Plan Provincial de Formacíon – Perú Bolivia

PROVINCIA DE PERÚ-BOLIVIA

LIMA, 2012

   PRESENTACIÓN

 Tras la celebración de las Asambleas, tanto de la Delegación de Bolivia (junio de 2010), como de la Delegación de Perú (julio de 2010), se constituyó la nueva Provincia de Perú-Bolivia el día 16 de julio del mismo año. En ese entonces el Consejo Provincial pidió al Prefecto Provincial de Formación, P. José San Román, cmf, que elaborara un esquema base de las distintas etapas de la Formación, el cual fue presentado en el Capítulo Provincial celebrado del 3 al 7 de enero de 2011. Después de celebrar el I Capítulo de la nueva Provincia y quedar constituido el nuevo Gobierno Provincial, se pusieron en marcha las decisiones del Capítulo, entre otras, la de constituir el Consejo de Formación de la Provincia y encargarle la elaboración del Plan Provincial de Formación.

 El Prefecto Provincial de Formación convocó a los miembros del Consejo Provincial de Formación en el mes de marzo de 2011. En dicha reunión, además de revisar y evaluar la marcha de la formación en sus distintas fases y centros formativos, se presentó un esquema de trabajo y un cronograma para la elaboración del Plan de Formación de la Provincia. Los formadores responsables de cada etapa se encargarían de elaborar sus respectivas propuestas en base al Plan General de Formación, la nueva realidad de la Provincia, los planes formativos anteriores y el esquema de las etapas formativas presentado por el P. José San Román Calvo, cmf.

 En el transcurso del año, vista la urgencia y la necesidad de contar con un plan de formación bien elaborado, se decidió solicitar la asesoría del P. Jesús María Palacios Alcántara, cmf, quién gustoso aceptó la invitación. Entre tanto los actuales responsables de la formación en la Provincia fueron trabajando la parte correspondiente a su etapa y enviando sus aportes al Prefecto Provincial de Formación.

Con el único objetivo de elaborar el borrador del nuevo Plan de Formación y presentarlo al Gobierno Provincial para su aprobación, se realizó un taller del 5 al 14 de diciembre. Participaron en dicho trabajo los PP. José Antonio Álvarez de Prado, Prefecto Provincial de Formación; Luis Ricardo Urbano Otárola, Formador de Postulantes; Warner Stalin Gómez Alarcón, Formador de Estudiantes y Sinecio Torres Linares, Formador de Aspirantes, cmff. Estuvo presente en la primera jornada, el P. Gerardo Rodríguez Garibay, cmf, quien junto al P. Joseph Kalakkal, del Secretariado de PJVC enviaron los aportes referentes a esa primera fase de la selección y acompañamiento de candidatos. El P. José San Román Clavo, cmf, Maestro de Novicios, envió sus aportes y sugerencias, sobre la etapa de Noviciado.

El borrador del Plan de Formación de la Provincia fue enviado a las comunidades para su conocimiento y el aporte de sugerencias y propuestas y finalmente en la reunión del Consejo Provincial celebrada el día 7 de febrero de 2012 se aprobó el Plan de Formación de la Provincia de Perú-Bolivia el cual entrará en vigencia a partir del día de su publicación.

 Mi agradecimiento a todos los que con verdadero celo y ardor misionero han participado en la elaboración de este plan, de vital importancia para la consolidación de la vida y misión de nuestra Provincia.

 Por intercesión de María, formadora de apóstoles, pido al Señor que este plan sea un instrumento eficaz en la formación de misioneros idóneos que, a su debido tiempo, darán a conocer la Buena Noticia e irradiarán el Reino de Dios por toda la tierra.

 Lima, 11 de febrero de 2012

 Juan Carlos Bartra Navarro, cmf

Superior Provincial

 INTRODUCCIÓN

Los Criterios seguidos en la elaboración del Plan Provincial de Formación fueron los siguientes:

  • La actualización del Plan Provincial según los criterios señalados en los propios documentos eclesiales y congregacionales sobre la formación.
  • La consideración de la nueva realidad de la Provincia, tomando en cuenta las orientaciones y decisiones del Capítulo Provincial.
  • La perspectiva holística del proceso formativo, según las orientaciones de la Prefectura General de Formación.

En la metodología de elaboración del Plan de Formación hemos seguido las siguientes directrices:

  • Hemos partido de lo que teníamos, los planes formativos anteriores y el organigrama de la formación por etapas presentado últimamente.
  • Hemos hecho referencia al Plan General de Formación, al Documento del Capitulo Provincial, y a la nueva realidad de nuestra Provincia, cuyas comunidades se extienden por Bolivia y Perú.
  • Hemos tenido en cuenta los nuevos Documentos de la Iglesia Universal, y Latinoamericana, así como de la Congregación, y las decisiones del Capitulo Provincial y el Consejo, sobre distintos aspectos de la formación, aplicándolos al contexto de la Provincia.
  • Hemos considerado la situación actual de la formación, escuchando a sus protagonistas, los formandos y formadores, así como a los Superiores Provinciales del Cono Sur, que han expresado su compromiso e interés por la buena marcha de la formación.

La tarea de tomar el pulso a la formación en el presente año ha estado a cargo de la Prefectura de Formación, y nos ha servido para determinar prioridades y objetivos que debemos procurar. Cada etapa ha sido revisada y presentada por el responsable de cada centro de formación.

Hemos realizado, tres redacciones del texto global del presente Plan y hemos aprobado el texto provisional para presentarlo al Gobierno Provincial.

De cara al futuro, este Plan de Formación que se ofrece ha de ser una referencia obligada en los centros vocacionales y en las casas formativas de la Provincia. Constituye el marco guía para elaborar, las programaciones anuales, y coordinar las actividades formativas de modo que se logre articular las distintas fases del proceso formativo. Asimismo el Plan de Formación será referente para ver la formación continua de las comunidades claretianas de la Provincia, según el esquema y la articulación propuestos para las distintas fases y alternativas de esta etapa, cuya duración es para toda la vida.

I. ESTRUCTURA DE LA FORMACION PROVINCIAL.

1.  RESPONSABLES Y COORDINADORES DE LA FORMACION.

1.1.   Organigrama.

1.2.      Responsables de la Formación.

La responsabilidad del crecimiento vocacional y de la formación misionera, por su extraordinaria importancia, corresponde a toda la Congregación, a la Provincia y a la comunidad formativa[1]. De una manera especial está encomendada a los Superiores en sus distintos niveles. Considerarán como misión propia suya el tratar de edificar esta comunidad fraterna en Cristo[2].

 1.2.1.         Los Superiores.

Han de ser guía, estímulo y ayuda para el sector vocacional y formativo de la Congregación, con su ejemplo, con su palabra y con su actuación. Considerarán la promoción vocacional y la formación, tanto inicial como permanente, como una prioridad a la que han de prestar especial atención y dedicación[3]. Desempeñan estas funciones de una manera personal, o con el equipo de gobierno, o delegando algunas funciones en otras personas o en estructuras, tanto de gobierno como de pastoral vocacional y formativa[4]. Su actuación, en algunos casos, está regulada por las normas del derecho universal y propio, las cuales señalan explícitamente las formas y los momentos en los que deben intervenir. Y, en otros, actúan conforme a su propia iniciativa y según las urgencias, necesidades y conveniencias de la Congregación, Organismo y Comunidad.

1.2.2.         El Superior Provincial.

  1. a)Ha de procurar con empeño que todo el Organismo se responsabilice y se comprometa en la promoción vocacional y que se ponga la máxima diligencia en el perfeccionamiento de los formandos y de los demás religiosos[5].
  2. b)Habrá de elegir a las personas más adecuadas para la formación[6], aunque éstas tengan que dejar otras funciones y trabajos[7].
  3. c)Velará por la aplicación de las normas y criterios eclesiales y congregacionales en todo lo referente a las admisiones y dimisiones de los candidatos a la profesión y a las órdenes sagradas[8].
  4. d)Promoverá la elaboración de los planes de pastoral vocacional y de formación inicial y permanente en la Provincia, los aprobará y seguirá de cerca su puesta en práctica.
  5. e)Mantendrá constante relación y unidad de criterios de actuación con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores[9].
  6. f)Alentará, con su presencia y sus orientaciones, a los centros vocacionales y a las comunidades formativas, visitándolos con frecuencia[10].
  7. g)En las visitas a las demás comunidades, especialmente en las canónicas, suscitará la conciencia y el compromiso por las vocaciones y la formación de la Provincia y estimulará los planes locales de formación permanente.
  8. h)Dotará a los centros y comunidades formativas de los medios necesarios para el cumplimiento de su misión.

1.2.3.         El Superior Local.

  1. a)Confortará a los hermanos de comunidad para que crezcan en su vocación misionera, permanezcan fieles a sus promesas y a las demás obligaciones de nuestra vida[11].
  2. b)Los superiores de las comunidades de la Provincia procurarán una relación fluida y unidad de criterios de actuación con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores[12].
  3. c)Los superiores de las comunidades de la Provincia alentarán la conciencia y el compromiso de sus miembros por las vocaciones y la formación y estimularán los planes locales de formación permanente.

1.2.4.    La Prefectura Provincial de Formación.

A)   Aspectos generales.

La Prefectura de Formación es una estructura de Gobierno constituida por el Capítulo Provincial, al aprobar la estructura de Gobierno[13].

  • La Prefectura tiene como objetivo específico animar y coordinar la pastoral vocacional y la formación inicial y permanente de la Provincia.
  • La responsabilidad última de la Prefectura corresponde al Superior Provincial. Al Prefecto le corresponde la responsabilidad formativa de manera inmediata y de forma habitual.
  • El Prefecto Provincial de Formación, bajo la autoridad del Superior Provincial, gozará de las facultades suficientes para cumplir la misión específica que se le ha encomendado[14].

B)    El Prefecto Provincial de Formación.

              Funciones (PGF, 263):

  • Informar y asesorar al Superior y Gobierno Provincial en los asuntos de pastoral vocacional, formación inicial y permanente, y ejecutar sus decisiones y orientaciones.
  • Crear entre los responsables de la pastoral vocacional y de la formación inicial un sentido de comunión y corresponsabilidad.
  • Coordinar criterios y métodos para lograr una eficaz pastoral vocacional y un proceso formativo unitario, gradual y orgánico.
  • Procurar que se elabore el Plan Provincial de Formación, teniendo como marco el PGF, y que sea aplicado y evaluado en la Provincia.
  • Evaluar periódicamente el proceso formativo, inicial y permanente, de la Provincia y ofrecer orientaciones para su mejor funcionamiento.
  • Informar al Prefecto General de Formación sobre la situación de la formación en su Organismo.

              Actividades (PGF 264):

        Entre las actividades del Prefecto se indican las siguientes:

  • La comunicación y relación con el Prefecto General de Formación y más frecuentemente con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores y formandos de los centros formativos.
  • Las visitas periódicas a los centros vocacionales y formativos y colaboración con ellos en las actividades propias.
  • La animación de la formación permanente de las comunidades y de la elaboración del proyecto personal de formación.
  • La convocatoria del Consejo Provincial de Formación según esté establecido y siempre que se juzgue conveniente.
  • La elaboración y actualización periódica del Plan Provincial de Formación y la revisión de los proyectos formativos locales.

1.2.5.    El Consejo Provincial de Formación (PGF. 265-272).

La composición del Consejo de Formación, sus competencias y su funcionamiento serán de acuerdo al siguiente reglamento.

  1. a)Composición.

El Superior Provincial con su Consejo ha establecido los siguientes cargos como miembros del Consejo de Formación. También, a propuesta del Prefecto de Formación, podrá renovar o cambiar los miembros del Consejo para un nuevo periodo según lo estime conveniente.

  • Prefecto Provincial de Formación.
  • Prefecto de Estudiantes.
  • Maestro de Novicios del Noviciado del Cono Sur.
  • Formador de Postulantes.
  • Formador de Aspirantes.
  • Responsables del Secretariado de PJVC.
  • Representante de los apostolados de la Provincia.
  • Represente de los Estudiantes.

b) Competencias.

  • El Consejo Provincial de Formación es, dentro de la Prefectura, un órgano consultivo que ejerce su corresponsabilidad y participación formativa en conformidad con lo que establece el Plan General de Formación. El área de competencia de este Consejo abarca desde la Pastoral Juvenil Vocacional hasta la formación permanente.
  • Los formadores de las distintas etapas y el Maestro de Novicios pertenecen al Consejo por derecho propio. Los representantes de los estudiantes y el de los apostolados serán elegidos por los miembros de sus respectivos sectores al comienzo de cada trienio, una vez constituidas las comunidades, y para un periodo de tres años. Son nombrados los que alcancen la mayoría de votos; en caso de empate se seguirán las normas de nuestro derecho. Si alguno de los representantes no aceptaran o tuviera que ser sustituido por otro, pasará a formar parte del Consejo el que le siga en número de votos.
  • Para preparar los asuntos que deben ser estudiados y agilizar la ejecución de las resoluciones, el Consejo elegirá de entre sus miembros a un Equipo de Coordinación de dos personas que será coordinado por el Prefecto Provincial de Formación.

c)  Son causas de sustitución:

  • El cese en los cargos de Formador o Maestro de novicios.
  • El no poder ejercer la representatividad para la que se fue elegido.
  • La aceptación por el Prefecto Provincial de Formación de una dimisión solicitada por alguno de los representantes.
  • La decisión expresa del Superior Provincial.
  • Los representantes que deseen dimitir presentarán su renuncia al Prefecto Provincial de Formación. En el caso de los misioneros en formación bastará con que cuenten con el visto bueno de su formador.
  1. d)Funciones del Consejo.
  • Asegurar la unidad y la continuidad del proceso formativo de la Provincia estudiando y confrontando las diversas programaciones y coordinando los criterios, métodos y acciones formativas.
  • Asesorar a la Prefectura de Formación en el cumplimiento de su misión formativa y en la realización de sus funciones y actividades propias[15], y ofrecer orientaciones en los asuntos en que sea consultado.
  • Ofrecer orientaciones, criterios y directrices a aquellos centros o formadores que lo necesiten.
  • Elaborar y actualizar cuando sea necesario el Plan Provincial de Formación y, una vez aprobado por el Gobierno Provincial, impulsar y evaluar su adecuado cumplimiento.
  • Evaluar su funcionamiento y el cumplimiento de sus resoluciones.
  • Desempeñar otras competencias que pueda asignarle el Gobierno Provincial (PGF 268). Para que el Consejo funcione adecuadamente se asegurará: La elección de un secretario por mayoría de votos de entre los asistentes a la primera reunión de cada trienio. A él corresponde levantar acta de todo lo tratado en cada reunión, comunicar los acuerdos adoptados al Gobierno Provincial y a los miembros del Consejo que no se hubieran hecho presentes, y enviar la información a la Provincia. La elaboración del orden del día de cada reunión por parte del Prefecto de Formación y su envío a los miembros del Consejo con suficiente antelación. Para confeccionar este orden del día se pedirá con anterioridad a los miembros del Consejo las cuestiones que estos deseen tratar.
  • Las resoluciones del Consejo serán fruto del diálogo y la reflexión en común. Se procurará llegar a ellas ordinariamente mediante el consenso. Si no fuera posible alcanzarlo, para resolver los asuntos de importancia se requerirá la mayoría absoluta o se pospondrán para un ulterior estudio.
  • El Consejo Provincial de Formación se convocará, de manera ordinaria, dos veces al año: al principio del curso – con carácter más programático – y al final del mismo – con carácter de evaluación; de manera extraordinaria, cuando el Prefecto Provincial de Formación lo estime necesario. El Equipo de Coordinación, se reunirá cuando sea necesario, a juicio del Prefecto Provincial o del Consejo de Formación. La duración de cada una de sus sesiones dependerá de los temas a tratar. Terminado el Consejo los Formadores podrán reunirse en forma particular, para tratar asuntos propios de su competencia.
  • Además de estas normas, el Consejo Provincial de Formación, una vez constituido, podrá establecer otras normas de funcionamiento para cumplir su misión.

II. Contexto

  1. 1.LA REALIDAD SOCIO-CULTURAL LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA.

El Plan General de Formación nos anima a que la formación se ha de realizar tomando en cuenta el contexto que nos rodea, pero abierta a la vez al horizonte de la universalidad propio de nuestro carisma (Cf.PGF 176). El Documento de Aparecida, nos ofrece una síntesis de la realidad social, eclesial y de la vida consagrada de América Latina y señala la urgencia de responder a los retos planteados[16].

Acertadamente, el Documento de Aparecida coloca el análisis de nuestra realidad dentro del gran fenómeno de la globalización que impacta “la cultura, la economía, la política, las ciencias, la educación, el deporte, las artes y también, naturalmente la religión” (n. 35).

1.1.      La situación socio-cultural (nn. 43-59).

  1. a)Un cambio de época. A lo primero que impacta la globalización es al ámbito socio-cultural. El modo de vivir la cultura y de insertarse en ella está condicionado por este cambio de época. Se ha desvanecido la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios. Se favorece la subjetividad individual que trae consigo también la inconsistencia e inestabilidad junto con la afirmación exasperada de derechos individuales y subjetivos. La ciencia y la técnica son puestas exclusivamente al servicio del mercado, con los únicos criterios de la eficacia, de la rentabilidad y de lo funcional. Eso propicia una nueva colonización cultural por imposición de culturas artificiales despreciando las locales.
  1. b)Riqueza de la diversidad cultural. Dentro de este marco universal hay que aceptar que en América Latina y El Caribe existe la riqueza de una diversidad cultural. Están presentes culturas indígenas, afroamericanas, mestizas, campesinas, urbanas y suburbanas con sus características peculiares (cf. n. 56). Estas culturas coexisten en condiciones desiguales con la llamada cultura globalizada. Ellas exigen reconocimiento y ofrecen valores que constituyen una respuesta a los antivalores de la cultura que se impone a través de los medios de comunicación de masas: comunitarismo, valoración de la familia, apertura a la trascendencia y solidaridad.
  1. c)Situación precaria de la mujer. Aparecida insiste en la urgencia, desde el punto de vista cultural, de la situación precaria que afecta la dignidad de muchas mujeres “sometidas a múltiples formas de violencia dentro y fuera de casa: tráfico, violación, servidumbre y acoso sexual; desigualdades en la esfera del trabajo, de la política y de la economía… explotación publicitaria…” (n. 48). La avidez del mercado descontrola el deseo de niños, jóvenes y adultos. Especialmente las nuevas generaciones que crecen en la lógica del individualismo pragmático y narcisista.
  1. d)Aspectos positivos del cambio cultural. Entre los aspectos positivos de este cambio cultural, aparece el valor fundamental de la persona, de su conciencia y experiencia, la búsqueda del sentido de la vida y la trascendencia.

