de culturas aunque la sección era simplemente internacional.

 2.3.5. Colegio Internacional Claretianum (1959-1971)

 Desde hacía mucho tiempo, el Gobierno General de la Congregación venía acariciando la idea de crear un Teologado Internacional en Roma, donde, junto a la Sede Apostólica del Vaticano y de las más prestigiosas Facultades de Teología, Derecho, etc. Esa era la idea acariciada que se hizo realidad el 29 de junio de 1959 cuando de manera oficial, aunque aún sin terminar del todo las obras ni el acondicionamiento del edificio, se inaugura el que será llamado “Claretianum” de Roma[70]. El fin del Colegio era dar una formación de calidad para cumplir la misión universal de la Congregación. de toda la cristiandad[71]. Se pedía que se formasen los claretianos que en un futuro pudieran ser, entre otras cosas, los que ocuparan las cátedras de dichas materias en los diferentes seminarios y facultades, claretianas y no, esparcidas por todo el mundo, y dieran el mejor servicio a la Iglesia.

 Estaba abierto a todas los Organismos Mayores. Desde el primer momento, varias provincias se hicieron presente en el Claretianum, sea a través de los Estudiantes allí enviados a cursar sus estudios curriculares (normalmente iban destinados dos cada curso), sea a través de un grupo de profesores que desde el primer momento dieron prestigio al Teologado Internacional de Roma. En el primer sexenio pasaron 32 profesores de 7 nacionalidades: España, Italia, U.S.A., Alemania, Brasil, Panamá, y Portugal[72]. Los superiores y formadores provenien de 5 nacionalidades: España, Italia, U.S.A., Brasil, Colombia y Portugal. Los hermanos de 4: España, Colombia, Alemania y Yugoslavia. Y los estudianttes de 17: España, Bolivia, Canadá, Colombia, Italia, U.S.A., Alemania, Argentina, Brasil, Francia, Guinea Ecuatorial, India, Inglaterra, Irlanda, México, Polonia y Portugal[73]. Los superiores y formadores provenien de 5 nacionalidades: España, Italia, U.S.A., Brasil, Colombia y Portugal. Los hermanos de 4: España, Colombia, Alemania y Yugoslavia.

 La vida académica y formativa se desarrolló durante esos años con normalidad, pero también con sus altibajos y sus sobresaltos. No olvidemos que aquellos fueron los años de la celebración del Concilio Vaticano II y, por tanto, nuestros estudiantes no podían ser ajenos a la convulsión que en tantos aspectos se estaba produciendo en la Iglesia por ese motivo. De ahí, por ejemplo, el que durante esos pocos años de vida, unos 12, pasaran por el Claretianum unos cuatro Prefectos de estudiantes, algunos con una duración muy efímera. A pesar de ello, un buen grupo de estudiantes tuvieron la oportunidad de formarse, no sólo ya en las ciencias sagradas, sino extender también su espíritu claretiano y católico en contacto con otros muchos claretianos de todas las latitudes y con el centro universal de la catolicidad como era y es Roma. Se insistió mucho en el estudio de las lenguas; dada la mayoría de habla hispana se promovió el francés, inglés, alemán e italiano. En la memoria del primer sexenio[74] se habla de la poca intenacionalización del Colegio que crea problemas formativos.

 En el año 1971, el Gobierno General tomó la decisión de crear en el Claretianum el Instituto Teológico de Vida Religiosa, con lo que el original Teologado Internacional “Claretianum” deja de existir como tal.

 2.3.6. Teologado interprovincial de Salamanca (1960-1971)

 El Colegio Internacional de Salamanca se abrió en el 1960. Como decía el Acta de la primera visita canónica: “Recordamo en primer lugar, lo que el Capítulo General expresón acerca de la importancia y tracendencia de este Teologado no sólo para las Provinciqs de España, sino para toda la Congregación ya que al mismo pueden venir alumnos del extragero y del mismo han de salir no pocos destinados a éste”[75]. Durante 11 años sería un banco de pruebas a la hora de compartir una formación variada en contenidos y aspectos interculturales. Cuando el Teologado Interprovincial de Salamanca se abrió definitivamente en 1960, ingresaron en él 113 estudiantes de las provincias de Iberia (España y Portugal) y de Méjico. Más tarde se unieron dos: uno del Reino Unido y otro de Nigeria. Al año siguiente se celebraron las primeras ordenaciones y se inauguró la nueva capilla.

 La vida del Teologado de Salamanca, muy rica formativamente, fue efímera en su duración, ya que apenas duró 11 años. El Teologado abrió sus puertas el 10 de noviembre de 1960 y las cerró el 26 de junio de 1971. Ese verano las Provincias decidieron traer definitivamente a sus teólogos a sus propios centros.

 3. ESTRUCTURAS FORMATIVAS INTERNACIONALES CONTEMPORÁNES

             Algunos de los centros de citamos son de la época actual, que han dejado de existir. Otros son de reciente cración. No entramos en las características de cada uno. Trabajo que rebasaría los límites de la presente investigación[76].

             3.1. Centros formativos

 3.1.1. Noviciados

 Noviciado claretiano de Bética (Loja-Granada), que fue el noviciado de Europa (menos Polonia), incluyendo a los novicios rusos de Castilla.

  • Noviciado intercultural de Los Negrales, particularmente la época en que participaron los novicios de Antillas.
  • Noviciado claretiano de Cochabamba (Bolivia) que acoge actualmente a novicios de diversos Organismos de América Latina.
  • Noviciado de Akono para Africa Central y de Jinja para Africa del Este.

