INTRODUCCIÓN

1. Naturaleza y fin del PGF

1. El PGF expone y desarrolla de una manera pedagógica, y con perspectiva universal, los principios y normas formativos que aparecen en el Código de Derecho Canónico, en las Constituciones, en el Directorio y en otros documentos de la Iglesia y de la Congregación. Recoge también las experiencias de formación desde su riqueza intercultural que se vienen haciendo en los Organismos de nuestro Instituto. Dentro de él se acentúan, sin menoscabo de otros elementos necesarios más generales, aquellos que son propios de nuestro carisma, procurando armonizar su universalidad y unidad.

2. En la situación actual de la Congregación, el PGF pretende:

Orientar y dar consistencia al itinerario formativo inicial y continuo, como un proceso ininterrumpido de transformación personal, para configurarse con Cristo misionero.

Garantizar una formación claretiana que, por ser misionera, ha de enraizarse en un constante discernimiento, estar siempre abierta a los signos de los tiempos y en sintonía con los acontecimientos del mundo y de la Iglesia, tanto universal como particular[1].

Ser una guía para la elaboración o actualización de los planes de formación, inicial y permanente, en los Organismos y casas formativas[2].

Servir como instrumento pedagógico para formadores y formandos.

2. Destinatarios del PGF

3. El PGF contempla al claretiano en un proceso continuo de formación[3] que le ayude a vivir su vocación misionera con gozo, durante toda su existencia. Va dirigido a todos los miembros de la comunidad congregacional, según su propia condición: presbíteros, diáconos, hermanos y estudiantes[4]. Se dirige también a los llamados a formar parte de ella que se encuentran en fase de discernimiento y preparación.

4. Todos los claretianos hemos de ver en el PGF un instrumento útil para la formación de los miembros de la Congregación, ya que todos somos responsables de ella[5]. El PGF armoniza y articula las diferentes etapas del itinerario de la vocación misionera, proponiendo herramientas para su desarrollo.

3. Fuentes de inspiración del PGF

5. Como fuentes eclesiales de inspiración, el PGF tiene presentes los documentos del Magisterio de la Iglesia sobre la formación religiosa y sacerdotal. Presta una atención especial a los emanados del Concilio Vaticano II y a los publicados en el período posconciliar[6]; entre otros, al Código de Derecho Canónico (1983), Potissimum institutioni (1990), Pastores dabo vobis (1992), La vida fraterna en comunidad (1994), Vita consecrata (1996), Caminar desde Cristo (2002), El servicio de la autoridad y la obediencia (2008) y Ratio fundamentalis (2016). 

6. Como fuentes congregacionales que reflejan nuestro carisma el PGF tiene en cuenta:

Los escritos del Padre Fundador, sobre todo: la Autobiografía, los Escritos Espirituales y sus obras sobre la vocación y la formación. De entre estas últimas, destaca el Reglamento que escribió sobre la formación de los aspirantes, novicios y estudiantes de la Congregación.

Los documentos congregacionales, particularmente las Constituciones y el Directorio; así como las orientaciones de los Capítulos Generales y de los Superiores Generales del período posconciliar.

La experiencia congregacional recogida en los textos elaborados por la Prefectura General de Formación, las diversas áreas congregacionales y los planes de formación de los Organismos Mayores.

4. Estructura del PGF

7. El PGF 2020, que básicamente sigue la estructura del PGF 1994, tiene dos partes: Aspectos Generales y Etapas. La estructura de la primera parte se mantiene sin mayores cambios con sus seis capítulos que presentan un conjunto de aspectos generales sobre la formación.  En la segunda parte sobre las Etapas, la etapa de Pastoral Vocacional y Acogida se suprime en el PGF 2020 reduciendo el documento a 11 capítulos. Así, la formación inicial consta de tres etapas en una progresión, a saber, preparación, iniciación y desarrollo/consolidación. En el Capítulo 11, sobre la Formación Permanente, se presentan cuatro períodos especiales de la formación permanente (nº 7): Quinquenio, Media Edad, Tercera Edad y Cuarta Edad. En el mismo Capítulo 11 se añade una nueva sección, Situaciones Particulares (nº 8) que incluye Crisis durante la Formación Continua y Conductas Inapropiadas relacionada con los Consejos Evangélicos. Se tratan las diferentes crisis que surgen durante la formación permanente, así como las situaciones de conducta inapropiada relacionadas con la vivencia de los consejos evangélicos en la vida concreta de un misionero. La Conclusión General enfatiza la naturaleza holística y la continuidad del proceso de formación.

8. Los cinco Apéndices ofrecen varias herramientas para ayudar a entender y aplicar el PGF 2020. Se incluye una lista de importantes libros claretianos, útiles cánones relacionados con la formación, y consejos para la preparación de documentos y formularios en diferentes momentos de la formación.


[1] Cf. CIC 659 §2.

[2] Cf. Dir 168.

[3] Cf. CPR 66-71.

[4] Cf. CC 7; Dir 156, 158.

[5] Cf. CC 58, 76; Dir 160, 170.

[6] Cf. Apéndice 1.