1.2    La situación económica.

  1. a)El dios-dinero. El Documento de Aparecida inicia el n. 62 señalando que la globalización está conducida por una tendencia que privilegia el lucro y sigue una dinámica de concentración de poder y de riquezas en manos de pocos. No solamente de los recursos físicos y monetarios sino sobre todo los de la información. Esto conduce a la exclusión de quienes no están suficientemente capacitados e informados, aumenta las desigualdades y mantiene en la pobreza a multitud de personas. Enseguida invita a contemplar los rostros de quienes sufren pobreza material o moral y son excluidos de la sociedad. Habla también de las nuevas pobrezas y hace ver que son fruto principalmente de una globalización sin solidaridad. Los excluidos no son solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables”.
  1. b)La ambición del lucro. -Se pone de relieve el hecho de que las instituciones financieras y las empresas transnacionales se fortalecen al punto de subordinar las economías locales, sobre todo, debilitando a los Estados. Subordinan la preservación de la naturaleza al desarrollo económico con daños a la biodiversidad, con el agotamiento de las reservas de agua y de otros recursos naturales, con la contaminación del aire y del cambio climático. La actual concentración de renta y riqueza se da principalmente por los mecanismos del sistema financiero. Es también alarmante el nivel de corrupción en las economías que involucra tanto al sector público como al sector privado y la vincula en ocasiones con el narcotráfico.
  1. c)Marginación y pobreza. La población económicamente activa de la región está afectada por el subempleo (42%) y el desempleo (9%) y casi la mitad está empleada en trabajo informal. El trabajo formal se realiza en situaciones de injusticia: salarios bajos, y desprotección en el campo de la seguridad social que no permite una vida digna. Los campesinos, en su mayoría, sufren a causa de la pobreza por no tener acceso a tierra propia mientras existen grandes latifundios. Esto orilla a la migración y a la itinerancia dentro o fuera de sus propios países. Se da también un vergonzoso tráfico de personas que incluye la prostitución, aún de menores.

1.3    La dimensión socio-política.

  1. a)Desarrollo de democracia participativa. – En los socio-político se constata un cierto progreso democrático, aunque se dan también diversas formas de regresión autoritaria por vía democrática, a veces con corte neopopulista. Se está fortaleciendo la democracia participativa con la irrupción de nuevos actores sociales: indígenas, afroamericanos, mujeres, profesionales, clase media, sectores marginados organizados. Se notan esfuerzos en los Estados por definir y aplicar políticas públicas en los campos de la salud, educación, seguridad alimentaria, previsión social, acceso a la tierra y a la vivienda, creación de empleos y leyes que favorecen las organizaciones solidarias.
  1. b)El flagelo de la corrupción. – Por otro lado sigue vigente la corrupción en la sociedad y en el Estado. La vida social, en convivencia pacífica, se está deteriorando gravemente en muchos países latinoamericanos y caribeños por la violencia: robos, asaltos, secuestros, asesinatos. Aumenta el crimen organizado y el narcotráfico, los grupos paramilitares. Algunos Parlamentos o Congresos legislativos aprueban leyes injustas por encima de los derechos humanos. No se respeta la ecología. La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida por intereses económicos.
  1. c)Aspectos positivos. En América Latina y el Caribe se aprecia una creciente voluntad de integración regional con acuerdos multilaterales. También es positiva la globalización de la justicia en el campo de los derechos humanos y de los crímenes contra la humanidad.

1.4.   Los pueblos indígenas y afroamericanos.

  1. a)Exclusión y desaparición de culturas. – Se constata que los indígenas y afroamericanos son “otros” diferentes, que exigen respeto y reconocimiento. La sociedad tiende a menospreciarlos, desconociendo su diferencia. Su situación social está marcada por la exclusión y la pobreza. Están amenazados en su existencia física, cultural y espiritual. Sufren grandes ataques a su identidad y supervivencia. Su progresiva transformación cultural provoca la rápida desaparición de algunas lenguas y culturas. La migración, forzada por la pobreza, está influyendo profundamente en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso de religión.
  1. b)Valores de las culturas indígenas y afroamericanas. -Por otro lado, los indígenas y afroamericanos emergen ahora en la sociedad y en la Iglesia con sus valores de apertura a Dios, el aprecio de la familia, el sentido de solidaridad. La realidad latinoamericana cuenta con comunidades indígenas y afroamericanas muy vivas que aportan y participan activa y creativamente en la construcción de este continente.
  1. 2.LA REALIDAD DE LA IGLESIA LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE.

El Documento de Aparecida es un referente necesario y valioso para tener una mirada acertada de la realidad de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe.

2.1.      Luces y sombras eclesiales en la evangelización.

          La Iglesia recordó su papel evangelizador con sus luces y sombras a lo largo de cinco siglos. Hablando del presente se constata el compromiso que ella ha tenido a favor de los pobres, de la justicia, de la defensa de los derechos humanos. Destaca los esfuerzos pastorales orientados hacia el encuentro con Jesucristo vivo que han dado y siguen dando frutos. Entre ellos: la animación bíblica y pastoral; la renovación litúrgica. Se cuenta con la abnegada entrega de misioneros y misioneras. Crecen los esfuerzos de renovación pastoral en las parroquias favoreciendo un encuentro con Cristo vivo, mediante nuevos métodos de evangelización. Se constata en algunos lugares un florecimiento de comunidades eclesiales de base. La doctrina social de la Iglesia ha animado el testimonio y la acción solidaria de los laicos y laicas.

          Por otro lado, se lamenta que haya en la Iglesia algunos intentos de volver a cierto tipo de eclesiología y espiritualidad contrarias a la renovación conciliar como otras reduccionistas. Todavía no se ha dado suficiente acompañamiento a los laicos. Se percibe una evangelización con poco ardor y sin nuevos métodos y expresiones. En la evangelización, en la catequesis, en la pastoral persisten todavía lenguajes poco significativos para la cultura actual y especialmente para los jóvenes. El insuficiente número de sacerdotes y su no equitativa distribución imposibilitan que muchas comunidades puedan participar regularmente de la Eucaristía.

2.2.      Formación para el testimonio.

          Esto requiere mucho trabajo misionero de la Iglesia, mucha paciencia y perseverancia. No es algo que pueda resolverse sólo en el entorno eclesiástico. Vivimos una situación cultural amplia y difusa, que favorece la poca identificación a la fe católica y a la Iglesia. Aparecida quiere ayudar a los católicos a tener una conciencia clara de su identidad cristiana. La formación de la identidad pasa por la formación cristiana de base, por la intensa acción evangelizadora, por la catequesis y la formación mística, el testimonio positivo de la presencia y de la acción de la Iglesia en la vida de las personas y de la sociedad. Para ello quiere comprometerse con el testimonio y el anuncio de la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, de la actividad humana y del destino universal de los bienes y de la ecología. Se insiste en la comunión que debe vivirse en la Iglesia señalando los lugares eclesiales para la comunión: diócesis, parroquias, comunidades Eclesiales de Base, pequeñas comunidades, conferencias episcopales. También se habla de los discípulos misioneros con sus vocaciones específicas: obispos, presbíteros, diáconos, laicos y laicas, consagrados y consagradas.

2.3.      Espiritualidad y formación para la gran misión continental.

          La Iglesia en América Latina y El Caribe se compromete a vivir una espiritualidad trinitaria en su encuentro con Jesucristo y a favorecer una formación en todos los niveles y de todos los que la forman. Su misión es un compromiso con la vida especialmente en la promoción de la dignidad humana globalizando la solidaridad y dando prioridad a la opción por los pobres, a la familia y a la cultura. Para ello convoca a una gran misión en todo el continente. A través de ella busca promover una profunda conversión personal y pastoral de todos los agentes evangelizadores para que, con actitud de discípulos, todos podamos recomenzar desde Cristo una vida nueva en el Espíritu. Al mismo tiempo se quiere fomentar una formación kerigmática, integral y permanente que, siguiendo las orientaciones de Aparecida, impulse una espiritualidad de la acción misionera, teniendo como eje la vida plena en Jesucristo.

  1. 3.LA REALIDAD DE LA VIDA CONSAGRADA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.

El Documento de Aparecida habló de la vida consagrada dentro del gran tema de ser discípulos misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida. Además de dedicarle un apartado dentro del capítulo quinto, en el que se habla de la comunión de los discípulos misioneros en la Iglesia, menciona a los religiosos y religiosas en otros capítulos.

3.1.      Luces y sombras de la vida consagrada.

          Los consagrados y consagradas son nombrados en último lugar entre los discípulos misioneros (nn. 216-224). Antes se habla de los obispos, presbíteros, párrocos, diáconos permanentes, laicos y laicas. Subraya su papel de ser “testigos del Padre”, es decir de dar testimonio de vida. Esta vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu. Es decir, entra dentro de los carismas que Él comunica, y “es un elemento decisivo para la misión de la Iglesia”. Pone de relieve con especial énfasis, entre las sombras de la vida de la Iglesia: “no pocas recaídas secularizantes en la vida consagrada influida por una antropología meramente sociológica y no evangélica” (n. 100 b). Por otro lado habla de la necesidad de que la vida consagrada sea mística, comunitaria y profética “hasta la entrega de la vida en continuidad con la tradición y martirio de sus miembros” (n. 220). Se recuerdan las nuevas formas de vida consagrada que hay que discernir, apreciar y formar. Hay que orar por las vocaciones a la vida consagrada y favorecer una conveniente promoción vocacional. La vida contemplativa es valorada por su testimonio del absoluto de Dios y por su vida de oración apostólica.

3.2.      Sentido de la consagración religiosa.

La vida consagrada es un camino de especial seguimiento de Cristo a través de una vida virginal, pobre y obediente como la de Él. Los votos convierten a sus miembros en testigos de libertad frente a los bienes (pobreza), frente a la erotización y banalización de las relaciones (castidad) y frente a una realidad que relativiza el valor de Dios (obediencia). Por su consagración están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía de Dios y de su Reino.

3.3.    Vida consagrada misionera en una Iglesia de comunión.

El documento insiste en que la vida consagrada está llamada a ser experta en comunión dentro y fuera de la Iglesia. Los religiosos y religiosas bajo la orientación de los pastores desempeñan su misión evangelizadora en comunión con ellos a través del diálogo fecundo y amistoso. La vida consagrada está llamada está a ser espacio de anuncio explícito del evangelio, principalmente anunciado a los más pobres, como lo hicieron desde el inicio de la evangelización. Ha sido significativo en este sentido el aporte de la vida consagrada y su testimonio en la acción pastoral y su presencia en situaciones de pobreza, de riesgo y de frontera, en las periferias urbanas y del interior. El trabajo pastoral de los religiosos y religiosas debe orientarse, según el carisma de cada Instituto, a colaborar en la formación de cristianos discípulos misioneros para lograr una sociedad justa y humana.

3.4.      Monseñor Oscar Urbina, Arzobispo de Villavicencio (Colombia), nos presenta una visión del cambio cultural que está teniendo lugar y afecta de manera particular a las nuevas generaciones:

  • De una cultura antropocéntrica a un individualismo pragmático narcisista
  • De una cultura de la austeridad y la renuncia a la cultura del deseo.
  • De una cultura de axiología trascendental a una cultura de valores hedónicos.
  • De una cultura humano-natural a una cultura de lo funcional.
  • De la cultura de la complementariedad a la cultura de la tolerancia.
  • De la cultura de la cristiandad a la cultura de la indiferencia religiosa.
  • De los valores tradicionales a la cultura del bienestar.
  • De una cultura local a una cultura globalizante.
  • De una cultura rural, agrícola y tradicional a una cultura urbana e industrial.
  • De una cultura etno-céntrica blanca y patriarcal a un multiculturalismo étnico.
  1. 4.RETOS QUE PLANTEA ESTA REALIDAD A LA FORMACIÓN.

Exige poner mayor atención a los proyectos formativos de las casas de formación, pues los jóvenes son víctimas de la influencia negativa de la cultura postmoderna, especialmente de los medios de comunicación social, trayendo consigo la fragmentación de la personalidad, la incapacidad de asumir compromisos definitivos, la ausencia de madurez humana, el debilitamiento de la identidad espiritual, entre otros, que dificultan el proceso de formación de auténticos discípulos misioneros. Por eso:

  1. a)Es necesario antes del ingreso a la casa de formación, que los formadores y responsables hagan una esmerada selección que tenga en cuenta el equilibro psicológico de una sana personalidad, una motivación genuina de amor a Cristo, a la Iglesia, a la vez que tenga una capacidad intelectual adecuada a las exigencias del ministerio en el tiempo actual (cf. N 318)[17].
  1. b)Es necesario que el proyecto de la casa formativa ofrezca a los formandos un verdadero proceso integral: humano, espiritual, intelectual y pastoral, centrado en Jesucristo Enviado del Padre.
  1. c)Es fundamental que durante los años de formación, los candidatos sean auténticos discípulos, llegando a realizar un verdadero encuentro personal con Jesucristo en la oración con la Palabra, para que establezcan con Él relaciones de amistad y amor, asegurando un auténtico proceso de iniciación espiritual, especialmente, en el Período Propedéutico. La espiritualidad que se promueva deberá responder a la identidad de la propia vocación (cf. Aparecida 319).
  1. d)Es necesario tomar en cuenta, a lo largo de todo el proceso formativo, el aporte de las ciencias humanas y en particular la sicología en orden a conocer la personalidad de los candidatos a la vida religiosa, como viene siendo habitual en la práctica formativa de nuestra Provincia: al inicio del aspirantado, en el tiempo de preparación inmediata al noviciado, al finalizar el primer año de misionero en formación y al finalizar el año de pastoral. También, seguir ofreciendo a los formandos un tiempo de acompañamiento terapéutico cuando lo requieran para cultivar y mantener un desarrollo armónico de su personalidad.
  2. e)Con el fin de afrontar las situaciones planteadas por la posible presencia de formandos con tendencias homosexuales las instituciones eclesiales y congregacionales han puesto a nuestra disposición directivas claras y precisas que han de observarse en todo momento en los centros de formación y en la promoción vocacional. El superior mayor, los promotores vocacionales y los formadores cuidarán que se cumpla lo dispuesto en el PGF,[18] en el Directorio Vocacional[19] y en la Guía para el discernimiento vocacional de las personas con tendencias homosexuales en la pastoral vocacional y en la formación inicial (Curia Generalicia, Roma 29 de mayo, 2007).

iii. pastoral vocacional claretiana (PVC)

Se inserta aquí este capítulo de Pastoral Vocacional Claretiana, como etapa puente que entrelaza la pastoral vocacional con el inicio de la formación del joven como aspirante claretiano y su ingreso al Aspirantado.

1.  Objetivo.

El propósito de nuestra PVC es crear en las posiciones apostólicas de la Provincia las condiciones necesarias para que los adolescentes y jóvenes puedan descubrir su vocación y optar, con madurez y libertad, por una forma específica de seguimiento de Jesús, según la voluntad de Dios sobre su vida[20]. En ese contexto de Pastoral Vocacional general, haremos la propuesta específica de la vocación claretiana[21]

2.  Duración

No se puede señalar un periodo exacto de duración. Pero la experiencia nos dicta que no debe ser menor de seis meses ni prolongarse más allá de dos años; contando siempre con situaciones singulares que requieren un trato especial.

3.  Responsables.

3.1.   En el ámbito provincial.

Según nuestro derecho, el Superior Mayor tiene la responsabilidad última de la PVC en el ámbito provincial[22].

Responsable directo –no último, ni único- de nuestra PVC es el Secretariado provincial de PVC que está formado por dos claretianos designados por el Gobierno Provincial. Compartirán su dedicación exclusiva a la PVC con la Pastoral Juvenil claretiana (PJC).

3.2.   En el ámbito local.

El Superior local asume, en el ámbito comunitario, la inmediata responsabilidad de la animación vocacional[23]. Ellos son los responsables directos de acoger y atender a los jóvenes en la experiencia de discernimiento que realicen en su comunidad.

En cada una de nuestras comunidades existe un claretiano Animador local de la PVC designado por la comunidad claretiana[24].

El Animador local de la PVC es ayudado en su tarea por el Equipo Local de PVC, integrado por laicos y, donde sea posible, algún religioso o religiosa[25].

Los Acompañantes vocacionales, que son por encargo propio los miembros del Secretariado de PV; pero que también otros (claretianos, religiosas, sacerdotes, laicos cualificados…) siempre coordinados con el Secretariado de PVC.

  1. 4.Sedes.

La PVC se desarrolla en todos los espacios de jóvenes organizados en las distintas posiciones apostólicas de la Provincia y todos ellos están coordinados por el Secretariado de PVC.

Todas las comunidades de la Provincia son casas de acogida de los posibles vocacionables[26] y, en particular, son centros de acogida vocacional la casa del Aspirantado P. José María Humeres en Cochabamba y el Postulantado P. Eusebio Arróniz, en Magdalena del Mar (Lima).

  1. 5.Estructura.

Los encargados del Secretariado de PVC se orientarán por el Proyecto provincial de PVC.

Una vez terminado el proceso de selección inicial para los que manifiesten indicios de vocación a la vida claretiana, se iniciará con ellos el acompañamiento personal siguiendo el Itinerario Vocacional Claretiano que desemboca en la opción de ingresar al aspirantado, o de continuar el proceso de discernimiento, o de abandonarlo. Los momentos básicos del Itinerario se enuncian a continuación.

5.1.   Momentos del Itinerario Vocacional Claretiano (cf. PGF 301; DVC 97-104)

Cada persona recorre un itinerario singular para descubrir el proyecto de vida y la misión que Dios le ha confiado para responder a ella. Aunque es personal, sin embargo presenta aspectos comunes que permiten ser presentados pedagógicamente en tres etapas:

  1. a)Convocatoria.
  • Local (marzo-mayo)

El Animador de cada comunidad y el ELPV harán una convocatoria general invitando a los jóvenes que tengan inquietud por la vida claretiana haciendo la “propuesta vocacional”. Durante estos meses se puede hacer la Semana Vocacional Claretiana o cuando sea conveniente.