 3.1.2. Centros para profesos en formación inicial

 Teologado de Colmenar Viejo (se expondrá más adelante).

  • Teologado de Granada (Bética), donde ha habido estudiantes de diversas culturas (Guinea, Centroamérica, Nigeria) en su trayectoria.
  • Teologado de México D.F. con formandos de Antilla
  • Los centros de Chicago (Casa Barbastro y Teologado) acogen a miembros hispanos y anglos. En el Catholic Theological Union de Chicago[77], donde van a estudiar nuestros estudiantes,       se da mucha importancia a profundizar el tema cultural. El ambiente universitario cosmopolita lo favorece (alumnos, profesores.
  • Los centros de Provincias multinacionales, particularmente los centros formativos de Centroamérica, con 6 países y Antillas con 4.
  • No podemos olvidar la experiencia positiva de la provincia de Alemania que acogió a indios para su formación en orden a poner los fundamentos claretianos de los Organismos de India.
  • Los centros de América del Sur: Córdoba, Lima, Cochabamba.
  • Los centros de África del Centro como Yaundé (Camerón), Kinshasa (República Democráticas del Congo, antiguo Zaire) y de Africa Este como Morogoro (Tanzania) y Jinja (Uganda).
  • El centro formativo de Manila, con vietnamitas y chinos, etc.

 3.1.3. Centros de formación permanente y especialización

            1º.- Colegio Internacional Claretiano (Roma). El Claretianum de Roma está regido por unos Estatutos especiales. Es una comunidad destinada, principalmente, a la especialización y titulación en los centros de Roma. Los responsables mayores son miembros del Gobierno general y los superiores locales, miembros de diversas provincias. Han estudiado en el sexenio 1997-2003 48 personas pertenecientes a 20 Organismos Mayores. Han frecuentado 9 Centros superiores y han obtenido 2 Doctorados (Derecho) y 45 Licencias (la mayoría han sido de Sagrada Escritura y Teología bíblica). Uno, ha tenido un año sabático.

            2º.- Comunidad de Alvarez Mendizábal (Madrid). Además de su servicio de hospedería, ha acogido a personas para la formación permanente (años sabáticos, especializaciones). El responsable es el Ecónomo General. Esta comunidad ha acogido durante el sexenio 1997-2003 a 24 Padres-Estudiantes pertenecientes a 13 provincias o delegaciones.

3º.- La Casa “P. Andrés Solá” de Roma, que acoge a diversos claretianos perpetuos en cursos de especialización.

4º.- La Fragua. La actual experiencia de “La Fragua” de Los Negrales y en la India, en donde se reúnen claretianos de diversos Organismos por espacio de 4 meses.

 3.2. Orientaciones formativas

                      Después del Concilio Vaticano II, el Capítulo del 1967 y los demás Capítulos de Renovación fueron sensibles a la realidad multicultural de la Congregación (por ej. en formación y misiones)[78]. Como consecuencia de la posibilidad que cada Provincia tenía para fundar su propia misión, éstas comenzaron a preparar a sus estudiantes para la misión propia con distintas perrspetivas[79]. Como hemos indicado más arriba la Congregación impulsós el estudios de las lenguas[80].

 Desde el punto de vista operativo, una orientación fundamental era el conocimiento mutuo, el contacto directo y prolongado y el poder compartir la vida y las experiencia culturales. Asimismo, tener las elebraciones litúrgicas con expresiones y signos muticulturales[81]. Realizar los estudios en centros formativos no congregacionales. etc..

             3.3. Centro Formativo Multicultural de Colmenar Viejo.

 Es una experiencia de la que se nos hablará después largamente. El Centro Formativo Internacional de Colmenar Viejo fue fruto de una amplia reflexión sobre el tema de la multiculturalidad cuando se tuvo que ampliar a otros Organismos[82]. Es una experiencia muyinteresante y muy bien llevada. Creo que se ha conseguido una buena integración de los formandos, un respeto por las diferencias, una nivel de cohesión bueno, y una atmósfera común desde la que pueden entenderse y caminar juntos. Ahora bien, no conozco al detalle sus procedimientos y orientaciones formativas en la dimensión de pluriculturalidad[83].

 4. OTRAS VALORACIONES, ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES.

 Estudio de lenguas. En Filipinas hubo un gran descotento en los muchos jóvenes misioneros porque no habían tenido la oportunidad de estudiar inglés que les preparase para el ministerio en la Islas[84]. Por otra parte, muchos identificaba la lengua con la cultura de un modo reducionaista. Se contentaban con conocer la lengua del pasis donde estaban destinados pero no aprendían ni asimilaban las nuevas costumbres culturales que van más alla´del simple conocimiento de la lengua[85].

