Para Personalizar la Experiencia de Dios-Abbá

Objetivo

Profundizar, a partir de la escucha de la Palabra de Dios y del estudio, en la experiencia de Dios como Abbá.

Método

  1. Antes de comenzar el trabajo, invoca al Espíritu Santo. Él es quien nos permite clamar “Abbá Padre”. Puedes leer Rm 8,15-17.
  2.  Lee a continuación el folleto titulado “El Padre bueno. Dios-Abba”, del teólogo Luis González-Carvajal Santabárbara. Subraya todo lo que te parezca importante. En esta ocasión, puede también serte útil hacer un esquema de los principales contenidos.
  3. Después, responde por escrito en tu cuaderno a estas preguntas:
  • ¿Te haces cargo de la revolución que supone e hecho de que Jesús llame a Dios “Abbá”? ¿por qué es algo “revolucionario”?
  • ¿Te parece que la teología y la espiritualidad de la Iglesia han tomado suficientemente en serio este hecho?
  • ¿Hasta qué punto la experiencia de Dios-Abba forma parte de tu manera de relacionarte con Dios?
  • ¿Qué consecuencias más importantes se derivan para tu propia espiritualidad de vivir tu relación con Dios-Abba?

     4.Puedes terminar recitando muy lentamente la conocida oración de Charles de Foucauld “Padre, me pongo en tus manos”.

Padre,
me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo,
con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.

Me pongo en tus manos,
enteramente,
sin reservas,
con una confianza absoluta
porque tú eres…
MI PADRE.

– Juan Carlos Martos cmf

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