  • Nacional (junio-julio)

El Secretariado de PJVC hará dos encuentros nacionales (Perú y Bolivia) con los candidatos vocacionales en algunas comunidades claretianas para verificar su “conciencia de llamada”.

  1. b)Acompañamiento.
  • Local (agosto-septiembre)

El Animador de cada comunidad iniciará el acompañamiento vocacional tratando los aspectos de “idoneidad, motivaciones, dificultades, resistencias vocacionales y disponibilidad” de los jóvenes vocacionales. El Secretariado de PJVC facilitará las fichas vocacionales y folletos para responder a las expectativas del joven, contando con la creatividad del mismo Animador local.

  1. c)Respuesta e incorporación.
  • Provincial (Octubre-Noviembre)

El Secretariado de PJVC coordinará la convivencia-retiro vocacional (una en el Postulantado (Magdalena del Mar) y otra en el Aspirantado Cochabamba), para afirmar la “decisión y confirmación” de los jóvenes vocacionales. Los resultados de esta convivencia-retiro se comunicarán mediante un informe dirigido al Superior Provincial y a los formadores del Aspirantado y el Postulantado.

Después de terminar el itinerario vocacional se realizará una preparación inmediata donde el Animador local y el Secretariado de PJVC seguirán acompañando a los futuros aspirantes entre los meses de diciembre y enero. Posteriormente el mismo Secretariado coordinará con los formadores del Aspirantado y el Postulantado, todos los trámites necesarios para el ingreso de los aspirantes. A los aspirantes adultos y universitarios se les brindará un acompañamiento apropiado por un máximo de dos años.

IV. ETAPA DE PREPARACION

ASPIRANTADO Y POSTULANTADO

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

Esta etapa tiene dos fases: El Aspirantado (que es la fase de preparación para el Postulantado) y el Postulantado, que “es la fase de formación inmediatamente preparatoria para el noviciado”. Se ordena, por un lado, a que los candidatos conozcan de un modo más cercano nuestra Congregación, se preparen adecuadamente para comenzar su iniciación en la vida misionera y, por otro, a que la Congregación pueda discernir con mayor garantía su grado de preparación e idoneidad[27].

  1. 2.Requisitos.
    1. a)Presentar indicios de vocación claretiana, discernibles a través de sus aptitudes básicas, de su recta intención, de una conducta humana y cristiana coherente y de su “voluntad positiva de seguir a Cristo en la Congregación”[28].
  1. b)Como criterio general, todos los candidatos tendrían que haber participado por lo menos durante un año de los servicios que presta el equipo de pastoral vocacional y/o llevar un acompañamiento personalizado con algún miembro de la Congregación. El Superior Provincial podrá admitir, si lo juzga oportuno, a algunos candidatos que no hayan seguido los cauces normales de preparación, pero que reúnan los demás requisitos, en conformidad con el N° 189 del Directorio.
  1. c)Ingresará al Aspirantado, previa solicitud por escrito, dirigida a los responsables del Secretariado de Pastoral Vocacional de la Provincia, en coordinación con el equipo de formadores[29].
  1. d)Al ingreso al Postulantado el joven escribirá una declaración firmada por él mismo y dos testigos y conformada en lo posible a las leyes civiles, en la que haga constar el carácter no laboral ni remunerativo, de sus vínculos con la Congregación y la ausencia de impedimentos para su ingreso en ella, a tenor de nuestro derecho[30].
  1. 3.El formador de aspirantes y postulantes.

Las cualidades requeridas para ser formador de aspirantes y postulantes están señaladas en el Plan General de Formación[31].

  1. 4.Características.

La presente etapa estará estructurada de esta manera:

  1. a)Lugar y Estructura.

Esta etapa de preparación, que abarca el Aspirantado y el Postulantado, se realizará normalmente en nuestras casas formativas.

El Aspirantado en la casa formativa José María Humeres, en Cochabamba (Bolivia) y el Postulantado en la casa formativa P. Eusebio Arróniz, en Magdalena del Mar, (Lima-Perú).

  1. b)Duración.

Esta etapa constará de dos fases: La fase del Aspirantado durará un año. El Postulantado durará dos años. Los últimos seis meses se intensificara la debida preparación para el ingreso al Noviciado. En ambas fases queda abierta la posibilidad de aumentarlas o disminuirlas según los casos particulares vistos por el equipo formativo y el Superior Provincial[32].

  • Aspirantado.

Es el primer paso concreto que da el candidato para pertenecer a la Congregación. Los jóvenes aspirantes discernirán su ingreso al Postulantado y el formador aprovechará para conocerlos más profundamente. En el año de Aspirantado se trabajará de manera especial la dimensión humana, como base de la experiencia del discernimiento para la siguiente fase y las etapas posteriores. Además se desarrollarán estudios complementarios, en la línea de los contenidos referentes a la vida religiosa. Al finalizar esta fase van al Postulantado P. Eusebio Arróniz de Magdalena del Mar, en Lima.

  • Postulantado.

En esta fase se sigue trabajando la dimensión humana como base para la experiencia del noviciado[33]. Durará dos años. En esta fase iniciarán el estudio de la Filosofía. Los postulantes, una vez terminado el curso académico de cada año, saldrán de vacaciones a sus casas. Esta experiencia durará el tiempo adecuado para que los jóvenes experimenten la realidad que viven sus familias y, al mismo tiempo, viviendo los valores de la vida religiosa, confronten sus procesos de crecimiento humano y vocacional con los factores que presenta la sociedad. Durante este tiempo el formador procurará visitarlos para así animarlos y a la vez conocer mejor a su familia. Dentro de esta fase, durante los últimos seis meses se intensificarán algunos aspectos, en orden a lograr una preparación más idónea y favorecer un discernimiento más profundo y sereno de cara al ingreso en el noviciado. Se caracterizará, entre otras cosas, por tener mayor tiempo de oración, y la frecuencia en el acompañamiento personal. Hacia el final de este periodo, cada uno de los postulantes debe solicitar por escrito al Superior Provincial la admisión al noviciado[34].

  1. 5.Régimen económico para el Aspirantado y Postulantado.

Aunque los aspirantes y postulantes no son miembros de la Congregación[35], han sido acogidos por ella, y, en cierto sentido, comparten su género de vida. La Provincia les ofrece los medios adecuados para cumplir los objetivos de esta etapa y ellos colaboran en la medida de sus posibilidades. Desde estos criterios el régimen económico se ajustará a las siguientes indicaciones:

  1. a)La administración de la Provincia cubrirá los gastos de matrícula, estudios, alimentación, viajes, vivienda y funcionamiento ordinario.
  1. b)La familia de cada candidato se hará cargo de los gastos de indumentaria, de salud (médicos, medicinas) y de cualquier gasto extraordinario, a menos que en algún caso particular se provea de otra manera.
  1. c)Si se dan las condiciones normalmente exigidas para el ingreso, el motivo económico no será obstáculo para la admisión.

6.  Aspirantado.

6.1.   Objetivo general: Iniciarse en el conocimiento y experimentar las principales dimensiones de nuestra forma de vida claretiana y así irse preparando para responder al llamado del Señor, de manera más consciente y comprometida.

6.2.   Objetivos específicos

  1. a)Que el candidato se acerque paulatinamente a su propia realidad humana.
  2. b)Crecer en la experiencia del encuentro con Dios y con María desde la fe y la oración.
  3. c)Integrarse en un estilo de vida comunitaria que sea fraterno y acogedor.
  4. d)Profundizar el discernimiento vocacional.
  5. e)Acercamiento a la misión claretiana.

6.3.   Actividad final.

El fin de esta etapa es el ingreso al Postulantado, con la celebración del rito previsto.

7.  Postulantado.

7.1.   Área de la dimensión humana.

a) Objetivo general: Adquirir el grado de madurez humana que se requiere para realizar la transición gradual del ambiente de procedencia a la vida religiosa, y vivir con aprovechamiento la experiencia del noviciado[36].

b) Objetivos específicos:

Descubrir, potenciar e integrar los rasgos constitutivos de la madurez de la persona, prestando una atención especial a la madurez afectiva y sexual[37]

  • Vivir y desarrollar las facultades de la corporalidad, inteligencia, voluntad y sensibilidad.
  • “Potenciar y cultivar la capacidad para la vida comunitaria” [38].
  • “Crecer en la capacidad de reflexión y de sentido crítico, tanto respecto de sí mismo como de los demás y de la realidad en general”[39].
  • “Tomar conciencia y asumir la propia historia personal, familiar y social”[40].

7.2.   Área de la dimensión cristiana.

a) Objetivo general: “Completar y profundizar, doctrinal y vivencialmente, la iniciación cristiana y el conocimiento de la propia vocación en la Iglesia”[41].

b) Objetivos específicos

  • “Descubrir progresivamente a Jesucristo, hijo de María, como amigo, y crear las condiciones que preparan para un encuentro personal con él (ruptura con el pecado, valoración y relativización del mundo)[42].
  • Cultivar la vivencia de los sacramentos y la acogida a las diversas presencias y llamadas del Espíritu desde la realidad personal, familiar, social y eclesial[43].
  • “Vivir las virtudes cristianas, en especial las que tienen una mayor proyección vocacional: la disponibilidad para el servicio fraterno, la castidad, la capacidad de entrega y sacrificio[44].
  • “Encarnar la espiritualidad en la solidaridad eficaz con los más pobres y marginados”[45].

7.3.   Área de la dimensión claretiana.

a) Objetivo general: “Tener un conocimiento suficiente de la vida y misión claretiana para hacer una primera opción sería por ella con las progresivas rupturas y adhesiones que implica”[46].

b) Objetivos específicos

  • Tomar conciencia de la llamada de Dios a la vida misionera claretiana en las experiencias vocacionales previas e integrarlas en esta etapa[47].
  • “Familiarizarse progresivamente con el estilo de vida propio del noviciado y entrenarse en las necesarias rupturas que comporta”[48].
  • Descubrir y vivir la espiritualidad claretiana y la actualización que se viene realizando en la Congregación.
  • “Descubrir y aceptar a María como madre que acompaña en el camino vocacional y protege en las dificultades”[49].
  • Avanzar en el discernimiento de la vocación claretiana, teniendo en cuenta las diversas formas de vivirla.
  • Entrar en contacto con la figura del Fundador y ampliar el conocimiento de la historia de la Congregación, de manera particular la historia de la Provincia[50].
  • “Fomentar la sensibilidad misionera y las actitudes de apertura a la universalidad”[51]
  • Iniciar la formación apostólica (teórica y práctica) resaltando los acentos claretianos de la misma.

8.  Preparación inmediata para el ingreso al Noviciado.

a) Objetivo general: En esta fase se intensificaran algunos aspectos del proyecto del postulantado en orden a lograr una preparación más idónea y favorecer un discernimiento más profundo y sereno de cara al ingreso en el noviciado.

  • Actividad de Inicio

Se iniciará la preparación inmediata para el ingreso al Noviciado con un rito en el que se hará entrega de un signo.

b) Objetivos específicos.

  • Potenciar y cultivar la responsabilidad personal como un rasgo constitutivo de la madurez humana[52].
  • Profundizar las condiciones que preparan a un encuentro personal con Jesucristo[53].
  • Crecer en la toma de conciencia de la llamada de Dios para la vida misionera claretiana[54].
  • Entrenarse en las rupturas que comporta la vida del noviciado[55].

V. etapa de iniciacion-EL NOVICIADO DEL CONO SUR

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

“El noviciado es un tiempo de iniciación integral en el seguimiento de Cristo evangelizador, según el carisma claretiano, en orden a la incorporación a la Congregación, mediante la profesión religiosa. Se ordena a que los novicios puedan tener un mejor conocimiento de la vocación divina tal como se propone en la Congregación, experimenten su modo de vida, conformen la mente y el corazón con su espíritu evangelizador; y, al mismo tiempo, puedan ser comprobadas su intención e idoneidad”[56].

2.  Requisitos.

Pueden ser admitidos al noviciado los postulantes que, habiendo cumplido 17 años, deseen ser misioneros claretianos, posean las necesarias dotes de salud física y psíquica, aptitud y madurez humana, espiritual y vocacional y carezcan de impedimento canónico[57].

Serán considerados idóneos los postulantes que hayan progresando adecuada­mente en aquellas actitudes que orientan hacia las exigencias de la vida religiosa y de las actividades del Instituto[58].

Además de la solicitud escrita de admisión al noviciado[59], los candidatos que no lo hayan hecho al ingresar en el postulantado han de presentar el certificado de bautismo, de confirmación y de estado libre[60], así como un certificado médico.

La admisión corresponde al Superior Mayor con el voto consultivo de su Consejo; la dimisión, en el caso de que fuera necesario, al Superior Mayor[61].

3.  Características del Noviciado del Cono Sur.

El noviciado interprovincial claretiano, abierto a novicios de los Organismos del Cono Sur, tiene algunos aspectos especiales que se irán desarrollando a lo largo de este capítulo y se plasmarán en el proyecto formativo del mismo. Una exposición completa de la etapa se encuentra en el Plan General de Formación, capítulo 9, al que se debe acudir para completar lo que se establezca aquí.

  1. a)El Noviciado del Cono Sur, se sitúa en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), está bajo la jurisdicción de la Provincia de Perú-Bolivia, acoge a novicios de los diferentes Organismos de la zona del Cono Sur de América y cuenta para la formación con la colaboración de miembros pertenecientes a dichos Organismos. Los Superiores Provinciales ponen de manifiesto su compromiso de colaboración con el noviciado a todo nivel, especialmente, en preparar y proponer personal para llevar adelante este proyecto.
  1. b)La duración del noviciado es de 1 año completo. Suele comenzar el 2 de febrero y concluir en esa misma fecha al año siguiente.
  1. c)El Noviciado del Cono Sur pone empeño en llevar a cabo una formación integral que tiene en cuenta su ubicación en el contexto latinoamericano (aunque en lo esencial deberá coincidir con los objetivos y finalidad del resto de noviciados de la Congregación).
  1. d)La formación presta atención al reto que plantea el hecho de la multiculturalidad por la procedencia de los novicios de diversos países, si bien todos ellos retornan a sus respectivos Organismos congregacionales una vez concluido el año de noviciado”.
  2. e)Los estudios que complementan la formación, en la línea de los contenidos referentes a la vida religiosa, se reciben en el Centro Intercongregacional “Nazaret”, de la Conferencia Boliviana de Religiosos y Religiosas.
  1. f)La formación específica claretiana se realiza en la casa formativa.
  1. g)Formación apostólica: los novicios se ejercitan en el apostolado por periodos breves intercalados a lo largo de la etapa, es decir, consagrar unas horas semanales a determinadas acciones apostólicas. Asimismo, se podrá tener una misión en alguna de las comunidades de Bolivia por espacio de veinte días.
  1. h)La formación se complementa con diversos talleres, ejercicios espirituales, convivencias con los compañeros y compañeras del Intercongregacional “Nazaret”, acompañamiento espiritual, etc.
  1. 4.Objetivos y medios.

Se seguirán las Constituciones y las orientaciones de la Congregación acerca de la etapa de iniciación o noviciado[62].

Los objetivos específicos y medios que se sugieren deben ser puestos en práctica a través de una metodología que combine equilibradamente la exposición teórica, la lectura personal, el trabajo individual y en grupo, la ejercitación práctica, la oración personal y la celebración comunitaria. En particular se hace hincapié en los siguientes puntos:

4.1.   Dimensión humana.

a) Objetivo general: Avanzar en un proceso de maduración que permita al candidato optar consciente y libremente por la vida claretiana y asumir desde el principio las exigencias que se derivan de ella.

b) Objetivos específicos

  • Lograr un clima de «ruptura» con el estilo de vida anterior, de desierto, de silencio y de «nueva apertura» a los valores de la vida misionera.
  • Conocer, aceptar e integrar armónicamente los diferentes aspectos que conforman a la persona y en contacto con la realidad.
  • Integrarse afectiva y efectivamente en el noviciado fomentando un ambiente familiar sencillo y austero.
  • Asumir, integrar y desarrollar la afectividad y la sexualidad.
  • Cultivar las virtudes humanas que dan más credibilidad a los discípulos de Cristo.
  • Fomentar el sentido de responsabilidad y libertad en la toma de decisiones personales.
  • Cuidar la sensibilidad y las expresiones artísticas (música, literatura, artes plásticas).

4.2.   Dimensión cristiana.

a) Objetivo general: Fundamentar la vida de unión con Cristo, el Hijo y Enviado del Padre, hecho hombre de la Virgen María por obra del Espíritu Santo.

b) Objetivos específicos

  • Profundizar en el conocimiento de Dios e intimidad con el Señor y en el seguimiento de Cristo como discípulos y misioneros.
  • En el obligado discernimiento que ha de hacerse en el noviciado, plantear la propia vida desde la perspectiva vocacional al servicio de Dios, de la Iglesia y de los hombres.
  • Personalizar e interiorizar el espíritu de las bienaventuranzas, a ejemplo de María, modelo de escucha y de respuesta a la Palabra de Dios.
  • Asimilar, teórica y experiencialmente, los fundamentos bíblicos, teológicos y espirituales de la vida cristiana.

4.3.      Dimensión claretiana.

  1. a)Objetivo general: Iniciarse en la vida religiosa, según el carisma, espíritu y misión de San Antonio María Claret y de la Congregación
  1. b)Objetivos específicos
  • Conocer y experimentar el seguimiento de Jesucristo en clave claretiana.
  • Descubrir el sentido de la filiación cordimariana y fomentar su vivencia.
  • Conocer y amar a nuestro Fundador y crecer en el sentido de identidad claretiana y pertenencia a la Congregación.
  • Experimentar de una forma estable la vida comunitaria misionera de acuerdo con las Constituciones.
  • Asimilar el espíritu misionero y prepararse para el apostolado según el carisma de la Congregación.
  • Conocer y practicar las exigencias esenciales de la vida religiosa claretiana a través de la vivencia de los consejos evangélicos
  • Aceptar el discernimiento y la mediación del Maestro, de los superiores y de los hermanos de comunidad.

4.4.      Medios.

  1. a)Con relación al estudio:

1º bloque: contenidos relativos a la introducción en la vida del noviciado (dinamismos de conocimiento mutuo y autopresentaciones, legislación eclesial y congregacional sobre esta etapa del noviciado, plan formativo, programación comunitaria…).