  • Falta de unidad entre los misioneros. En Japón hubo bastante malestar entre los misioneros y las relaciones entre ellos eran muy negativas. Se achacaba la situación comunitaria a la “mezcla de misioneros” que habian sido enviado por el P. Schweiger a Japón de distintas provincias y zonas culturales[86].
  • Adaptación del estilo de vida (Las comidas). Las comidas no se cambian ni se adaptan a las nuevas costumbres culturales. Se mantienen las de los países de origen[87].
  • La “Romanitá” y la unidad formativa en los nuevos centros internacionales. En Roma y Salamanca, los dos centros formativos más importantes de la Congregación, se trabajó poco en la inculturación sino es para aprender latín e italiano. Quizás estos centros fueron pensados más para buscar la unidad formativa o la “Romanitá” como gustaba decir el P. Schweiger del Claretianum que para abrir nuevos horizontes culturales en la formación[88].
  • Falta de preocupación por la formación multicultural.En la Congregación en el preconcilio, en su primer centenario, no hubo una preocupación especial sobre la formación multicultural. El mismo interés del OSG por las lenguas (inglés, francés) no era por razones culturales sino para el estudio y porque el P. Fundador lo impulsaba con su ejemplo. Y esta falta multicultural era por falta de audacia de los Gobiernos Generales ya que principalemente se abrían a las culturas latinas y especialmente hispanas, y poco a otras como Alemania, Inglaterra y China[89].
  • Nacionalismos y regionalismos. Los resu}tudas negativos han sido por una falta de superación del nacionalismo y aun del regionalismo[90]. En otras ocasiones, la experiencia ha sido nefasta porque la lengua materna y la cultura nativa no se podían usar ni celebrar en la vida normal[91].
  • Nota graciosa en la acogida cultural al P. General. Bienvenida con comida cultural el P. Pedro Schweiger en el centro formativo de Washington, DC. La comida fue tan “alemana” que era la propia de los campesinos alemanes[92].

 APÉNDICE

 DISPOSICIONES GENERALES CMF

Madrid 1897

Misiones de infieles

 514. En virtud de que la Congregación tiene ya establecidas actualmente ocho misiones de infieles en el Golfo de Guinea, el Capítulo reconoce la suma necesidad de que se formen en nuestra Congregación individuos de gran espíritu, celosos del bien de las almas y amantes de la Cruz, los cuales puedan ser enviados con toda seguridad á estos difíciles puntos, é infundan grata esperanza de que harán frente á los mayores sacrificios, incluso el de la vida. Al efecto, se les inculcará mucho que dispongan su ánimo á la mortificación, de tal suerte que no pretendan vivir en aquellos re­motos países ni siquiera con las modestas comodidades que los misioneros disfrutan en Europa en materia de alimentos, bebidas, hospedaje, trato social, etc., etc.; que habrán de acomodarse al ré­gimen de vida frugal propio de aquellos países, y que, si no pue­den extender cuanto quisieran entre los indígenas el reinado social de Jesucristo, á lo menos sean verdaderos imitadores de Jesús en el hambre, en la desnudez, en el cansancio y en toda suerte de pena­lidades, aunque sean las ignominias y afrentas de la Cruz (Capítulo General de Madrid, ses. 8. Disposiciones Generales 514).

 515. Para que los Misioneros obren en conformidad con las pa­labras del divino Maestro: Quacrite primuna regnum Die et justitiam ejus, y las del Apóstol: Nemo militans Deo implicat se negotüs soeculari­bus; teniendo presente lo que una triste experiencia nos ha enseñado hasta ahora de cuán contrario es al fruto de las Misiones el aparecer los obreros evangélicos como negociantes, y los peligros gravísimos á que estolos expone, elCapítulohajuzgado prudente adoptar la me­dida propuesta por el Rmo. P. Presidente de deshacerse los Misioneros en países de infieles de la administración y cuidado de fincas y plan­taciones. Con esto tendrán mástiempo para dedicarse á la oración y al estudio, evitarán más fácilmente la disipación, y no tendrán ne­cesidad de tanto roce con los seglares, lo cual de ordinario acarrea descrédito al Misionero. Admítase únicamente alrededor de las Casas ó Residencias que se funden el terreno necesario para la manu­tención y gastos de la Comunidad que allí viva, y no se intenten plantaciones en grande escala. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895ses. 20.)

 516.     Asimismo fijó su atención el Capítulo en la alimentación de los individuos de aquellas Misiones, para lo cual se envían tri­mestralmente de Barcelona artículos de diversas especies. Y aunque desea que á nadie falte lo necesario, considera un deber suyo procu­rar el más exacto cumplimiento de las Reglas, que en el núm. 54 de la parte segunda dicen expresamente: alimenta sint salubria et juxta loci productiones. Acomódense á ellas nuestros Hermanos , estu­dien las producciones que en aquel feracísimo suelo pueden darse, los tiempos oportunos de sembrar hortalizas, ó legumbres, etc. Sustituyan las frutas de la Península por las de aquellas Islas; con­fien que de este modo el Señor les concederá más salud y fuerzas para trabajar por su gloria, porque se conformarán mejor á su di­vina voluntad. Tales son también los deseos de la Santa Sede, ma­nifestados por el Emmo. Sr. Cardenal Prefecto de la Propaganda, el cual aseguró al Rmo. P. General haberse él alimentado durante toda su vida de Misionero de las producciones del país que evange­lizaba. Para cumplir del mejor modo posible esta disposición, po­drían adoptarse los medios siguientes: primero, contratar en Fer­nando Póo un comerciante de confianza que se comprometa dar á los Misioneros, á los precios más equitativos, todos los artículos necesarios, exceptuando algunos comunes, como son harina, arroz, vino, aceite, petróleo,            etc.; segundo , señalar para cada Casa una cantidad con la cual se paguen por el Padre encargado en la Penín­sula los artículos arriba citados, y enviando trimestralmente el di­nero sobrante al Rmo. P. Prefecto, á fin de que él á su vez lo en­tregue al Superior de cada Casa y éste se provea de los otros efectos secundarios, sin que nunca le sea lícito exceder la cantidad tasada: Si alguna vez hubiese necesidad de algún gasto extraordinario, acuda el Superior al Rmo. P. Prefecto, quien proveerá lo que sea más conveniente. Si los Superiores obran con discreción y pruden­cia podrán fácilmente ahorrar algunos recursos para hacer mejoras en sus Casas. Tercero, el comerciante contratado debería encargarse de llevar los géneros que se le compren á cada una de las Casas. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895, ses. 20.)

 517-     Si bien el Capítulo reconoce mucha utilidad en los Cole­gios establecidos, es de parecer que en las fundaciones que en adelante se hagan no se establezcan Colegios; mas en su lugar procu­ren los Misioneros atraer á sí los pueblos que puedan, valiéndose de regalos, de ropas y otras materias que son del agrado de los indí­genas, con lo cual no se indispondrán con ellos por una parte, no tendrán por otra tantos gastos, y, finalmente, será el trabajo más llevadero. No deja el Capítulo de reconocer que por este medio el fruto será acaso más tardío, pero en cambio será más seguro y ex­tenso si nuestros Padres tratan á todos siempre con la caridad y paciencia con que lo hacía nuestro adorable Salvador con los más grandes pecadores. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895 ses. 20.)

 518- Considerando que un exceso de blandura difícilmente enajenará á los Misioneros la voluntad de los pueblos, y, al contra­rio, el castigo corporal, aunque motivado por celo -mal entendi­do- tiene consecuencias desagradables, el Capítulo renueva las dis­posiciones que el Rmo. P. General tiene dadas en sus Circulares_ á los Padres del Golfo de Guinea, haciéndolas extensivas á todos los Misioneros que sean en algún tiempo enviados á países de infie­les. Háganse cargo nuestros Misioneros que el indígena en mu­chas cosas es niño toda su vida, tiene muy poca fuerza de volun­tad, es de pequeñas aspiraciones, obra más por impresiones que por razón, siendo tanta su volubilidad, que no está firme en cosa algu­na. Todas estas miserias sirvan para mover el corazón del Misionero á compasión más bien que á enfado; reconozcan que muchos de sus pecados son debidos á la fragilidad y á la ignorancia, más que á la malicia, y así, aunque se les debe reprender lo malo, nunca con­viene exasperarlos, sino siempre dejar ver un corazón de padre aun en las mismas correcciones. Guárdense también de fijarles el nú­mero de veces que quieren sufrirles, diciendo, por ejemplo, que á la tercera vez, si no se enmiendan, serán echados de la Misión ó de la iglesia; porque después, viéndose miserables y caídos de nuevo, se abandonarán, desconfiando de la enmienda. No obstante, si se tratase de un escandaloso, rebelde, que con su mal proceder fuese causa de desedificación y rebeldía en otros, convendría tomar esta medida para evitar mayores males.

Considerando también la utilidad que á las Misiones puede re­sultar de la creación de Reducciones para visitar de cuando en cuando los pueblos bubís de la isla de Fernando Póo, el Capítulo autoriza su creación, cuidando que se envíen á estas expediciones Misione­ros de buen espíritu y que posean bien la lengua del país. (VI Capítulo General Extraordinario. Cervera 1895ses. 20.)

 519.     Atendido el objeto de nuestra Congregación y los votos que en ella se emiten, advertimos á nuestros amados Hermanos que, lejos de ser un heroísmo la petición que nos dirigen algunos de ir á las Misiones del Golfo de Guinea, es más bien un acto poco ajustado al voto de obediencia, en virtud del cual quedamos obligados á ser enviados á cualquier parte del mundo á que se nos destine, y á ejercer en él cualquier oficio que nos indiquen los Superiores, aun­que sea por toda la vida y el más repugnante al amor propio. (Colec. de Circuls., pág. 184, Boletín, tomo II, pág. 425.)

 520. Laudable y muy conforme á obediencia será que cada cual exponga con claridad y sencillez las dificultades ó peligros, ora físi­cos, ora intelectuales, ora morales, que se le ofrezcan en el lugar ó destino en que se halle; pero, una vez expuestos al Superior, no debe ya el súbdito ocuparse más en ello, quedando dispuesto á to­das las consecuencias.(Cap. Gen., de Madrid, ses. 6.°)(En la Colec. de Circuls., páginas 46 y siguientes pueden verse otras disposiciones relativas á este asunto.)(También hallarán las mismas disposiciones en las Circulares de 3o de Abril de 1886 y de 27 de Septiembre de 1888, Boletín, tomo I, pág. 339 y Boletín, tomo IV, pág. 233.).

Jesús Mª Palacios, cmf

Vic, 1, julio, 2008



[1] “Como bien dices, lo “multicultural” no era una categoría que se expllicitara ni, consiguientemente, se cultivara como tal en aquella época. Lo cual no significa que “otras culturas” estuvieran del todo ausentes en el horizonte de los misioneros. El interés por el aprendizaje de lenguas era un hecho de sentido misionero. Recordar a los Márires de Barbastro.Y algunos misioneros, ya sobre el terreno, dedicaron importantes esfuerzos a conocer y a dar a conocer las lenguas y, en general, la cultura del lugar. Fue el caso de los Misioneros de Guinea y de los de Darién, que escribieron y publicaron cosas importantes en la materia” (Informe del P. Gustavo Alonso).