2º bloque: contenidos relativos a la dimensión antropológica (ele-mentos de psicología, relación persona/comunidad, maduración humana (afectividad/sexualidad), higiene mental, autoconoci-miento).

3º bloque: contenidos relativos a la vida espiritual (vida de unión con Dios, la oración y sus métodos, formación litúrgica, vida sacra-mental, el acompañamiento espiritual, progreso en los caminos del espíritu…).

4º bloque: contenidos relativos al discernimiento vocacional (fundamentación bíblico-teológica de la vocación, revisión de la propia historia vocacional, las ayudas para el discernimiento, el análisis de las motivaciones, el examen de las cualidades necesarias, los pasos para la decisión…).

5º bloque: contenidos relativos a la vida religiosa (consagración, comunión/vida comunitaria, misión, votos, diversidad carismática en la Iglesia…)

6º bloque: contenidos relativos a los aspectos específicos de la Congregación (Fundador, carisma, historia del instituto, tradición, Constituciones y documentos capitulares, gobierno, misión del Instituto…).

7º bloque: contenidos relativos a aspectos formativos complementarios (trabajo, talleres, manualidades, hobbies, formación musical).

  1. b)Con relación a las experiencias:

–      Profundización en la oración personal con acentuación de la oración apostólica.

–      Fomento de una espiritualidad comprometida y compartida con el pueblo de Dios y con los valores religiosos de la gente del entorno.

–      Celebración de las fiestas de la Congregación, de la comunidad y utilización de símbolos de nuestra tradición espiritual.

–      Reuniones y contactos periódicos con claretianos de otros lugares y visitas a algunas de nuestras comunidades.

–      Fomento de dinámicas de solidaridad, comunicación, colaboración y comunión; y de relaciones de amabilidad, hospitalidad y servicialidad con quienes les visitan.

–      Experiencias apostólicas concretas, realizadas en equipo, en el campo de la catequesis y de la animación litúrgica.

–      Experiencia de misión (de 20 días), en contacto con la marginación y la pobreza.

  1. 5.El Maestro de novicios y sus colaboradores
    1. a)El responsable del acompañamiento formativo: es el “Maestro de novicios” según el Derecho y nuestros documentos[63].
  1. b)Podrá ser ayudado por un Auxiliar que formará equipo con él. La propuesta de las personas a las que se les confiarán los cargos de Maestro de Novicios y Auxiliar la harán conjuntamente los superiores mayores implicados en este proyecto interprovincial, haciendo el nombramiento el Superior Mayor de la Provincia de Perú- Bolivia.
  1. c)A ser posible los formadores serán de los distintos organismos que participan en el proyecto del noviciado.
  1. d)Las cualidades requeridas para ser Maestro de novicios están señaladas en nuestros documentos[64].
  1. e)Características del Auxiliar: Deberá ser una persona que, en principio, tenga también las mismas características propias del Maestro, que pueda reemplazarle en su ausencia.
  1. f)Otros colaboradores: Es conveniente también la presencia eventual de otros claretianos en la casa del noviciado para colaborar en las tareas formativas.
  1. g)Funciones: El maestro desempeña la función de ayudar a los novicios, con su palabra y ejemplo, a formarse en la vida misionera de la Congregación[65]. A tal fin, ha de:

–      Acompañar personalmente a cada novicio, orientándolo de manera personalizada e inculcándole las virtudes humanas y cristianas[66].

–      Poner empeño en crear y animar una verdadera comunidad de fe y amor entre los novicios.

–      Procurar que éstos consigan la unidad de vida misionera que les permita integrar de manera armoniosa el espíritu de unión con Dios y la acción apostólica.

–      Discernir y comprobar la vocación de los novicios[67].

  1. h)Otros puntos.

–      Para que pueda dedicarse por entero a una tarea de tanta importancia ha de estar libre de todas las obligaciones y cargos que se lo impidan.

–      El maestro debe informar periódicamente al Superior Mayor sobre la marcha del noviciado y de cada novicio.

–      La dirección de los novicios queda reservada sólo al maestro, bajo la autoridad de los Superiores Mayores. El maestro puede contar con colaboradores, que trabajen en equipo y compartan responsabilidades y funciones. Estos dependen de él en lo que se refiere a la dirección del noviciado y a la aplicación del plan de formación[68].

  1. 6.Ejercicios espirituales.

El inicio del noviciado debe ir precedido de no menos de cinco días íntegros de ejercicios espirituales[69]. Conviene preparar y celebrar el rito de iniciación según el ritual propio de la Congregación[70].

  1. 7.Petición de la profesión.

Tres meses antes de la fecha prevista para terminar el noviciado, el novicio ha de solicitar por escrito a su Superior Mayor la admisión a la profesión religiosa, expresando su voluntad de perseverancia, su disponibilidad para el cumplimiento de las Constituciones[71] y su conciencia actual de misionero claretiano según la vocación laical, diaconal o presbiteral[72]. Asimismo, hará una declaración escrita sobre varios puntos como se exponen en el Plan General de Formación. El novicio realizará también antes de la primera profesión, una vez aprobado para la misma, los trámites establecidos por nuestra legislación congregacional y de la Iglesia en relación con la cesión libre de la administración, el uso y el usufructo de los bienes.

  1. 8.Informes previos a la aprobación para la profesión.

Todos los miembros de la comunidad, especialmente el superior, el maestro y los compañeros, están obligados a dar sus informes para un recto discernimiento[73].

  1. 9.Primera profesión religiosa.

Ténganse en cuenta los siguientes criterios:

  1. a)La primera profesión, por la que el novicio queda incorporado al Instituto[74] se ha de celebrar según el rito propio de la Congregación[75].
  1. b)Para que sea válida han de cumplirse las prescripciones del derecho universal y congregacional[76]
  1. c)La celebración litúrgica de la primera profesión no deberá revestir una particular solemnidad[77].

VI. ETAPA DE CONSOLIDACIÓN VOCACIONAL

MISIONEROS EN FORMACIÓN

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

“La etapa de misioneros en formación es la más larga de la formación inicial. Abarca desde la primera profesión hasta la profesión perpetua (en el caso de los hermanos), o hasta la ordenación (en el caso de los estudiantes). Para los formandos supone una experiencia de contraste y de realismo, no exenta normalmente de crisis y dificultades”[78]. Al choque emocional y racional entre la realidad vivida en el noviciado y la realidad de esta etapa, se suman las crisis propias de la edad y de los contrastes entre los ideales y la vida real.

“En esta etapa los misioneros deben proseguir la tarea iniciada en el noviciado y profundizar de manera integral en todos los aspectos de la vida misionera claretiana, en orden a la consolidación de la identidad y pertenencia congregacional, para la incorporación definitiva al Instituto y al servicio misionero de la Iglesia”[79].

2.  Características.

     2.1.   Fases:

  1. a)La primera fase está ubicada entre la primera profesión y el año de pastoral y vida comunitaria
  1. b)La segunda fase está determinada por la experiencia del año de pastoral y vida comunitaria
  1. c)La tercera fase se desarrolla después del año de pastoral en la que se inserta la preparación a la profesión perpetua y para la ordenación sacerdotal, en el caso de los estudiantes.

2.2.   Lugar y estructura.

Esta etapa de misioneros en formación se realizará normalmente en nuestro Estudiantado de Magdalena del Mar. El año de pastoral se realizará en alguna de las comunidades de la Provincia.

2.3.   Interculturalidad.

La formación para la interculturalidad se manifestará en sus diversas expresiones culturales, siempre desde los elementos fundamentales de nuestra identidad claretiana[80].

3.  El Prefecto.

Las cualidades requeridas para ser Prefecto de esta etapa se encuentran señaladas en el Plan General de Formación[81].

4.  Dinamismos principales:

  1. a)Acompañamiento personal

Un dinamismo formativo de primer orden es el acompañamiento espiritual. Conforme a la experiencia de nuestro Fundador y de la tradición del Instituto, cada formando establecerá en su proyecto personal la periodicidad y frecuencia de la entrevista personal con el Prefecto[82]. El director espiritual podrá ser otra persona distinta al Prefecto, siempre con la anuencia del mismo como indican nuestros documentos[83].

  1. b)Oración.

En esta etapa, la integración personal se hace más necesaria; por ello conforme al proyecto comunitario y al proyecto personal, los formandos habrán de personalizar y dar el debido espacio a la oración personal y comunitaria, a fin de que “aprendan por experiencia, en medio de los cambios del mundo, a vivir firme y constantemente unidos a Cristo, según nuestro carisma”[84].

  1. c)Estudio.

Es necesario desarrollar un itinerario personal, espiritual y académico, secuenciado, profundo, disciplinado que logre hacer un camino de crecimiento que respete el proceso personal del formando. Siendo el estudio uno de los dinamismos más característicos de esta etapa, se empeñarán en el mismo con la “dedicación y seriedad que requiere”[85]. Los misioneros en formación optarán a las titulaciones que ofrecen los centros de estudios en que se encuentren. En el periodo vacacional estudiarán cursos complementarios para su formación.

  1. d)La vida comunitaria.

Esta etapa es un tiempo apropiado para consolidar la actitud de oblatividad de la propia vida a través del compartir, trabajo en equipo, el quehacer cotidiano, buscando crecer en unas relaciones maduras. “Dado el carácter de nuestra vocación, los jóvenes han de formarse para la evangelización en comunidad misionera, asumiendo desde el principio un estilo de vida comunitario, pobre e inculturado”[86].

  1. e)Experiencias apostólicas.

Las experiencias apostólicas de los formandos, conviene que estén en la línea con las opciones del Capítulo General y Provincial, preferentemente, apostolados de servicio a los pobres, evangelización integral, justicia, paz e integridad de la creación, misión compartida, pastoral vocacional y pastoral bíblica.

5.  Dimensiones del desarrollo y consolidación de los misioneros en formación.

Asumimos todos los objetivos específicos y los medios propuestos en el Plan General de Formación[87] para esta etapa, orientados a que los formandos alcancen la madurez necesaria en todas las dimensiones de su vida.

5.1.      Nivel humano.

  1. a)Formarse en una personalidad libre, recia[88] y disponible, que despliegue las habilidades para unas relaciones maduras y los talentos personales puestos al servicio de los demás.
  1. b)La apertura, la transparencia y la docilidad en esta etapa favorece la consolidación de la respuesta vocacional, afianzando la sensibilidad a la verdad y la objetividad de las opiniones.[89].
  1. c)Es fundamental la maduración de su respuesta vocacional en los procesos de la frustración y los conflictos[90].
  1. d)Es importante que pueda crecer en la asunción de responsabilidades y llevarlas hasta el final mediante la habilidad del discernimiento y un sano sentido crítico.
  1. e)Promover una formación integral de la personalidad, madurando de modo especial la dimensión de la afectividad, propia de la castidad consagrada. Todo ello, buscando espacios de soledad, apertura y profundidad en las relaciones comunitarias y apostólicas.
  1. f)Capacitarse, mediante una sólida preparación intelectual[91] a la altura de los tiempos según sus capacidades y ejercitarse en las técnicas de estudio personal (lectura en voz alta, comprensión lectora, redacción, comentarios)
  1. g)Uso adecuado, según nuestro estilo de vida, de los TICS (Tecnologías de la información y de los medios de comunicación), particularmente del Internet.

5.2.   Nivel cristiano.

  1. a)Cultivo de un verdadero itinerario[92] de desarrollo gradual y de consolidación en la vida claretiana
  1. b)Valoración central y profunda de la vivencia sacramental eucarística y penitencial.
  1. c)Práctica de la transparencia en los formandos, como signo de docilidad a la acción de Espíritu.
  2. d)Fidelidad habitual a la práctica de oración personal y comunitaria, que será animada con el debido esmero.
  1. e)Dejarse cuestionar por la Palabra de Dios[93] en la realidad personal, comunitaria, pastoral, eclesial, social y mundial.
  1. f)Fomentar el amor filial a María, formadora de Jesús y de Claret, y ahora formadora de su vocación[94].
  1. g)Formarse en la fiel y seria vivencia de la liturgia y la Lectio Divina.

5.3.   Nivel Claretiano.

  1. a)Consolidar su conciencia vocacional configurándose con Jesucristo en la vivencia de los votos y las virtudes apostólicas[95].
  1. b)Identificación satisfactoria con su vocación claretiana en relación con su comunidad y servicio apostólico, asimilando positivamente las contrariedades de nuestra vida.[96].
  1. c)Vivencia formativa del apostolado en las comunidades claretianas y en otras, desde la interiorización de nuestro patrimonio carismático, conocido y valorado en su historia y demás documentos[97].
  1. d)Capacidad de trabajo en equipo y convivencia con lo diferente.
  1. e)Preparación intensa para la profesión perpetua y las órdenes.
  1. f)Desarrollo de la sensibilidad de las necesidades del pueblo, para responder claretianamente en el apostolado.
  1. g)Consolidar la actitud formativa fundamental de entrega a la construcción de la comunidad de forma activa, creativa y convincente.
  1. h)Empeñarse en adquirir una autoformación multicultural, integrando los valores de la propia cultura y los valores de los demás, intensificando lo que nos une y relativizando lo que nos separa.
  1. 6.Año de pastoral y vida comunitaria[98].

Se considera este período de gran transcendencia, antes de la consagración definitiva por la profesión perpetua. Aunque el formando se halla todavía en la etapa de ‘misioneros en formación’, dependiente por lo tanto del Prefecto de la etapa, se integrará plenamente a la comunidad a la que sea enviado como un miembro más de la misma. Durante este periodo se hará un plan formativo adecuado a los formandos.

  1. a)Objetivo fundamental: “que los formandos experimenten prácticamente la misión claretiana en las actuales circunstancias de la Iglesia y del propio Organismo” [99].
  1. b)Criterios de las experiencias apostólicas formativas (cf. PGF 235-242):

–      Se requiere una planificación encaminada al ejercicio del apostolado y la capacitación pastoral de los formandos.

–      Servirá para orientar a los formandos en la acción pastoral.

  1. c)Actitudes con las que deben llevar a cabo las actividades: unión e identificación con Cristo, el Hijo enviado del Padre; sentido de colaboración eclesial y de trabajo en equipo; fortaleza de ánimo para afrontar las pruebas y fracasos del apostolado; sensibilidad e intuición.
  1. d)Orientaciones: para asumir las actividades apostólicas: que se trate de actividades que estén en sintonía con nuestro carisma y a la vez sean eficazmente formativas; que respeten el ritmo de maduración de la persona del claretiano; que sean convenientemente acompañadas y evaluadas.
  1. e)Duración: 1 año. Finalizado el año de Pastoral se inicia la preparación a la Profesión Perpetua y las Órdenes.
  1. f)Lugar: En cualquiera de nuestras posiciones apostólicas, con preferencia las que se encuentran en zonas de misión, sea en Perú o en Bolivia.
  1. g)Acompañamiento: El responsable de acompañar al formando en este periodo lo designara el Superior Provincial[100]. Se procurará que el responsable del acompañamiento esté en coordinación con el Prefecto de Estudiantes.

VII. Preparación para la Profesión Perpetua y para las órdenes

1.  Descripción.

Es el periodo formativo que sigue al año de pastoral y que transcurre en una comunidad formativa.

Durante el mismo se realiza la preparación inmediata para la profesión perpetua y para las órdenes.

En lo académico se prepararán para optar al grado académico de Bachiller en Teología.

Lo que se dice a continuación se refiere a los Planes especiales – preparación para la profesión Perpetua y las Órdenes- cuyos criterios se indican más adelante.

  1. 2.Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para la profesión perpetua (cf. PGF 419-421):

2.1.      Criterios para este periodo. La preparación inmediata para la profesión perpetua se tendrá por un periodo de 6 meses, con los siguientes dinamismos[101]:

-Intensificación de la oración personal.

-Renovación de los fundamentos teóricos y vivenciales de la vida religiosa claretiana.

-Evaluación de la vida misionera en diálogo frecuente con el formador.

-Ofrecimiento a través de una carta personal al Padre General en la que le “expresarán su disponibilidad misionera para ser enviados donde sea necesario” [102].

-Preparación con un tiempo adecuado de silencio y oración.

-Aprovechamiento de las vacaciones de medio año para tener experiencias intensas de formación.

-Como momento fuerte los formandos, participarán en la experiencia de “Segundo Noviciado” del Cono Sur.

3.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para los ministerios propios de la condición laical (hermanos)[103]. Se trata de “ministerios no ordenados”, a los que podrían acceder los hermanos:

  1. a)Ministerios no instituidos: unos se relacionan directamente con el ministerio de la Palabra (catequesis, animación litúrgica, educación, etc.); otros preparan, acompañan o complementan el servicio misionero de la Palabra (servicios caritativos, de promoción humana y social, etc.) [104].
  1. b)Ministerios instituidos: Lectorado y Acolitado.
  1. c)Criterios a tener en cuenta en la formación de los hermanos según el Plan General de Formación[105].
  1. d)Estudio de los documentos de la Iglesia y la Congregación sobre la espiritualidad de los religiosos[106].

4.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el     diaconado[107]:

  1. a)Formarse en las actitudes de: configuración con Cristo, el servicio de la Palabra y el servicio a la caridad.
  1. b)Preparación inmediata mediante un plan (conocimiento de los documentos de la Iglesia sobre el diaconado, rituales de los sacramentos y conocimiento de los servicios que le competen).

5.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el presbiterado[108] Profundizar en las actitudes de: configuración con Cristo sacerdote, profeta y pastor, según la vocación claretiana.

  1. a)Preparación inmediata mediante un plan (ejercitación del ministerio de la Palabra y otros propios del diaconado, actos programados de vida espiritual, ahondar en la teología y espiritualidad del presbiterado y en su dimensión carismática claretiana, conocimiento de los rituales de los sacramentos y participación en una orientación personalizada).
  1. b)Duración de esta etapa: dos años o más. Durante los dos años posteriores al año de pastoral se intercalarán los planes específicos para la preparación a la profesión perpetua y a las Órdenes.
  1. c)Lugar: En una comunidad formativa de la Provincia.
  1. d)Acompañamiento: El responsable de esta fase será designado por el Superior Provincial.

VIII. Formación continua

1.  Descripción.

“La formación continua es un proceso global de renovación que abarca todos los aspectos de la persona del claretiano y de la Congregación en su conjunto” [109]. “La formación continua pretende la renovación de la vida personal y comunitaria del claretiano a la luz del evangelio y de nuestro carisma, en cada nueva situación histórica” [110].