[2] Ente ellos contestaron los Padres Gustavo Alonso, Ted Ciroñe, José Mª Viñas, Vicente Sanz, Marcelo Ensema, Joan Sidera, Macario Diéz, Manuel Garde, Juan Carlos Martos, Luis Angel de las Heras, etc…

[3]. Aguilar, Francisco de Asís, Vida del Excmo. e lllmo. Sr. Don Antonio María Claret, Madrid 1871, pp. 393-394.

[4] “Yo creo que no habría que olvidar, en primer lugar, el talante abierto a otras culturas (conscientes de las limitaciones espaciales de la época) de nuestro P. Fundador, el cual demostró a la hora de confeccionar el plan de estudios de los seminaristas en Seminario de El Escorial. No se conformó con el programa mínimo, sino que lo quiso superar con una formación humanística y profesional que incluía el estudio de lenguas vivas: francés, inglés, italiano y alemán. Con una triple intención: vivir al tanto del progreso de las respectivas naciones, conocer mejor, para neutralizarlos, los extravíos doctrinales y para el más amplio ejercicio del ministerio. El Escorial era un espacio que trascendía lo puramente local o nacional y el P. Claret lo entendió así a la hora de plantear la formación de los seminaristas. Una referencia para la Congregación” (Cf. Informe del P. Vicente Sanz).

[5]. Aunque no lo tratamos expresamente, es bueno recordar que Claret también se preocupó de que los seglares se perfeccionasen en el estudio de las lenguas extranjeras.

[6]. Carta del 7 de junio de 1857, Epistolario Claretiano, EC, I, Madrid 1970.

[7]. Claret, El Colegial o seminarista teórica y prácticamente instruido, t. I, Barcelona 1860, 424 pp.; t. II, Barcelona 1861, 526 pp; cita en I, nota en la p. 203.

[8]. Claret, Apuntes…, p. 231…; Monasterio: en Miscelánea…, p. 145.

[9]. Claret, Apuntes…, pp. 255-256; Monasterio: en Miscelánea…, pp. 174-175..

[10]. Palacios, Jesús María, Los signos vocacionales en San Antonio María Claret: en la revista Claretianum 11 (1971) 118.

[11]. Sobrino, F., Dictionnaire nouveau des langues française et espagnole, Bruxelles 1760.

[12]. Clotet, Jaime, Resumen de la vida admirable…, pp. 13-14.

[13]. El primer biógrafo del santo afirma que *desde su instalación en la capital comenzó a aprender la lengua francesa, que luego habló con regular soltura+ (o. c., p. 22).

[14] El proceso de su última enfermedad, cf. Bermejo, J. ACupio dissolvi et esse cum Christo@: los últimos días de San Antonio María Claret narrados en el epistolario del Venerable Jaime Clotet (13 de octubre – 15 de noviembre de 1870): AStudia Claretiana@ 8 [1990] 77-155).

[15]. Ollendorff (1803-1865), lingüista alemán contemporáneo de Claret.

[16]. EC II, pp. 280-281.

[17]. Cf. Clotet, Jaime, Vida edifican­te…, inédito, tomo 2, p. 214.

[18]. Cf. Lozano, Juan Manuel, CCTT, p. 610.

[19]. Clotet, Jaime, Vida edificante…, inédita, tomo 2, p. 214.

[20]El estudio de las lenguas indicadas tuvo la siguiente distribución: En otro Plan de Estudios que se incluyó en el opúsculo AAvisos a profesores@, se establecía que, en los jueves, días festivos y de vacación, se tuviera alguna conferencia para el estudio de las lenguas vivas:ALos de 11 y 21 de Latinidad, Lengua francesa. Los 31 y 41, lengua inglesa y alemana o italiana. Los de Filosofía, […] repaso de lenguas. Los de Teología Dogmática, respectivamente como los filósofos@ (p. 35).

[21]“Para resolver el asunto de las quintas, la Congregación aceptó un gran reto misionero: las misiones de Guineas Ecuatorial. Sin embargo siempre estuvo clara la motivación misionera. El P. Xifré, al ofrecerse a enviar allá a los miembros de la Congregación, tras la partida de los Jesuitas y el Clero diocesano que siguió atendiendo aquella incipiente comunidad cristiana, lo hizo “deseoso de cooperar a la instrucción, moralidad y salvación de aquellos habitantes” (Carta del 6 de Mayo de 1882 al Ministro de Ultramar)” (Informe del P. Marcelo Ensema).

[22] “Ya se han percibido los equilibrios que había que hacer, en una realidad en que había que primar la cultura del País colonizador. Muestra de la actuación claretiana es esta revista, que en su nueva etapa desde 1968 se llamó LA GUINEA ECUATORIAL. Hoy día, esta publicaciób claretiana ha llegado a convertirse en referencia obligada para conocer a fondo la realidad de lo que es hoy la República de Guinea Ecuatorial” (Informe del P. Marcelo Ensema).

[23]. Cf. AGUILAR, Mariano, Historia de la Congregación de Misioneros Hijos del I. Corazón de María, Barcelona 1901, t. II, pp. 344-348, FERNÁANDEZ, Cristóbal, Misiones y Misioneros en la Guinea Española, Madrid 1962, pp. 607-668; PUJADAS, Tomás Luis, La Iglesia en Guinea Ecuatorial-Río Muni, Barcelona 1983, pp. 515-518.

[24] Cf. Ib.

[25] Cf. Ib.

[26] V Capítulo General. Madrid 1888, ses. 8.

[27]. Cf. De studiis…, pp. 161-162.

[28] Cf. nn. 224, 227-228, 400; Apéndice 31; p. 310, 5; p. 317, 3; p. 318, 5.

[29]Cf. V Capítulo General. Madrid 1888, ses. 3, Disposiciones Generales. n. 676.

[30]Cf. V Capítulo General. Madrid 1888, ses. 3, Disposiciones Generales. n. 514.

[31]. XII CAPÍTULO GENERAL, Anales CMF 18 (1921-22), 901-922, 925-975.

[32]Colección de Circulares, Colcc, p. 312.

[33]Ib. pp. 312-313.

[34]Ib.

[35] “In Dominguez Seminary (1947-1952) we had a very active mission academy. We held a large mission for the whole Archdiocese of Los Angeles. To obtain funds to send materials and money to the new missions of the Philippines we started selling special Mother’s Day cards through the mail to many Catholic schools throughout the United States. We spent many a recreation period organizing and mailing these cards. It became such a profitable enterprise that the Provincial Government took it away for itself. However, I suspect that in these Mission Academies the cultural aspects were mostly on rather superficial elements of culture such as dress, peculiar customs, etc. We really did not have an opportunity or need to go deeper into cultural aspects. We were mostly interested in “saving souls” in a foreign land” (Informe de Ted Cirone).

[36] En el Apéndice ponemos algunos textos originales´.

[37].   XIII CAPÍTULO GENERAL, Anales CMF 30 (1934), 421-427, 437-463, 502-531, 567-572, 853-865.

[38]. APÉNDICE a las Ordenaciones y Disposiciones de nuestro Código de Derecho Adicional (1928), Roma (sin fecha), n. 228-bis. Son adiciones posteriores al Capítulo General de 1934 y provenientes del mismo. Esta normativa continuó, con alguna variante, en nuestra legislación hasta el Concilio Vaticano II. Está recogida en el Codex Iuris Additicii (CIA), 1940, 565; 1953, 564; Epítome del Derecho Adicional (Madrid 1955) 564.

[39] Cf. Informe del P. Joan Sidera.

[40] Cf. Informe del P. Joan Sidera.

[41]. “També a Valls vam tenir l’experiència dels mexicans i dels portuguesos, sempre amb bona harmonia.  L’única fricció d’aquells anys és la que hi va haver amb els anomenats “béticos” (que no eren béticos de debò, sinó “castellanos viejos”. (Informe del P. Manel Casanoves).

[42] Cf. Informe del P. Vicente Sanz. “En una carta del P. Soteras, refiriéndose a uno de los estudiantes alemanes a los que se les suspendió para las Órdenes, aparece algún punto de fricción propio de los centros interculturales como motivo de esta suspensión: “las manifestaciones de un amor excesivo a las cosas de Alemania que se traducían en poco aprecio por las de España y aún de la Congregación, alguna vez, dándose aires de innovador” (Ib.).

[43] Este apartado está tomado de la Reseña histórica…. Betica

[44] Cf. J. A. Correia de Oliveira, Missionarios Claretianos en Portugal, Editorial Claret, Dos Carvalhos, 2005, pp. 529-531.

[45] Cf. S. Giremé, «La Provincia Bética en 1929», en Anales CMF 26 (1930) 388 y 393; IV Cap. Prov., Documento Capitular, p. 89. En 1930 estaba todavía en Aguas Santas, cf. T. Lozano, «La Provincia Bética en 1930. Jerez (Aguas Santas)», en Anales CMF 29 (1933) 266-267

[46] Cf. Redacción, «Estudiantes portugueses», BBe abril (1944) 79. Al clausurarse el curso 1944-1945 había en Zafra diez Estudiantes teólogos de Cataluña, ocho de Portugal y dos de Italia; y en Aguas Santas ocho portugueses cursando Filosofía (cf. «Colegios internos», en BBe agosto (1945) 151.

[47] Del año 1939 al 1948 se han formado en nuestro Teologado y en nuestro Filosofado setenta y cuatro formandos (treinta portugueses, veintiocho catalanes y dieciséis italianos (Cf. VII Cap. Prov., Memoria de Gobierno, pp. 7-9, en AB.CMF 1, B).

[48] Entre formadores de fuera de España, citamos los PP. Alfonso Rivera (mexicano), José Alfredo (portugués), etc. (Cf. VII Cap. Prov., Memoria de Gobierno, p. 12, en AB.CMF 1, B.).

[49] Cfr. Informes de los PP. Gustavo Alonso y Mario Calvo.

[50] Cfr. Informe del P. Mario Calvo.

[51] Cfr. Informe del P. Ted Cirone.

[52] Cfr. Informe del P. José Mª Viñas.

[53] Cfr. Informe del P. Manuel Casanoves.

[54]IX CAPÍTULO GENERAL, Anales, 9 (1903-1904), Apéndice.

[55]IX CAPÍTULO GENERAL, Apéndice, pp. 7-8.

[56]Cf. FERNÁNDEZ, C., Compendio histórico de la Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María, t. II, pp. 161-162. En la Memoria del Colegio Central se decía que “unos de los ministerios más importante de este Colegio es la formación religiosa y ministerial de los Padres recién ordenados que de las diferentes provincias españolas vienen a cursar el llamado Año de Preparación” (AG: F8, 06, 30, 01)

[57] Cf. Ib. ses. 70-72, p. 461. El XIV Capítulo General confirmo el Noviciado Apostólico para después de la carrera y pidió al nuevo Gobierno General que lo pusiese en práctica (ses. 14) Cf., N. GARCÍA, circular sobre El año de perfección religiosa y misionera, Annales, 36 (1940-1941) pp. 97-116 con el Reglamen­to correspon­diente, p. 114 (Cf. también, ColCC, pp. 533-554; CIA (1940), n. 404 y (1953), n. 402, donde se le llama segundo Noviciado).