  1. 2.Orientaciones generales.
    1. a)Orientaciones de la Congregación acerca de la formación continua[111]: Absoluta necesidad de la misma para ser fieles al Espíritu, para ser fieles al proceso de renovación congregacional y para ser fieles a la misión[112].
  1. b)El Gobierno Provincial elaborará un programa de Formación contínua, según las necesidades de la Provincia[113].
  1. c)Criterios congregacionales de formación continua:
  • Persuasión por parte de cada uno de su carácter imprescindible para la vida misionera.
  • Realizarse en la línea de nuestro carisma misionero.
  • En contacto con el mundo y abierta a la realidad.
  • En perspectiva de apertura y de disponibilidad misionera universal.
  • Con criterios de calidad.
  • Con métodos activos y participativos.
  • Posibles experiencias misioneras en el campo de la pobreza, la marginación o la increencia, abierto el espíritu a nuevos horizontes y valores[114].
  1. 3.Duración de la formación continua.

Es durante toda la vida misionera, con diversidad de modalidades.

4.  Seguimiento.

Responsables de la organización y desarrollo de la formación continua son, a diversos niveles, el Superior Mayor, asistido por los consejeros o prefectos, el superior local y las Prefecturas Generales de Formación y Espiritualidad.

5.  Modalidades.

Es necesario seguir potenciando los cauces, medios y procesos de formación continua[115]. Por tanto ponemos a consideración de los Miembros de la Provincia, para alcanzar esta meta las siguientes opciones:

5.1.   Formación Personal.

Cada misionero concederá a la lectura y al estudio el lugar que han de tener en nuestras vidas y que la comunidad facilite condiciones y recursos para ello[116].

Además se aprovecharán las oportunidades que nos brinda la misma comunidad claretiana; eventualmente, otras en las que pueda organizarse y compartirse alguna actividad formativa de renovación[117].

  1. a)Lugar: Esta fase se realiza en el ámbito personal básicamente.
  1. b)Responsable: Cada uno organizará su autoformación de acuerdo a su Proyecto personal.

5.2.   Quinquenio.

Es la primera experiencia de vida más autónoma. En esta etapa, el claretiano debe descubrir una nueva manera de ser fiel a Dios, de modo que pueda dar una respuesta adecuada a los desafíos que se le presentan en su nueva situación[118]. Cuidaremos especialmente el envío, la integración en las comunidades y el acompañamiento de los que están en los cinco primeros años de su iniciación a la vida apostólica[119].

a) Orientaciones de la Congregación acerca del quinquenio[120].

                   En esta etapa se debe dar una importancia especial:

–      A la vida espiritual vivida en armonía con la acción.

–      Al acompañamiento pastoral.

–      A la renovación doctrinal.

–      Y al proceso psicológico de adaptación a la comunidad y al apostolado.

Ayudas concretas para los que se encuentren en el quinquenio:

–      Que sean destinados a comunidades en las que se viva con empeño el proyecto misionero.

–      Encomendarles responsabilidades ajustadas a su capacidad y situación personal.

–      Asegurarles un acompañamiento personal.

–      Ofrecerles encuentros de formación y revisión con los de su misma fase, cada año.

–      Participación en los encuentros organizados por la Congregación, en América

b) Duración: 5 años. A criterio del Prefecto de Formación, en consulta con el interesado, podrá prolongarse un tiempo más.

  1. c)Lugar: El lugar para cada encuentro se decidirá cada año de acuerdo a la realidad de la Provincia.
  1. d)Seguimiento (o acompañamiento): responsable del mismo la Prefectura de Formación en contacto con el Superior Provincial y la colaboración de los mismos integrantes del quinquenio, según sus posibilidades.

5.3.      Formación de Formadores.

              Los formadores necesitan prepararse. No se improvisan[121]. En concreto:

  1. a)Es conveniente enviar a estudiar a algunos que sean considerados aptos para este servicio misionero habiendo tenido, en lo posible, alguna experiencia apostólica previa[122].
  1. b)Es preciso que los formadores ya en ejercicio procuren proseguir su autoformación mediante el estudio personal y la asistencia a talleres o cursos (sean congregacionales o de otras instituciones eclesiales), que los mantengan capacitados para realizar mejor su misión formativa. Especialmente en el Carisma Claretiano, espiritualidad, vida religiosa y sacerdotal.

5.4.      Especializaciones.

Las especializaciones tienen como objetivo completar la formación inicial con estudios más específicos o ampliados y convenientemente titulados[123].

La Congregación nos pide hoy: Preparar a los misioneros para responder a las necesidades de nuestros destinatarios, en los diferentes aspectos que la acción pastoral comprende, brindándoles una formación sólida, altamente cualificada y actualizada[124].

a) Orientaciones de la Congregación y de la Provincia, acerca de las especializaciones[125]:

–   Elaborar cuanto antes un plan de especializaciones e ir programándolas periódicamente[126].

–      Orientar a los formandos en los últimos años de la carrera hacia alguna especialización[127].

–      La iniciación de la especialización deberá producirse tras un tiempo de experiencia pastoral[128].

–      Tener en cuenta, las motivaciones, cualidades e inclinaciones de los misioneros

–      Promover aquellas especializaciones que respondan a las necesidades y opciones de la Provincia y la Congregación. En concreto en ciencias eclesiásticas y otras especializaciones civiles útiles para la misión[129].

  1. c)Duración: El tiempo que requiera la especialización.
  1. d)Lugar: En aquellas comunidades claretianas cercanas a facultades o institutos superiores en donde se puede lograr la especialización y obtener los títulos correspondientes.

e)  Seguimiento: Responsable del mismo es el Superior Mayor.

6.  Otros cauces de formación:

Se tendrán en cuenta otras instancias de formación continua[130] como son:

  1. a)Año sabático.
  1. b)Encuentros Provinciales de Formación (Apostolado, Biblia, Justicia, Paz e Integridad de la creación, Colegios, Parroquias, etc.).
  1. c)Encuentros interprovinciales.
  1. d)Cursos congregacionales.

ÍNDICE

                                                                                                                                                pág.

DEFINICIÓN DEL MISIONERO CLARETIANO                                                                      02

PRESENTACIÓN                                                                                                                     03

INTRODUCCIÓN.                                                                                                                  05

I.   ESTRUCTURA DE LA FORMACIÓN EN LA PROVINCIA PERÚ – BOLIVIA

1.    RESPONSABLES Y COORDINADORES DE LA FORMACIÓN.

1.1.   Organigrama.                                                                                                   07

1.2.   Responsables de la formación                                                                          08

1.2.1.     Los Superiores                                                                                                08

1.2.2.     El Superior Provincial.                                                                        08

1.2.3.     El Superior Local                                                                                09

1.2.4.     La Prefectura Provincial de Formación                                             09

1.2.5.     El Consejo Provincial de Formación.                                                  10

II. CONTEXTO

1.    LA REALIDAD SOCIOCULTURAL LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA

            1.1.      La situación sociocultural                                                                              14

            1.2.      La situación económica                                                                                 15

            1.3.      La situación sociopolítica                                                                               16

            1.4.      Los pueblos indígenas y afroamericanos                                                      16

2.  LA REALIDAD DE LA IGLESIA LATINAMERICA Y DEL CARIBE

     2.1.      Luces y sombras eclesiales en la evangelización                                           17

     2.2.      Formación para el testimonio                                                                        17

     2.3.      Espiritualidad y formación para la gran misión continental                       18

3.  LA REALIDAD DE LA VIDA CONSAGRADA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE

     3.1.      Luces y sombras de la vida consagrada                                                        18

     3.2.      Sentido de la consagración religiosa                                                              19

     3.3.      Vida consagrada misionera en una Iglesia de comunión                             19

     3.4.      Visión de Mons. Oscar Urbina (Arzobispo de Villavicencio)                       19

4.  RETOS QUE PLANTEA ESTA REALIDAD A LA FORMACIÓN                                   20

III. PASTORAL VOCACIONAL CLARETIANA

1.  Objetivo                                                                                                                      22

2.  Duración                                                                                                                     22

3.  Responsables

     3.1.      En el ámbito provincial                                                                                  22

     3.2.      En el ámbito local                                                                                           22

4.  Sedes                                                                                                                           23

5.  Estructura                                                                                                                   23

     5.1.      Momentos del itinerario vocacional claretiano                                            23

IV.  ETAPAS DE PREPARACIÓN ASPIRANTADO Y POSTULANTADO

  1. 1.Naturaleza y25
  2. 2.25
  3. 3.El formador de aspirantes y postulantes
  4. 4.Caracterí26
  5. 5.Régimen económico para el Aspirantado y                        27
  6. 6.

6.1.       Objetivo general                                                                                             27

6.2.       Objetivo específicos                                                                                        27

6.3.       Actividad final                                                                                                27

  1. 7.Postulantado

7.1.       Área de la dimensión humana                                                                       27

7.2.       Área de la dimensión cristiana                                                                      28

7.3.       Área de la dimensión claretiana                                                                    28

  1. 8.Preparación inmediata para el ingreso al                        29
  2. V.ETAPA DE INICIACIÓN – EL NOVICIADO DEL CONO SUR
    1. 1.Naturaleza y30
    2. 2.30
    3. 3.Características del Noviciado del Cono                        30
    4. 4.Objetivos y                        31

4.1.       Dimensión humana                                                                                       31

4.2.       Dimensión cristiana                                                                                       32

4.3.       Dimensión claretiana                                                                                     32

4.4.       Medios                                                                                                            33

  1. 5.El maestro de novicios y sus                        34
  2. 6.Ejercicios                        .35
  3. 7.Petición de la profesió35
  4. 8.Informes previos a la aprobación para la profesió            35
  5. 9.Primera profesión            35
    1. VI.ETAPA DE CONSOLIDACIÓN VOCACIONAL MISIONEROS EN FORMACIÓN
      1. 1.Naturaleza y37
      2. 2.Características

2.1.   Fases                                                                                                                37

2.2.   Lugar y estructura                                                                                          37

2.3.   Interculturalidad                                                                                            37

  1. El Prefecto                                                                                                                 37
  2. Dinamismos principales                                                                                          38
  3. Dimensiones del desarrollo y consolidación de los misioneros en formación

       5.1.   Nivel humano                                                                                                 39

       5.2.   Nivel cristiano                                                                                                39

       5.3.   Nivel claretiano                                                                                              40

  1. Año de pastoral y vida comunitaria                                                                        40

VII. PREPARACIÓN PARA LA PROFESIÓN PERPETUA Y PARA LAS ÓRDENES

  1. 1.Descripció            42
  2. 2.Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación de la profesión perpetua

2.1    Criterios para este periodo                                                                             42

  1. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación de los ministerios propios de la condición laical                                                                         42
  2. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el diaconado  43
  3. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el presbiterado  43
  4. FORMACIÓN CONTINUA
    1. 1.Descripció                                                44
    2. 2.Orientaciones generales

2.1. Orientaciones de la Congregación acerca de la formación continua 44

  1. Duración de la formación continua                                                                        44
  2. Seguimiento                                                                                                              44
  3. Modalidades                                                                                                             44

5.1. Formación personal                                                                                          45

5.2. Quinquenio                                                                                                       45

5.3. Formación de formadores                                                                                 46

5.4. Especializaciones                                                                                               46

  1. Otros cauces de formación                                                                                      .47



[1]Can. 652.4; CC 58; 76; Dir 160.

[2] PI 27.

[3]PGF 247 §1.

[4] cf PGF 245.

[5] CC 113.5.

[6]PGF 247 §2.

[7] cf OT 5; 1F 76; PGF 247 §2

[8] cf Can 642; 653; 1025; 1028-1030; PGF 247 §4.

[9] cf RC 32; PI 52; PGF 247 §6.

[10] cf CC 134; PGF 247 §7.

[11]cf.CC 104.4; PGF 248 §3

[12] cf RC 32; PI 52.

[13]cf. Dir 412.

[14]cf. Dir 416; PGF 252.

[15] cf Dir 166; PGF 267

[16]Camilo Macise, XLIII Asamblea Nacional de la CIRM, México, 2007

[17]cf. can 241,1; 1051 y 1052

[18]cf. PGF 61-65.

[19] cf. DVC 280.

[20]    cf. DVC 49

[21]    Asumimos el concepto de “vocación” contenido en el DVC 7-48.

[22]    cf. DVC 112, donde se indican sus diversas funciones con sus correspondientes fuentes.

[23]    cf. PGF, 243-247, 296.

[24]    cf. DVC, 114-118

[25]    Así se viene realizando en algunas de nuestras posiciones. Es la línea congregacional ofertada por el Secretariado General de PV y asumida unánimemente por los participantes del Taller de Pastoral Vocacional celebrado en Arequipa en enero de 2012.

[26]    cf. Proyecto misionero de Perú-Bolivia (2011), n. 12 e.

[27] cf. PGF 325

[28]cf. PGF 326; DIR 188

[29] cf. DIR 179; PGF.

[30] cf. DIR 190, apéndice Nº 2

[31] cf. PGF 345-347; DIR 185-194

[32] cf. Dir. 193

[33] cf. PGF 327; Dir. 186

[34] cf. Dir. 193.

[35]Dir. 214; Can. 644; CC. 70; PEI. 44.

[36] Dir. 186

[37]PGF 330 §1-3.

[38]PGF 330 §2.

[39] PGF 330 §5

[40] PGF 330 §6

[41] PGF 328

[42] PGF 334 §2

[43] PGF 334 §3

[44] PGF 334 §4

[45] PGF 334 §5

[46] PGF 329

[47] cf. PGF 337 §1

[48] PGF 337 §6

[49] PGF 337 §3

[50] cf. PGF 337 §4

[51] PGF 337 § 5

[52] cf. PGF 330 §1

[53] cf. PGF 334 §2

[54] cf. PGF 337 §1

[55] cf. PGF 337 §6

[56]PGF 348; cf. Dir. 195-196

[57]cf. Can. 642, 643; Dir 199 a); PGF 350; DVC, Apéndice 8, pp. 255-256.

[58] cf. Dir 199, b).

[59] cf. Dir 201.

[60]cf.Dir 200.

[61]cf. Can 653, 1; CC 69; Dir 202, 271G.

[62]cf. PGF 348-378.

[63]cf. PGF 369.

[64]cf. PGF 369; Dir 210; 457 a); CC 68.

[65]cf. PGF 370; Dir. 211

[66]cf. PGF 370 1; Dir 211

[67].cf. Can. 652, §1.

[68]cf. Can. 650, §2; Dir 212

[69] cf. Dir 203, PGF. 374.

[70] cf. Dir 204, PGF, 378.

[71] cf. Dir 217.

[72] cf. Dir 206.

[73]cf. Dir 227.

[74] cf. Can. 654; CC 70; Dir 231.

[75] cf. Dir 231

[76]cf. Can 656; Dir 218-219

[77]cf. OPR 5; PI 56.

[78] PGF 379

[79] PGF 380; Dir 234.

[80] Dir. 239; PTV 72; §2; HAC. 63, 5

[81] PGF. 413-418; Dir 249-250

[82] PGF 410; 187-193; Dir. 236 §8

[83]PGF, 190; Dir 236 h)

[84] CC 73; PGF 396

[85].PGF 399

[86] PGF 405 Dir. 236 §6 MCH 228.

[87]PGF 386-388.

[88] PGF 386 §1.

[89] PGF 386.

[90] PGF 386 §1.

[91] PGF 386 §3.

[92] PGF 379.

[93] PGF 387 §4.

[94] PGF 387 §5 .

[95] PGF 388 §1.

[96] PGF 385.

[97] PGF 388 §5.

[98]cf. Dir 246.

[99]PGF 239.

[100]cf. Dir 246.

[101] Dir 241.

[102] Dir 225.

[103] PGF 434-441; Dir. 238.

[104] Dir. 254.

[105] PGF. 427-441; Dir. 255.

[106] Dir. 256.

[107] PGF 447-448; Dir. 257-260

[108] PGF 456-457; Dir 261-264

[109] PGF 460

[110] PGF 461

[111] PGF 462-472; 476-478

[112] Dir. 146; HAC. 55, 2.

[113] Dir 149

[114] PGF 504.

[115]Doc. Cap. Prov. 2011, Nº 14d; cf. Dir. 147; PGF. 482-520.

[116] CC. 56.HAC 55.2; Dir. 147, 1.

[117] Dir. 147, 2.

[118]PGF 506-507

[119]Dir 148; Doc. Cap. Prov. 2011, 13, e).

[120]PGF 508-511

[121]Dir. 168 b; Dir 247; PGF 108-109

[122]Dir 247.

[123]PGF 495

[124]Doc. Cap. Prov. 2011, Nº 14

[125]PGF 495-501

[126]Dir. 247.

[127]Dir. 245.

[128]PGF 501.

[129]Dir. 245.

[130]Dir. 247, 2.

MISIONEROS CLARETIANOS

PLAN PROVINCIAL

DE FORMACIÓN

pROVINCIA DE PERÚ-BOLIVIA

lIMA, 2012

DEFINICIÓN DEL MISIONERO CLARETIANO

“Un hijo del Inmaculado Corazón de María es

un hombre que arde en caridad y que

abrasa por donde pasa.

Que desea eficazmente y

procura por todos los medios encender

a todos los hombres en el fuego del divino amor.

Nada le arredra; se goza en las privaciones;

aborda los trabajos; abraza los sacrificios;

se complace en las calumnias;

se alegra en los tormentos y dolores

que sufre y se gloría en la cruz

de Jesucristo. No piensa sino

cómo seguirá e imitará a Cristo

en orar, en trabajar, en sufrir,

en procurar siempre y únicamente

la mayor gloria de Dios y

la salvación de los hombres”

PRESENTACIÓN

Tras la celebración de las Asambleas, tanto de la Delegación de Bolivia (junio de 2010), como de la Delegación de Perú (julio de 2010), se constituyó la nueva Provincia de Perú-Bolivia el día 16 de julio del mismo año. En ese entonces el Consejo Provincial pidió al Prefecto Provincial de Formación, P. José San Román, cmf, que elaborara un esquema base de las distintas etapas de la Formación, el cual fue presentado en el Capítulo Provincial celebrado del 3 al 7 de enero de 2011. Después de celebrar el I Capítulo de la nueva Provincia y quedar constituido el nuevo Gobierno Provincial, se pusieron en marcha las decisiones del Capítulo, entre otras, la de constituir el Consejo de Formación de la Provincia y encargarle la elaboración del Plan Provincial de Formación.

El Prefecto Provincial de Formación convocó a los miembros del Consejo Provincial de Formación en el mes de marzo de 2011. En dicha reunión, además de revisar y evaluar la marcha de la formación en sus distintas fases y centros formativos, se presentó un esquema de trabajo y un cronograma para la elaboración del Plan de Formación de la Provincia. Los formadores responsables de cada etapa se encargarían de elaborar sus respectivas propuestas en base al Plan General de Formación, la nueva realidad de la Provincia, los planes formativos anteriores y el esquema de las etapas formativas presentado por el P. José San Román Calvo, cmf.

En el transcurso del año, vista la urgencia y la necesidad de contar con un plan de formación bien elaborado, se decidió solicitar la asesoría del P. Jesús María Palacios Alcántara, cmf, quién gustoso aceptó la invitación. Entre tanto los actuales responsables de la formación en la Provincia fueron trabajando la parte correspondiente a su etapa y enviando sus aportes al Prefecto Provincial de Formación.

Con el único objetivo de elaborar el borrador del nuevo Plan de Formación y presentarlo al Gobierno Provincial para su aprobación, se realizó un taller del 5 al 14 de diciembre. Participaron en dicho trabajo los PP. José Antonio Álvarez de Prado, Prefecto Provincial de Formación; Luis Ricardo Urbano Otárola, Formador de Postulantes; Warner Stalin Gómez Alarcón, Formador de Estudiantes y Sinecio Torres Linares, Formador de Aspirantes, cmff. Estuvo presente en la primera jornada, el P. Gerardo Rodríguez Garibay, cmf, quien junto al P. Joseph Kalakkal, del Secretariado de PJVC enviaron los aportes referentes a esa primera fase de la selección y acompañamiento de candidatos. El P. José San Román Clavo, cmf, Maestro de Novicios, envió sus aportes y sugerencias, sobre la etapa de Noviciado.

El borrador del Plan de Formación de la Provincia fue enviado a las comunidades para su conocimiento y el aporte de sugerencias y propuestas y finalmente en la reunión del Consejo Provincial celebrada el día 7 de febrero de 2012 se aprobó el Plan de Formación de la Provincia de Perú-Bolivia el cual entrará en vigencia a partir del día de su publicación.

Mi agradecimiento a todos los que con verdadero celo y ardor misionero han participado en la elaboración de este plan, de vital importancia para la consolidación de la vida y misión de nuestra Provincia.

Por intercesión de María, formadora de apóstoles, pido al Señor que este plan sea un instrumento eficaz en la formación de misioneros idóneos que, a su debido tiempo, darán a conocer la Buena Noticia e irradiarán el Reino de Dios por toda la tierra.

Lima, 11 de febrero de 2012

Juan Carlos Bartra Navarro, cmf

Superior Provincial

INTRODUCCIÓN

Los Criterios seguidos en la elaboración del Plan Provincial de Formación fueron los siguientes:

  • La actualización del Plan Provincial según los criterios señalados en los propios documentos eclesiales y congregacionales sobre la formación.
  • La consideración de la nueva realidad de la Provincia, tomando en cuenta las orientaciones y decisiones del Capítulo Provincial.
  • La perspectiva holística del proceso formativo, según las orientaciones de la Prefectura General de Formación.

En la metodología de elaboración del Plan de Formación hemos seguido las siguientes directrices:

  • Hemos partido de lo que teníamos, los planes formativos anteriores y el organigrama de la formación por etapas presentado últimamente.
  • Hemos hecho referencia al Plan General de Formación, al Documento del Capitulo Provincial, y a la nueva realidad de nuestra Provincia, cuyas comunidades se extienden por Bolivia y Perú.
  • Hemos tenido en cuenta los nuevos Documentos de la Iglesia Universal, y Latinoamericana, así como de la Congregación, y las decisiones del Capitulo Provincial y el Consejo, sobre distintos aspectos de la formación, aplicándolos al contexto de la Provincia.
  • Hemos considerado la situación actual de la formación, escuchando a sus protagonistas, los formandos y formadores, así como a los Superiores Provinciales del Cono Sur, que han expresado su compromiso e interés por la buena marcha de la formación.

La tarea de tomar el pulso a la formación en el presente año ha estado a cargo de la Prefectura de Formación, y nos ha servido para determinar prioridades y objetivos que debemos procurar. Cada etapa ha sido revisada y presentada por el responsable de cada centro de formación.

Hemos realizado, tres redacciones del texto global del presente Plan y hemos aprobado el texto provisional para presentarlo al Gobierno Provincial.

De cara al futuro, este Plan de Formación que se ofrece ha de ser una referencia obligada en los centros vocacionales y en las casas formativas de la Provincia. Constituye el marco guía para elaborar, las programaciones anuales, y coordinar las actividades formativas de modo que se logre articular las distintas fases del proceso formativo. Asimismo el Plan de Formación será referente para ver la formación continua de las comunidades claretianas de la Provincia, según el esquema y la articulación propuestos para las distintas fases y alternativas de esta etapa, cuya duración es para toda la vida.

I. ESTRUCTURA DE LA FORMACION PROVINCIAL.

1.  RESPONSABLES Y COORDINADORES DE LA FORMACION.

1.1.   Organigrama.

PROVINCIA DE PERÚ-BOLIVIA

PVC

Aspirantado

Postulantado

Noviciado

Estudiantado

Formación

Permanente

Formador

Formador

Maestro de Novicios

Prefecto de EE.

Quinquenio

Aspirantes

Novicios

Auxiliar del

Maestro

Especializaciones

Superior Provincial

Prefectura de Formación

Consejo de Formación

Estudiantes y Hermanos

Postulantes

1.2.      Responsables de la Formación.

La responsabilidad del crecimiento vocacional y de la formación misionera, por su extraordinaria importancia, corresponde a toda la Congregación, a la Provincia y a la comunidad formativa[1]. De una manera especial está encomendada a los Superiores en sus distintos niveles. Considerarán como misión propia suya el tratar de edificar esta comunidad fraterna en Cristo[2].

1.2.1.         Los Superiores.

Han de ser guía, estímulo y ayuda para el sector vocacional y formativo de la Congregación, con su ejemplo, con su palabra y con su actuación. Considerarán la promoción vocacional y la formación, tanto inicial como permanente, como una prioridad a la que han de prestar especial atención y dedicación[3]. Desempeñan estas funciones de una manera personal, o con el equipo de gobierno, o delegando algunas funciones en otras personas o en estructuras, tanto de gobierno como de pastoral vocacional y formativa[4]. Su actuación, en algunos casos, está regulada por las normas del derecho universal y propio, las cuales señalan explícitamente las formas y los momentos en los que deben intervenir. Y, en otros, actúan conforme a su propia iniciativa y según las urgencias, necesidades y conveniencias de la Congregación, Organismo y Comunidad.

1.2.2.         El Superior Provincial.

  1. a)Ha de procurar con empeño que todo el Organismo se responsabilice y se comprometa en la promoción vocacional y que se ponga la máxima diligencia en el perfeccionamiento de los formandos y de los demás religiosos[5].
  2. b)Habrá de elegir a las personas más adecuadas para la formación[6], aunque éstas tengan que dejar otras funciones y trabajos[7].
  3. c)Velará por la aplicación de las normas y criterios eclesiales y congregacionales en todo lo referente a las admisiones y dimisiones de los candidatos a la profesión y a las órdenes sagradas[8].
  4. d)Promoverá la elaboración de los planes de pastoral vocacional y de formación inicial y permanente en la Provincia, los aprobará y seguirá de cerca su puesta en práctica.
  5. e)Mantendrá constante relación y unidad de criterios de actuación con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores[9].
  6. f)Alentará, con su presencia y sus orientaciones, a los centros vocacionales y a las comunidades formativas, visitándolos con frecuencia[10].
  7. g)En las visitas a las demás comunidades, especialmente en las canónicas, suscitará la conciencia y el compromiso por las vocaciones y la formación de la Provincia y estimulará los planes locales de formación permanente.
  8. h)Dotará a los centros y comunidades formativas de los medios necesarios para el cumplimiento de su misión.

1.2.3.         El Superior Local.

  1. a)Confortará a los hermanos de comunidad para que crezcan en su vocación misionera, permanezcan fieles a sus promesas y a las demás obligaciones de nuestra vida[11].
  2. b)Los superiores de las comunidades de la Provincia procurarán una relación fluida y unidad de criterios de actuación con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores[12].
  3. c)Los superiores de las comunidades de la Provincia alentarán la conciencia y el compromiso de sus miembros por las vocaciones y la formación y estimularán los planes locales de formación permanente.

1.2.4.    La Prefectura Provincial de Formación.

A)   Aspectos generales.

La Prefectura de Formación es una estructura de Gobierno constituida por el Capítulo Provincial, al aprobar la estructura de Gobierno[13].

  • La Prefectura tiene como objetivo específico animar y coordinar la pastoral vocacional y la formación inicial y permanente de la Provincia.
  • La responsabilidad última de la Prefectura corresponde al Superior Provincial. Al Prefecto le corresponde la responsabilidad formativa de manera inmediata y de forma habitual.
  • El Prefecto Provincial de Formación, bajo la autoridad del Superior Provincial, gozará de las facultades suficientes para cumplir la misión específica que se le ha encomendado[14].

B)    El Prefecto Provincial de Formación.

              Funciones (PGF, 263):

  • Informar y asesorar al Superior y Gobierno Provincial en los asuntos de pastoral vocacional, formación inicial y permanente, y ejecutar sus decisiones y orientaciones.
  • Crear entre los responsables de la pastoral vocacional y de la formación inicial un sentido de comunión y corresponsabilidad.
  • Coordinar criterios y métodos para lograr una eficaz pastoral vocacional y un proceso formativo unitario, gradual y orgánico.
  • Procurar que se elabore el Plan Provincial de Formación, teniendo como marco el PGF, y que sea aplicado y evaluado en la Provincia.
  • Evaluar periódicamente el proceso formativo, inicial y permanente, de la Provincia y ofrecer orientaciones para su mejor funcionamiento.
  • Informar al Prefecto General de Formación sobre la situación de la formación en su Organismo.

              Actividades (PGF 264):

        Entre las actividades del Prefecto se indican las siguientes:

  • La comunicación y relación con el Prefecto General de Formación y más frecuentemente con los responsables de la pastoral vocacional y con los formadores y formandos de los centros formativos.
  • Las visitas periódicas a los centros vocacionales y formativos y colaboración con ellos en las actividades propias.
  • La animación de la formación permanente de las comunidades y de la elaboración del proyecto personal de formación.
  • La convocatoria del Consejo Provincial de Formación según esté establecido y siempre que se juzgue conveniente.
  • La elaboración y actualización periódica del Plan Provincial de Formación y la revisión de los proyectos formativos locales.

1.2.5.    El Consejo Provincial de Formación (PGF. 265-272).

La composición del Consejo de Formación, sus competencias y su funcionamiento serán de acuerdo al siguiente reglamento.

  1. a)Composición.

El Superior Provincial con su Consejo ha establecido los siguientes cargos como miembros del Consejo de Formación. También, a propuesta del Prefecto de Formación, podrá renovar o cambiar los miembros del Consejo para un nuevo periodo según lo estime conveniente.

  • Prefecto Provincial de Formación.
  • Prefecto de Estudiantes.
  • Maestro de Novicios del Noviciado del Cono Sur.
  • Formador de Postulantes.
  • Formador de Aspirantes.
  • Responsables del Secretariado de PJVC.
  • Representante de los apostolados de la Provincia.
  • Represente de los Estudiantes.

b) Competencias.

  • El Consejo Provincial de Formación es, dentro de la Prefectura, un órgano consultivo que ejerce su corresponsabilidad y participación formativa en conformidad con lo que establece el Plan General de Formación. El área de competencia de este Consejo abarca desde la Pastoral Juvenil Vocacional hasta la formación permanente.
  • Los formadores de las distintas etapas y el Maestro de Novicios pertenecen al Consejo por derecho propio. Los representantes de los estudiantes y el de los apostolados serán elegidos por los miembros de sus respectivos sectores al comienzo de cada trienio, una vez constituidas las comunidades, y para un periodo de tres años. Son nombrados los que alcancen la mayoría de votos; en caso de empate se seguirán las normas de nuestro derecho. Si alguno de los representantes no aceptaran o tuviera que ser sustituido por otro, pasará a formar parte del Consejo el que le siga en número de votos.
  • Para preparar los asuntos que deben ser estudiados y agilizar la ejecución de las resoluciones, el Consejo elegirá de entre sus miembros a un Equipo de Coordinación de dos personas que será coordinado por el Prefecto Provincial de Formación.

c)  Son causas de sustitución:

  • El cese en los cargos de Formador o Maestro de novicios.
  • El no poder ejercer la representatividad para la que se fue elegido.
  • La aceptación por el Prefecto Provincial de Formación de una dimisión solicitada por alguno de los representantes.
  • La decisión expresa del Superior Provincial.
  • Los representantes que deseen dimitir presentarán su renuncia al Prefecto Provincial de Formación. En el caso de los misioneros en formación bastará con que cuenten con el visto bueno de su formador.
  1. d)Funciones del Consejo.
  • Asegurar la unidad y la continuidad del proceso formativo de la Provincia estudiando y confrontando las diversas programaciones y coordinando los criterios, métodos y acciones formativas.
  • Asesorar a la Prefectura de Formación en el cumplimiento de su misión formativa y en la realización de sus funciones y actividades propias[15], y ofrecer orientaciones en los asuntos en que sea consultado.
  • Ofrecer orientaciones, criterios y directrices a aquellos centros o formadores que lo necesiten.
  • Elaborar y actualizar cuando sea necesario el Plan Provincial de Formación y, una vez aprobado por el Gobierno Provincial, impulsar y evaluar su adecuado cumplimiento.
  • Evaluar su funcionamiento y el cumplimiento de sus resoluciones.
  • Desempeñar otras competencias que pueda asignarle el Gobierno Provincial (PGF 268). Para que el Consejo funcione adecuadamente se asegurará: La elección de un secretario por mayoría de votos de entre los asistentes a la primera reunión de cada trienio. A él corresponde levantar acta de todo lo tratado en cada reunión, comunicar los acuerdos adoptados al Gobierno Provincial y a los miembros del Consejo que no se hubieran hecho presentes, y enviar la información a la Provincia. La elaboración del orden del día de cada reunión por parte del Prefecto de Formación y su envío a los miembros del Consejo con suficiente antelación. Para confeccionar este orden del día se pedirá con anterioridad a los miembros del Consejo las cuestiones que estos deseen tratar.
  • Las resoluciones del Consejo serán fruto del diálogo y la reflexión en común. Se procurará llegar a ellas ordinariamente mediante el consenso. Si no fuera posible alcanzarlo, para resolver los asuntos de importancia se requerirá la mayoría absoluta o se pospondrán para un ulterior estudio.
  • El Consejo Provincial de Formación se convocará, de manera ordinaria, dos veces al año: al principio del curso – con carácter más programático – y al final del mismo – con carácter de evaluación; de manera extraordinaria, cuando el Prefecto Provincial de Formación lo estime necesario. El Equipo de Coordinación, se reunirá cuando sea necesario, a juicio del Prefecto Provincial o del Consejo de Formación. La duración de cada una de sus sesiones dependerá de los temas a tratar. Terminado el Consejo los Formadores podrán reunirse en forma particular, para tratar asuntos propios de su competencia.
  • Además de estas normas, el Consejo Provincial de Formación, una vez constituido, podrá establecer otras normas de funcionamiento para cumplir su misión.

II. Contexto

  1. 1.LA REALIDAD SOCIO-CULTURAL LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA.

El Plan General de Formación nos anima a que la formación se ha de realizar tomando en cuenta el contexto que nos rodea, pero abierta a la vez al horizonte de la universalidad propio de nuestro carisma (Cf.PGF 176). El Documento de Aparecida, nos ofrece una síntesis de la realidad social, eclesial y de la vida consagrada de América Latina y señala la urgencia de responder a los retos planteados[16].

Acertadamente, el Documento de Aparecida coloca el análisis de nuestra realidad dentro del gran fenómeno de la globalización que impacta “la cultura, la economía, la política, las ciencias, la educación, el deporte, las artes y también, naturalmente la religión” (n. 35).

1.1.      La situación socio-cultural (nn. 43-59).

  1. a)Un cambio de época. A lo primero que impacta la globalización es al ámbito socio-cultural. El modo de vivir la cultura y de insertarse en ella está condicionado por este cambio de época. Se ha desvanecido la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios. Se favorece la subjetividad individual que trae consigo también la inconsistencia e inestabilidad junto con la afirmación exasperada de derechos individuales y subjetivos. La ciencia y la técnica son puestas exclusivamente al servicio del mercado, con los únicos criterios de la eficacia, de la rentabilidad y de lo funcional. Eso propicia una nueva colonización cultural por imposición de culturas artificiales despreciando las locales.
  1. b)Riqueza de la diversidad cultural. Dentro de este marco universal hay que aceptar que en América Latina y El Caribe existe la riqueza de una diversidad cultural. Están presentes culturas indígenas, afroamericanas, mestizas, campesinas, urbanas y suburbanas con sus características peculiares (cf. n. 56). Estas culturas coexisten en condiciones desiguales con la llamada cultura globalizada. Ellas exigen reconocimiento y ofrecen valores que constituyen una respuesta a los antivalores de la cultura que se impone a través de los medios de comunicación de masas: comunitarismo, valoración de la familia, apertura a la trascendencia y solidaridad.
  1. c)Situación precaria de la mujer. Aparecida insiste en la urgencia, desde el punto de vista cultural, de la situación precaria que afecta la dignidad de muchas mujeres “sometidas a múltiples formas de violencia dentro y fuera de casa: tráfico, violación, servidumbre y acoso sexual; desigualdades en la esfera del trabajo, de la política y de la economía… explotación publicitaria…” (n. 48). La avidez del mercado descontrola el deseo de niños, jóvenes y adultos. Especialmente las nuevas generaciones que crecen en la lógica del individualismo pragmático y narcisista.
  1. d)Aspectos positivos del cambio cultural. Entre los aspectos positivos de este cambio cultural, aparece el valor fundamental de la persona, de su conciencia y experiencia, la búsqueda del sentido de la vida y la trascendencia.