[58] N. GARCIA, ColCC, pp. 536-537.

[59] Sobre la organización del año de pastoral en la Congregación, cf. Annales, 42 (1953-1954), pp. 400-404. Se tuvo en Baltar (Provincia de León) y Madrid (Cada Generalicia) entre los años 1954-1967.???

[60] Cf. CIA (1940), n. 403; (1953), n. 401.

[61] Cf. Informe del P. Gustavo Alonso.

[62] XIII CAPÍTULO GENERAL, Anales, 30 (1934), pp. 421-427, 437-463, 502-531, 567-572, 853-865.

[63] En el Proyecto para un Colegio Internacional en Roma que presentó al Capítulo el P. Lucinio Martínez, provincial de Argentina, se decía “si hay (alumnos) de diversas naciones de la misma lengua (o aunque sea de la misma), o raqza en medio de las pequeñas dificultades que engendra un patriotismo exagerado, hay un intercambio de colegiales, de lenguas, de conocimientos geográficos, históricos, lingüístico, que nos hará más universales, más amplios en nuestros conceptos, y en nuestras propias indiosincrasis, siendo mnás tolerantes con usos y costumbres que nada dicen contras las Constituciones” (AG: DC, 8, 1, p. 2).

[64] Cf. Ib., pp. 448-449.

 [65] F. MAROTO, circular sobre La Obra del Templo al Corazón de María y Colegio Internacional en Roma, Annales, 31 (1935),pp. 259-264. Los Estatutos del Colegio cf. Ib., pp. 13-16.

[66] Cf. Estatutos del Colegio, Annales , 31 (1935), pp. 13-16, n. 4

[67] Cf. Ib, n.18.

[68] Cf. Ib.

[69] El P. Calvo nos dice: “Yo fui uno de los alumnos de este Colegio, pero no podría decir que hubiera un plan con referencia a lo multicultural. Se podría investigar” (Informe personal).

[70] Cf. Memoria del Colegio Internacional Claretianum. AG. DC, 9, 14.

[71] Simultaneo varios años con el terzo piano de la Curia General para sacerdotes que son destinados a la especialización.

[72] De entre ellos destacamos a los PP. José Mª Viñas, Santiago Navarro, Basilio Frison, Augusto A. Ortega, José Saraiva Martins, Joaquín Mª Alonso, Gerardo Ruiz, Manuel Orge, José Mª Mesa, Juan Mª Lozano, Domiciano Fernández, Jesús Álvarez, etc.

[73] De entre ellos destacamos a los PP. José Mª Viñas, Santiago Navarro, Basilio Frison, Augusto A. Ortega, José Saraiva Martins, Joaquín Mª Alonso, Gerardo Ruiz, Manuel Orge, José Mª Mesa, Juan Mª Lozano, Domiciano Fernández, Jesús Álvarez, etc.

[74] Cf. Memoria del Colegio Internacional… p. 14.

[75] ACTA de la visita Generalicia efectuada por el MRP. Máximo Peinador, el 8 de octubre de 1961 (AG. FB, 15, 4).

[76] Puede que se hayan olvidado algunos centros o que los que se presentan no esté adecuadamente datados. En esta reunión se pueden completar o corregir.

[77] Cf. El informe del P. Ted Cirone dice: “Here at Catholic Theological Union of Chicago, where our students study, much emphasis is given to an understanding of the deeper meanings of culture. The environment favors this. There are students from all over the world, especially from Africa and Asia. Most of the missionary orders send their students here to study Some of the professors are specialists in culture, cultures and international affairs. There are some “cross-cultural” requirements, and a student may receive his degree with a special “cross-cultural” indication. The Center for the Study of the Religious life has published a special program whereby a Congregation or province can examine if it is truly culturally sensitive”.

[78] “The 1967 Chapter in most of its documents and decrees was rather sensitive to cultural and other differences of nations and provinces, and made some provisions for these differences. For example, the document on formation instructed us to pay attention to the individual needs of the students and to adapt the program to meet those needs. The document on the Missions stipulated that each province should have its own foreign mission. As a consequence provinces began to prepare their students for their own mission, and students could now look forward to learning about a specific mission” (Informe del P. Ted Cirone).

[79] “My impression, however, was that this preparation was serious only when it was necessary to learn a completely new language. Other types of cultural preparation were in great part neglected or left to be learned “on the go” and “in loco”. Hence, continuing the general practice of the past, if a person from Spain was sent to a Spanish-speaking country of Latin America, the person could be sent without any special preparation” (Informe del P. Ted Cirone).

[80] “I don’t remember when it started, but I recall that the Congregation promulgated a policy that students should be encouraged to be bilingual, and that both Spanish and English would be considered something like the official languages of the Congregation to be used in Chapters, etc. Thus, if one’s native language is Spanish, he should learn English, and vice versa. If one’s native language is another (e.g., Polish) he should learn either Spanish or English. All of our present students in the USA are bi-lingual. I am aware of some good examples of preparing students or young priests in English, e.g., the province of Betica sent its priests to Claret House here, from which they studied at DePaul University to learn English before going to Zimbabwe” (Informe del P. Ted Cirone).