1.2    La situación económica.

  1. a)El dios-dinero. El Documento de Aparecida inicia el n. 62 señalando que la globalización está conducida por una tendencia que privilegia el lucro y sigue una dinámica de concentración de poder y de riquezas en manos de pocos. No solamente de los recursos físicos y monetarios sino sobre todo los de la información. Esto conduce a la exclusión de quienes no están suficientemente capacitados e informados, aumenta las desigualdades y mantiene en la pobreza a multitud de personas. Enseguida invita a contemplar los rostros de quienes sufren pobreza material o moral y son excluidos de la sociedad. Habla también de las nuevas pobrezas y hace ver que son fruto principalmente de una globalización sin solidaridad. Los excluidos no son solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables”.
  1. b)La ambición del lucro. -Se pone de relieve el hecho de que las instituciones financieras y las empresas transnacionales se fortalecen al punto de subordinar las economías locales, sobre todo, debilitando a los Estados. Subordinan la preservación de la naturaleza al desarrollo económico con daños a la biodiversidad, con el agotamiento de las reservas de agua y de otros recursos naturales, con la contaminación del aire y del cambio climático. La actual concentración de renta y riqueza se da principalmente por los mecanismos del sistema financiero. Es también alarmante el nivel de corrupción en las economías que involucra tanto al sector público como al sector privado y la vincula en ocasiones con el narcotráfico.
  1. c)Marginación y pobreza. La población económicamente activa de la región está afectada por el subempleo (42%) y el desempleo (9%) y casi la mitad está empleada en trabajo informal. El trabajo formal se realiza en situaciones de injusticia: salarios bajos, y desprotección en el campo de la seguridad social que no permite una vida digna. Los campesinos, en su mayoría, sufren a causa de la pobreza por no tener acceso a tierra propia mientras existen grandes latifundios. Esto orilla a la migración y a la itinerancia dentro o fuera de sus propios países. Se da también un vergonzoso tráfico de personas que incluye la prostitución, aún de menores.

1.3    La dimensión socio-política.

  1. a)Desarrollo de democracia participativa. – En los socio-político se constata un cierto progreso democrático, aunque se dan también diversas formas de regresión autoritaria por vía democrática, a veces con corte neopopulista. Se está fortaleciendo la democracia participativa con la irrupción de nuevos actores sociales: indígenas, afroamericanos, mujeres, profesionales, clase media, sectores marginados organizados. Se notan esfuerzos en los Estados por definir y aplicar políticas públicas en los campos de la salud, educación, seguridad alimentaria, previsión social, acceso a la tierra y a la vivienda, creación de empleos y leyes que favorecen las organizaciones solidarias.
  1. b)El flagelo de la corrupción. – Por otro lado sigue vigente la corrupción en la sociedad y en el Estado. La vida social, en convivencia pacífica, se está deteriorando gravemente en muchos países latinoamericanos y caribeños por la violencia: robos, asaltos, secuestros, asesinatos. Aumenta el crimen organizado y el narcotráfico, los grupos paramilitares. Algunos Parlamentos o Congresos legislativos aprueban leyes injustas por encima de los derechos humanos. No se respeta la ecología. La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida por intereses económicos.
  1. c)Aspectos positivos. En América Latina y el Caribe se aprecia una creciente voluntad de integración regional con acuerdos multilaterales. También es positiva la globalización de la justicia en el campo de los derechos humanos y de los crímenes contra la humanidad.

1.4.   Los pueblos indígenas y afroamericanos.

  1. a)Exclusión y desaparición de culturas. – Se constata que los indígenas y afroamericanos son “otros” diferentes, que exigen respeto y reconocimiento. La sociedad tiende a menospreciarlos, desconociendo su diferencia. Su situación social está marcada por la exclusión y la pobreza. Están amenazados en su existencia física, cultural y espiritual. Sufren grandes ataques a su identidad y supervivencia. Su progresiva transformación cultural provoca la rápida desaparición de algunas lenguas y culturas. La migración, forzada por la pobreza, está influyendo profundamente en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso de religión.
  1. b)Valores de las culturas indígenas y afroamericanas. -Por otro lado, los indígenas y afroamericanos emergen ahora en la sociedad y en la Iglesia con sus valores de apertura a Dios, el aprecio de la familia, el sentido de solidaridad. La realidad latinoamericana cuenta con comunidades indígenas y afroamericanas muy vivas que aportan y participan activa y creativamente en la construcción de este continente.
  1. 2.LA REALIDAD DE LA IGLESIA LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE.

El Documento de Aparecida es un referente necesario y valioso para tener una mirada acertada de la realidad de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe.

2.1.      Luces y sombras eclesiales en la evangelización.

          La Iglesia recordó su papel evangelizador con sus luces y sombras a lo largo de cinco siglos. Hablando del presente se constata el compromiso que ella ha tenido a favor de los pobres, de la justicia, de la defensa de los derechos humanos. Destaca los esfuerzos pastorales orientados hacia el encuentro con Jesucristo vivo que han dado y siguen dando frutos. Entre ellos: la animación bíblica y pastoral; la renovación litúrgica. Se cuenta con la abnegada entrega de misioneros y misioneras. Crecen los esfuerzos de renovación pastoral en las parroquias favoreciendo un encuentro con Cristo vivo, mediante nuevos métodos de evangelización. Se constata en algunos lugares un florecimiento de comunidades eclesiales de base. La doctrina social de la Iglesia ha animado el testimonio y la acción solidaria de los laicos y laicas.

          Por otro lado, se lamenta que haya en la Iglesia algunos intentos de volver a cierto tipo de eclesiología y espiritualidad contrarias a la renovación conciliar como otras reduccionistas. Todavía no se ha dado suficiente acompañamiento a los laicos. Se percibe una evangelización con poco ardor y sin nuevos métodos y expresiones. En la evangelización, en la catequesis, en la pastoral persisten todavía lenguajes poco significativos para la cultura actual y especialmente para los jóvenes. El insuficiente número de sacerdotes y su no equitativa distribución imposibilitan que muchas comunidades puedan participar regularmente de la Eucaristía.

2.2.      Formación para el testimonio.

          Esto requiere mucho trabajo misionero de la Iglesia, mucha paciencia y perseverancia. No es algo que pueda resolverse sólo en el entorno eclesiástico. Vivimos una situación cultural amplia y difusa, que favorece la poca identificación a la fe católica y a la Iglesia. Aparecida quiere ayudar a los católicos a tener una conciencia clara de su identidad cristiana. La formación de la identidad pasa por la formación cristiana de base, por la intensa acción evangelizadora, por la catequesis y la formación mística, el testimonio positivo de la presencia y de la acción de la Iglesia en la vida de las personas y de la sociedad. Para ello quiere comprometerse con el testimonio y el anuncio de la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, de la actividad humana y del destino universal de los bienes y de la ecología. Se insiste en la comunión que debe vivirse en la Iglesia señalando los lugares eclesiales para la comunión: diócesis, parroquias, comunidades Eclesiales de Base, pequeñas comunidades, conferencias episcopales. También se habla de los discípulos misioneros con sus vocaciones específicas: obispos, presbíteros, diáconos, laicos y laicas, consagrados y consagradas.

2.3.      Espiritualidad y formación para la gran misión continental.

          La Iglesia en América Latina y El Caribe se compromete a vivir una espiritualidad trinitaria en su encuentro con Jesucristo y a favorecer una formación en todos los niveles y de todos los que la forman. Su misión es un compromiso con la vida especialmente en la promoción de la dignidad humana globalizando la solidaridad y dando prioridad a la opción por los pobres, a la familia y a la cultura. Para ello convoca a una gran misión en todo el continente. A través de ella busca promover una profunda conversión personal y pastoral de todos los agentes evangelizadores para que, con actitud de discípulos, todos podamos recomenzar desde Cristo una vida nueva en el Espíritu. Al mismo tiempo se quiere fomentar una formación kerigmática, integral y permanente que, siguiendo las orientaciones de Aparecida, impulse una espiritualidad de la acción misionera, teniendo como eje la vida plena en Jesucristo.

  1. 3.LA REALIDAD DE LA VIDA CONSAGRADA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.

El Documento de Aparecida habló de la vida consagrada dentro del gran tema de ser discípulos misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida. Además de dedicarle un apartado dentro del capítulo quinto, en el que se habla de la comunión de los discípulos misioneros en la Iglesia, menciona a los religiosos y religiosas en otros capítulos.

3.1.      Luces y sombras de la vida consagrada.

          Los consagrados y consagradas son nombrados en último lugar entre los discípulos misioneros (nn. 216-224). Antes se habla de los obispos, presbíteros, párrocos, diáconos permanentes, laicos y laicas. Subraya su papel de ser “testigos del Padre”, es decir de dar testimonio de vida. Esta vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu. Es decir, entra dentro de los carismas que Él comunica, y “es un elemento decisivo para la misión de la Iglesia”. Pone de relieve con especial énfasis, entre las sombras de la vida de la Iglesia: “no pocas recaídas secularizantes en la vida consagrada influida por una antropología meramente sociológica y no evangélica” (n. 100 b). Por otro lado habla de la necesidad de que la vida consagrada sea mística, comunitaria y profética “hasta la entrega de la vida en continuidad con la tradición y martirio de sus miembros” (n. 220). Se recuerdan las nuevas formas de vida consagrada que hay que discernir, apreciar y formar. Hay que orar por las vocaciones a la vida consagrada y favorecer una conveniente promoción vocacional. La vida contemplativa es valorada por su testimonio del absoluto de Dios y por su vida de oración apostólica.

3.2.      Sentido de la consagración religiosa.

La vida consagrada es un camino de especial seguimiento de Cristo a través de una vida virginal, pobre y obediente como la de Él. Los votos convierten a sus miembros en testigos de libertad frente a los bienes (pobreza), frente a la erotización y banalización de las relaciones (castidad) y frente a una realidad que relativiza el valor de Dios (obediencia). Por su consagración están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía de Dios y de su Reino.

3.3.    Vida consagrada misionera en una Iglesia de comunión.

El documento insiste en que la vida consagrada está llamada a ser experta en comunión dentro y fuera de la Iglesia. Los religiosos y religiosas bajo la orientación de los pastores desempeñan su misión evangelizadora en comunión con ellos a través del diálogo fecundo y amistoso. La vida consagrada está llamada está a ser espacio de anuncio explícito del evangelio, principalmente anunciado a los más pobres, como lo hicieron desde el inicio de la evangelización. Ha sido significativo en este sentido el aporte de la vida consagrada y su testimonio en la acción pastoral y su presencia en situaciones de pobreza, de riesgo y de frontera, en las periferias urbanas y del interior. El trabajo pastoral de los religiosos y religiosas debe orientarse, según el carisma de cada Instituto, a colaborar en la formación de cristianos discípulos misioneros para lograr una sociedad justa y humana.

3.4.      Monseñor Oscar Urbina, Arzobispo de Villavicencio (Colombia), nos presenta una visión del cambio cultural que está teniendo lugar y afecta de manera particular a las nuevas generaciones:

  • De una cultura antropocéntrica a un individualismo pragmático narcisista
  • De una cultura de la austeridad y la renuncia a la cultura del deseo.
  • De una cultura de axiología trascendental a una cultura de valores hedónicos.
  • De una cultura humano-natural a una cultura de lo funcional.
  • De la cultura de la complementariedad a la cultura de la tolerancia.
  • De la cultura de la cristiandad a la cultura de la indiferencia religiosa.
  • De los valores tradicionales a la cultura del bienestar.
  • De una cultura local a una cultura globalizante.
  • De una cultura rural, agrícola y tradicional a una cultura urbana e industrial.
  • De una cultura etno-céntrica blanca y patriarcal a un multiculturalismo étnico.
  1. 4.RETOS QUE PLANTEA ESTA REALIDAD A LA FORMACIÓN.

Exige poner mayor atención a los proyectos formativos de las casas de formación, pues los jóvenes son víctimas de la influencia negativa de la cultura postmoderna, especialmente de los medios de comunicación social, trayendo consigo la fragmentación de la personalidad, la incapacidad de asumir compromisos definitivos, la ausencia de madurez humana, el debilitamiento de la identidad espiritual, entre otros, que dificultan el proceso de formación de auténticos discípulos misioneros. Por eso:

  1. a)Es necesario antes del ingreso a la casa de formación, que los formadores y responsables hagan una esmerada selección que tenga en cuenta el equilibro psicológico de una sana personalidad, una motivación genuina de amor a Cristo, a la Iglesia, a la vez que tenga una capacidad intelectual adecuada a las exigencias del ministerio en el tiempo actual (cf. N 318)[17].
  1. b)Es necesario que el proyecto de la casa formativa ofrezca a los formandos un verdadero proceso integral: humano, espiritual, intelectual y pastoral, centrado en Jesucristo Enviado del Padre.
  1. c)Es fundamental que durante los años de formación, los candidatos sean auténticos discípulos, llegando a realizar un verdadero encuentro personal con Jesucristo en la oración con la Palabra, para que establezcan con Él relaciones de amistad y amor, asegurando un auténtico proceso de iniciación espiritual, especialmente, en el Período Propedéutico. La espiritualidad que se promueva deberá responder a la identidad de la propia vocación (cf. Aparecida 319).
  1. d)Es necesario tomar en cuenta, a lo largo de todo el proceso formativo, el aporte de las ciencias humanas y en particular la sicología en orden a conocer la personalidad de los candidatos a la vida religiosa, como viene siendo habitual en la práctica formativa de nuestra Provincia: al inicio del aspirantado, en el tiempo de preparación inmediata al noviciado, al finalizar el primer año de misionero en formación y al finalizar el año de pastoral. También, seguir ofreciendo a los formandos un tiempo de acompañamiento terapéutico cuando lo requieran para cultivar y mantener un desarrollo armónico de su personalidad.
  2. e)Con el fin de afrontar las situaciones planteadas por la posible presencia de formandos con tendencias homosexuales las instituciones eclesiales y congregacionales han puesto a nuestra disposición directivas claras y precisas que han de observarse en todo momento en los centros de formación y en la promoción vocacional. El superior mayor, los promotores vocacionales y los formadores cuidarán que se cumpla lo dispuesto en el PGF,[18] en el Directorio Vocacional[19] y en la Guía para el discernimiento vocacional de las personas con tendencias homosexuales en la pastoral vocacional y en la formación inicial (Curia Generalicia, Roma 29 de mayo, 2007).

iii. pastoral vocacional claretiana (PVC)

Se inserta aquí este capítulo de Pastoral Vocacional Claretiana, como etapa puente que entrelaza la pastoral vocacional con el inicio de la formación del joven como aspirante claretiano y su ingreso al Aspirantado.

1.  Objetivo.

El propósito de nuestra PVC es crear en las posiciones apostólicas de la Provincia las condiciones necesarias para que los adolescentes y jóvenes puedan descubrir su vocación y optar, con madurez y libertad, por una forma específica de seguimiento de Jesús, según la voluntad de Dios sobre su vida[20]. En ese contexto de Pastoral Vocacional general, haremos la propuesta específica de la vocación claretiana[21]

2.  Duración

No se puede señalar un periodo exacto de duración. Pero la experiencia nos dicta que no debe ser menor de seis meses ni prolongarse más allá de dos años; contando siempre con situaciones singulares que requieren un trato especial.

3.  Responsables.

3.1.   En el ámbito provincial.

Según nuestro derecho, el Superior Mayor tiene la responsabilidad última de la PVC en el ámbito provincial[22].

Responsable directo –no último, ni único- de nuestra PVC es el Secretariado provincial de PVC que está formado por dos claretianos designados por el Gobierno Provincial. Compartirán su dedicación exclusiva a la PVC con la Pastoral Juvenil claretiana (PJC).

3.2.   En el ámbito local.

El Superior local asume, en el ámbito comunitario, la inmediata responsabilidad de la animación vocacional[23]. Ellos son los responsables directos de acoger y atender a los jóvenes en la experiencia de discernimiento que realicen en su comunidad.

En cada una de nuestras comunidades existe un claretiano Animador local de la PVC designado por la comunidad claretiana[24].

El Animador local de la PVC es ayudado en su tarea por el Equipo Local de PVC, integrado por laicos y, donde sea posible, algún religioso o religiosa[25].

Los Acompañantes vocacionales, que son por encargo propio los miembros del Secretariado de PV; pero que también otros (claretianos, religiosas, sacerdotes, laicos cualificados…) siempre coordinados con el Secretariado de PVC.

  1. 4.Sedes.

La PVC se desarrolla en todos los espacios de jóvenes organizados en las distintas posiciones apostólicas de la Provincia y todos ellos están coordinados por el Secretariado de PVC.

Todas las comunidades de la Provincia son casas de acogida de los posibles vocacionables[26] y, en particular, son centros de acogida vocacional la casa del Aspirantado P. José María Humeres en Cochabamba y el Postulantado P. Eusebio Arróniz, en Magdalena del Mar (Lima).

  1. 5.Estructura.

Los encargados del Secretariado de PVC se orientarán por el Proyecto provincial de PVC.

Una vez terminado el proceso de selección inicial para los que manifiesten indicios de vocación a la vida claretiana, se iniciará con ellos el acompañamiento personal siguiendo el Itinerario Vocacional Claretiano que desemboca en la opción de ingresar al aspirantado, o de continuar el proceso de discernimiento, o de abandonarlo. Los momentos básicos del Itinerario se enuncian a continuación.

5.1.   Momentos del Itinerario Vocacional Claretiano (cf. PGF 301; DVC 97-104)

Cada persona recorre un itinerario singular para descubrir el proyecto de vida y la misión que Dios le ha confiado para responder a ella. Aunque es personal, sin embargo presenta aspectos comunes que permiten ser presentados pedagógicamente en tres etapas:

  1. a)Convocatoria.
  • Local (marzo-mayo)

El Animador de cada comunidad y el ELPV harán una convocatoria general invitando a los jóvenes que tengan inquietud por la vida claretiana haciendo la “propuesta vocacional”. Durante estos meses se puede hacer la Semana Vocacional Claretiana o cuando sea conveniente.

  • Nacional (junio-julio)

El Secretariado de PJVC hará dos encuentros nacionales (Perú y Bolivia) con los candidatos vocacionales en algunas comunidades claretianas para verificar su “conciencia de llamada”.