[81]“La primera orientación y más importante es el conocimiento mutuo, el contacto directo y prolongado y las posibilidades que brinda de compartir puntos de vista, experimentar los contrastes, establecer relaciones mutuas… y desde ellas iniciar y mantener el sentido de pertenencia. Celebraciones litúrgicas en diversas lengua, el conocimiento y aprendizaje de otra lengua, la posibilidad real de contactar con un horizonte simbólico (cantos, historias, costumbres, hábitos, lenguajes, interpretaciones,…) que aúnan en el sentido carismático. El realizar los estudios en centros formativos no congregacionales añade una nota importante de integración eclesial y contextualiza de forma más real la universalidad de la vida y de la misión de la Iglesia en su pluralismo carismático” (Informe del P. Juan Carlos Martos).

[82] Cf. Informe del P. Vicente Sanz.

[83] El P. Luis Angel de las Heras acompañado del P. Ramón Sanz son los actuales formadores de Colmenar. El P. Luis Angel tiene reflexiones escritas sobre la multiculturalidad en la formación.

[84] “My first trip as General Consultor and Prefect of Formation started with the Philippines and Japan in late December and January of 1967-68. In the Philippines I discovered that the majority of younger Claretian missionaries were angry that they had been sent to the Philippines directly from Spain and did not have the opportunity to learn English in the USA as the previous generation had, and thus felt incapacitated when doing ministry. Except for one priest who worked hard in speaking and publishing in Chabocano, the other priests ministered principally in Spanish, even though (I was told) that most of the younger and middle aged people did not understand them. No one was studying Vizcayan, the native language of many of the immigrants” (Informe del P. Ted Cirone) .

[85] “As I have indicated above, I think in many places language is identified with culture, so that after the language is learned no more education is given. Though there are a few admirable exceptions of missionaries who studied and even wrote dictionaries and grammars of the native languages (e.g. in San Blas/Darien and in Chocó) the majority even in those missions ministered to their people exclusively in Spanish, even if that language was not truly understood by many(Informe del P. Cirone).

[86] “In Japan there was real disharmony among the missionaries. Some blamed this on the “mixed salad” approach that Fr. Schweiger had used to send missionaries there; one or two from different provinces of Spain, Brazil, Argentina, USA, Italy, etc. All had to learn Japanese and accommodate to Japanese ways, but they also had to accommodate to the great differences among themselves. Fr. Schweiger always looked upon the Society of Divine Word (SVD) as the exemplars of people of different nationalities living and ministering together. But what he did not realize is that the SVD formation program instills this ideal from the very beginning and makes it strong in practice throughout, which we did not do” (Informe del P. Cirone).

[87] “In both the Philippines and Japan I found that the food in our communities was mostly European in substance and style. I would have to say the same thing about the Americans in Guatemala, etc. “(Informe del P. Cirone).

[88] “Roma y Salamanca. Of course, the most important formation events of this period were the founding of the International Center of the Claretianum in Rome and the Interprovincial Seminary of Salamanca. Some members of our USA province were students at the Claretianum. My impression was that they did not learn much about inculturation or culture, though they learned more Latin and some Italian. But my perhaps uninformed opinion is that these centers were meant to unify or a give a specific culture to the students rather than to really widen cultural horizons. Fr. Schweiger used to speak often about “Romanitá” when speaking about the Claretianum (Informe del P. Cirone).

[89] “Y esta falta multicultural me parece que era por falta de audacia de los Gobiernos Generales. ya que se abrían a las culturas latinas y especialmente hispanas, como se puede notar en las fundaciones, ya que fueron excepción las fundaciones en Alemania, Inglaterra y China. Por lo misma la formación no era multicultural, parque la misión misma no tenía claramente ese carácter: un sacerdote chino me lo hizo ver al hablarme de la misión en China: el misionera francés llevaba su cultura, el americano la suya, el español también la suya, pero no se sumergían en la cultura de la China, la amaban pera no estaban preparados para vivirla” (Cf. Informe del P. Mario Calvo).

[90] Cf. Informe del P. Mario Calvo. “Como una anécdota te cuento lo que escuché a1 P. Eduardo Garrido, que tú conociste; cuando entró al pastutantada a fines de 1924, en el colegio los misiosioneros no celebraban las fiestas patrias de Chile, ese día había clases, pero celebraban como fiesta y con vocaciones el 2 de Mayo (fiesta nacional española)… como te puedes dar cueqta nuestros misioneros muy santos y trabajadores seguían vivienda en España. Bueno, esto te lo cuanto como una anécdota” (Ib.)..

[91]“Pel que fa a la nostra experiència personal, la “interculturalitat” que ens va tocar patir va ser trista i nefasta. Ja des del Postulantat, i vivint a Catalunya, la nostra llengua catalana era estrictament prohibida i castigada, i ens vèiem privats de la més mínima relació amb la cultura catalana, la seva història, la seva literatura” (Informe Manel Casanoves).

[92] And let me close this section with a rather humorous incident. While I was the local superior at our new house of studies in Washington, DC, Fr. Schweiger paid us a visit. For the dinner honoring him, we attempted to prepare an authentic German meal. So we prepared what we thought was German: hamburgers, frankfurters (hot dogs), sauerkraut, mustard, rye bread, beer…. Afterwards we asked Fr. Schweiger how he liked our German meal. He said that it was a good German meal for German peasants (Informe del P. Ted Cirone).

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