  1. b)Acompañamiento.
  • Local (agosto-septiembre)

El Animador de cada comunidad iniciará el acompañamiento vocacional tratando los aspectos de “idoneidad, motivaciones, dificultades, resistencias vocacionales y disponibilidad” de los jóvenes vocacionales. El Secretariado de PJVC facilitará las fichas vocacionales y folletos para responder a las expectativas del joven, contando con la creatividad del mismo Animador local.

  1. c)Respuesta e incorporación.
  • Provincial (Octubre-Noviembre)

El Secretariado de PJVC coordinará la convivencia-retiro vocacional (una en el Postulantado (Magdalena del Mar) y otra en el Aspirantado Cochabamba), para afirmar la “decisión y confirmación” de los jóvenes vocacionales. Los resultados de esta convivencia-retiro se comunicarán mediante un informe dirigido al Superior Provincial y a los formadores del Aspirantado y el Postulantado.

Después de terminar el itinerario vocacional se realizará una preparación inmediata donde el Animador local y el Secretariado de PJVC seguirán acompañando a los futuros aspirantes entre los meses de diciembre y enero. Posteriormente el mismo Secretariado coordinará con los formadores del Aspirantado y el Postulantado, todos los trámites necesarios para el ingreso de los aspirantes. A los aspirantes adultos y universitarios se les brindará un acompañamiento apropiado por un máximo de dos años.

IV. ETAPA DE PREPARACION

ASPIRANTADO Y POSTULANTADO

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

Esta etapa tiene dos fases: El Aspirantado (que es la fase de preparación para el Postulantado) y el Postulantado, que “es la fase de formación inmediatamente preparatoria para el noviciado”. Se ordena, por un lado, a que los candidatos conozcan de un modo más cercano nuestra Congregación, se preparen adecuadamente para comenzar su iniciación en la vida misionera y, por otro, a que la Congregación pueda discernir con mayor garantía su grado de preparación e idoneidad[27].

  1. 2.Requisitos.
    1. a)Presentar indicios de vocación claretiana, discernibles a través de sus aptitudes básicas, de su recta intención, de una conducta humana y cristiana coherente y de su “voluntad positiva de seguir a Cristo en la Congregación”[28].
  1. b)Como criterio general, todos los candidatos tendrían que haber participado por lo menos durante un año de los servicios que presta el equipo de pastoral vocacional y/o llevar un acompañamiento personalizado con algún miembro de la Congregación. El Superior Provincial podrá admitir, si lo juzga oportuno, a algunos candidatos que no hayan seguido los cauces normales de preparación, pero que reúnan los demás requisitos, en conformidad con el N° 189 del Directorio.
  1. c)Ingresará al Aspirantado, previa solicitud por escrito, dirigida a los responsables del Secretariado de Pastoral Vocacional de la Provincia, en coordinación con el equipo de formadores[29].
  1. d)Al ingreso al Postulantado el joven escribirá una declaración firmada por él mismo y dos testigos y conformada en lo posible a las leyes civiles, en la que haga constar el carácter no laboral ni remunerativo, de sus vínculos con la Congregación y la ausencia de impedimentos para su ingreso en ella, a tenor de nuestro derecho[30].
  1. 3.El formador de aspirantes y postulantes.

Las cualidades requeridas para ser formador de aspirantes y postulantes están señaladas en el Plan General de Formación[31].

  1. 4.Características.

La presente etapa estará estructurada de esta manera:

  1. a)Lugar y Estructura.

Esta etapa de preparación, que abarca el Aspirantado y el Postulantado, se realizará normalmente en nuestras casas formativas.

El Aspirantado en la casa formativa José María Humeres, en Cochabamba (Bolivia) y el Postulantado en la casa formativa P. Eusebio Arróniz, en Magdalena del Mar, (Lima-Perú).

  1. b)Duración.

Esta etapa constará de dos fases: La fase del Aspirantado durará un año. El Postulantado durará dos años. Los últimos seis meses se intensificara la debida preparación para el ingreso al Noviciado. En ambas fases queda abierta la posibilidad de aumentarlas o disminuirlas según los casos particulares vistos por el equipo formativo y el Superior Provincial[32].

  • Aspirantado.

Es el primer paso concreto que da el candidato para pertenecer a la Congregación. Los jóvenes aspirantes discernirán su ingreso al Postulantado y el formador aprovechará para conocerlos más profundamente. En el año de Aspirantado se trabajará de manera especial la dimensión humana, como base de la experiencia del discernimiento para la siguiente fase y las etapas posteriores. Además se desarrollarán estudios complementarios, en la línea de los contenidos referentes a la vida religiosa. Al finalizar esta fase van al Postulantado P. Eusebio Arróniz de Magdalena del Mar, en Lima.

  • Postulantado.

En esta fase se sigue trabajando la dimensión humana como base para la experiencia del noviciado[33]. Durará dos años. En esta fase iniciarán el estudio de la Filosofía. Los postulantes, una vez terminado el curso académico de cada año, saldrán de vacaciones a sus casas. Esta experiencia durará el tiempo adecuado para que los jóvenes experimenten la realidad que viven sus familias y, al mismo tiempo, viviendo los valores de la vida religiosa, confronten sus procesos de crecimiento humano y vocacional con los factores que presenta la sociedad. Durante este tiempo el formador procurará visitarlos para así animarlos y a la vez conocer mejor a su familia. Dentro de esta fase, durante los últimos seis meses se intensificarán algunos aspectos, en orden a lograr una preparación más idónea y favorecer un discernimiento más profundo y sereno de cara al ingreso en el noviciado. Se caracterizará, entre otras cosas, por tener mayor tiempo de oración, y la frecuencia en el acompañamiento personal. Hacia el final de este periodo, cada uno de los postulantes debe solicitar por escrito al Superior Provincial la admisión al noviciado[34].

  1. 5.Régimen económico para el Aspirantado y Postulantado.

Aunque los aspirantes y postulantes no son miembros de la Congregación[35], han sido acogidos por ella, y, en cierto sentido, comparten su género de vida. La Provincia les ofrece los medios adecuados para cumplir los objetivos de esta etapa y ellos colaboran en la medida de sus posibilidades. Desde estos criterios el régimen económico se ajustará a las siguientes indicaciones:

  1. a)La administración de la Provincia cubrirá los gastos de matrícula, estudios, alimentación, viajes, vivienda y funcionamiento ordinario.
  1. b)La familia de cada candidato se hará cargo de los gastos de indumentaria, de salud (médicos, medicinas) y de cualquier gasto extraordinario, a menos que en algún caso particular se provea de otra manera.
  1. c)Si se dan las condiciones normalmente exigidas para el ingreso, el motivo económico no será obstáculo para la admisión.

6.  Aspirantado.

6.1.   Objetivo general: Iniciarse en el conocimiento y experimentar las principales dimensiones de nuestra forma de vida claretiana y así irse preparando para responder al llamado del Señor, de manera más consciente y comprometida.

6.2.   Objetivos específicos

  1. a)Que el candidato se acerque paulatinamente a su propia realidad humana.
  2. b)Crecer en la experiencia del encuentro con Dios y con María desde la fe y la oración.
  3. c)Integrarse en un estilo de vida comunitaria que sea fraterno y acogedor.
  4. d)Profundizar el discernimiento vocacional.
  5. e)Acercamiento a la misión claretiana.

6.3.   Actividad final.

El fin de esta etapa es el ingreso al Postulantado, con la celebración del rito previsto.

7.  Postulantado.

7.1.   Área de la dimensión humana.

a) Objetivo general: Adquirir el grado de madurez humana que se requiere para realizar la transición gradual del ambiente de procedencia a la vida religiosa, y vivir con aprovechamiento la experiencia del noviciado[36].

b) Objetivos específicos:

Descubrir, potenciar e integrar los rasgos constitutivos de la madurez de la persona, prestando una atención especial a la madurez afectiva y sexual[37]

  • Vivir y desarrollar las facultades de la corporalidad, inteligencia, voluntad y sensibilidad.
  • “Potenciar y cultivar la capacidad para la vida comunitaria” [38].
  • “Crecer en la capacidad de reflexión y de sentido crítico, tanto respecto de sí mismo como de los demás y de la realidad en general”[39].
  • “Tomar conciencia y asumir la propia historia personal, familiar y social”[40].

7.2.   Área de la dimensión cristiana.

a) Objetivo general: “Completar y profundizar, doctrinal y vivencialmente, la iniciación cristiana y el conocimiento de la propia vocación en la Iglesia”[41].

b) Objetivos específicos

  • “Descubrir progresivamente a Jesucristo, hijo de María, como amigo, y crear las condiciones que preparan para un encuentro personal con él (ruptura con el pecado, valoración y relativización del mundo)[42].
  • Cultivar la vivencia de los sacramentos y la acogida a las diversas presencias y llamadas del Espíritu desde la realidad personal, familiar, social y eclesial[43].
  • “Vivir las virtudes cristianas, en especial las que tienen una mayor proyección vocacional: la disponibilidad para el servicio fraterno, la castidad, la capacidad de entrega y sacrificio[44].
  • “Encarnar la espiritualidad en la solidaridad eficaz con los más pobres y marginados”[45].

7.3.   Área de la dimensión claretiana.

a) Objetivo general: “Tener un conocimiento suficiente de la vida y misión claretiana para hacer una primera opción sería por ella con las progresivas rupturas y adhesiones que implica”[46].

b) Objetivos específicos

  • Tomar conciencia de la llamada de Dios a la vida misionera claretiana en las experiencias vocacionales previas e integrarlas en esta etapa[47].
  • “Familiarizarse progresivamente con el estilo de vida propio del noviciado y entrenarse en las necesarias rupturas que comporta”[48].
  • Descubrir y vivir la espiritualidad claretiana y la actualización que se viene realizando en la Congregación.
  • “Descubrir y aceptar a María como madre que acompaña en el camino vocacional y protege en las dificultades”[49].
  • Avanzar en el discernimiento de la vocación claretiana, teniendo en cuenta las diversas formas de vivirla.
  • Entrar en contacto con la figura del Fundador y ampliar el conocimiento de la historia de la Congregación, de manera particular la historia de la Provincia[50].
  • “Fomentar la sensibilidad misionera y las actitudes de apertura a la universalidad”[51]
  • Iniciar la formación apostólica (teórica y práctica) resaltando los acentos claretianos de la misma.

8.  Preparación inmediata para el ingreso al Noviciado.

a) Objetivo general: En esta fase se intensificaran algunos aspectos del proyecto del postulantado en orden a lograr una preparación más idónea y favorecer un discernimiento más profundo y sereno de cara al ingreso en el noviciado.

  • Actividad de Inicio

Se iniciará la preparación inmediata para el ingreso al Noviciado con un rito en el que se hará entrega de un signo.

b) Objetivos específicos.

  • Potenciar y cultivar la responsabilidad personal como un rasgo constitutivo de la madurez humana[52].
  • Profundizar las condiciones que preparan a un encuentro personal con Jesucristo[53].
  • Crecer en la toma de conciencia de la llamada de Dios para la vida misionera claretiana[54].
  • Entrenarse en las rupturas que comporta la vida del noviciado[55].

V. etapa de iniciacion-EL NOVICIADO DEL CONO SUR

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

“El noviciado es un tiempo de iniciación integral en el seguimiento de Cristo evangelizador, según el carisma claretiano, en orden a la incorporación a la Congregación, mediante la profesión religiosa. Se ordena a que los novicios puedan tener un mejor conocimiento de la vocación divina tal como se propone en la Congregación, experimenten su modo de vida, conformen la mente y el corazón con su espíritu evangelizador; y, al mismo tiempo, puedan ser comprobadas su intención e idoneidad”[56].

2.  Requisitos.

Pueden ser admitidos al noviciado los postulantes que, habiendo cumplido 17 años, deseen ser misioneros claretianos, posean las necesarias dotes de salud física y psíquica, aptitud y madurez humana, espiritual y vocacional y carezcan de impedimento canónico[57].

Serán considerados idóneos los postulantes que hayan progresando adecuada­mente en aquellas actitudes que orientan hacia las exigencias de la vida religiosa y de las actividades del Instituto[58].

Además de la solicitud escrita de admisión al noviciado[59], los candidatos que no lo hayan hecho al ingresar en el postulantado han de presentar el certificado de bautismo, de confirmación y de estado libre[60], así como un certificado médico.

La admisión corresponde al Superior Mayor con el voto consultivo de su Consejo; la dimisión, en el caso de que fuera necesario, al Superior Mayor[61].

3.  Características del Noviciado del Cono Sur.

El noviciado interprovincial claretiano, abierto a novicios de los Organismos del Cono Sur, tiene algunos aspectos especiales que se irán desarrollando a lo largo de este capítulo y se plasmarán en el proyecto formativo del mismo. Una exposición completa de la etapa se encuentra en el Plan General de Formación, capítulo 9, al que se debe acudir para completar lo que se establezca aquí.

  1. a)El Noviciado del Cono Sur, se sitúa en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), está bajo la jurisdicción de la Provincia de Perú-Bolivia, acoge a novicios de los diferentes Organismos de la zona del Cono Sur de América y cuenta para la formación con la colaboración de miembros pertenecientes a dichos Organismos. Los Superiores Provinciales ponen de manifiesto su compromiso de colaboración con el noviciado a todo nivel, especialmente, en preparar y proponer personal para llevar adelante este proyecto.
  1. b)La duración del noviciado es de 1 año completo. Suele comenzar el 2 de febrero y concluir en esa misma fecha al año siguiente.
  1. c)El Noviciado del Cono Sur pone empeño en llevar a cabo una formación integral que tiene en cuenta su ubicación en el contexto latinoamericano (aunque en lo esencial deberá coincidir con los objetivos y finalidad del resto de noviciados de la Congregación).
  1. d)La formación presta atención al reto que plantea el hecho de la multiculturalidad por la procedencia de los novicios de diversos países, si bien todos ellos retornan a sus respectivos Organismos congregacionales una vez concluido el año de noviciado”.
  2. e)Los estudios que complementan la formación, en la línea de los contenidos referentes a la vida religiosa, se reciben en el Centro Intercongregacional “Nazaret”, de la Conferencia Boliviana de Religiosos y Religiosas.
  1. f)La formación específica claretiana se realiza en la casa formativa.
  1. g)Formación apostólica: los novicios se ejercitan en el apostolado por periodos breves intercalados a lo largo de la etapa, es decir, consagrar unas horas semanales a determinadas acciones apostólicas. Asimismo, se podrá tener una misión en alguna de las comunidades de Bolivia por espacio de veinte días.
  1. h)La formación se complementa con diversos talleres, ejercicios espirituales, convivencias con los compañeros y compañeras del Intercongregacional “Nazaret”, acompañamiento espiritual, etc.
  1. 4.Objetivos y medios.

Se seguirán las Constituciones y las orientaciones de la Congregación acerca de la etapa de iniciación o noviciado[62].

Los objetivos específicos y medios que se sugieren deben ser puestos en práctica a través de una metodología que combine equilibradamente la exposición teórica, la lectura personal, el trabajo individual y en grupo, la ejercitación práctica, la oración personal y la celebración comunitaria. En particular se hace hincapié en los siguientes puntos:

4.1.   Dimensión humana.

a) Objetivo general: Avanzar en un proceso de maduración que permita al candidato optar consciente y libremente por la vida claretiana y asumir desde el principio las exigencias que se derivan de ella.

b) Objetivos específicos

  • Lograr un clima de «ruptura» con el estilo de vida anterior, de desierto, de silencio y de «nueva apertura» a los valores de la vida misionera.
  • Conocer, aceptar e integrar armónicamente los diferentes aspectos que conforman a la persona y en contacto con la realidad.
  • Integrarse afectiva y efectivamente en el noviciado fomentando un ambiente familiar sencillo y austero.
  • Asumir, integrar y desarrollar la afectividad y la sexualidad.
  • Cultivar las virtudes humanas que dan más credibilidad a los discípulos de Cristo.
  • Fomentar el sentido de responsabilidad y libertad en la toma de decisiones personales.
  • Cuidar la sensibilidad y las expresiones artísticas (música, literatura, artes plásticas).

4.2.   Dimensión cristiana.

a) Objetivo general: Fundamentar la vida de unión con Cristo, el Hijo y Enviado del Padre, hecho hombre de la Virgen María por obra del Espíritu Santo.

b) Objetivos específicos

  • Profundizar en el conocimiento de Dios e intimidad con el Señor y en el seguimiento de Cristo como discípulos y misioneros.
  • En el obligado discernimiento que ha de hacerse en el noviciado, plantear la propia vida desde la perspectiva vocacional al servicio de Dios, de la Iglesia y de los hombres.
  • Personalizar e interiorizar el espíritu de las bienaventuranzas, a ejemplo de María, modelo de escucha y de respuesta a la Palabra de Dios.
  • Asimilar, teórica y experiencialmente, los fundamentos bíblicos, teológicos y espirituales de la vida cristiana.

4.3.      Dimensión claretiana.

  1. a)Objetivo general: Iniciarse en la vida religiosa, según el carisma, espíritu y misión de San Antonio María Claret y de la Congregación
  1. b)Objetivos específicos
  • Conocer y experimentar el seguimiento de Jesucristo en clave claretiana.
  • Descubrir el sentido de la filiación cordimariana y fomentar su vivencia.
  • Conocer y amar a nuestro Fundador y crecer en el sentido de identidad claretiana y pertenencia a la Congregación.
  • Experimentar de una forma estable la vida comunitaria misionera de acuerdo con las Constituciones.
  • Asimilar el espíritu misionero y prepararse para el apostolado según el carisma de la Congregación.
  • Conocer y practicar las exigencias esenciales de la vida religiosa claretiana a través de la vivencia de los consejos evangélicos
  • Aceptar el discernimiento y la mediación del Maestro, de los superiores y de los hermanos de comunidad.

4.4.      Medios.

  1. a)Con relación al estudio:

1º bloque: contenidos relativos a la introducción en la vida del noviciado (dinamismos de conocimiento mutuo y autopresentaciones, legislación eclesial y congregacional sobre esta etapa del noviciado, plan formativo, programación comunitaria…).

2º bloque: contenidos relativos a la dimensión antropológica (ele-mentos de psicología, relación persona/comunidad, maduración humana (afectividad/sexualidad), higiene mental, autoconoci-miento).

3º bloque: contenidos relativos a la vida espiritual (vida de unión con Dios, la oración y sus métodos, formación litúrgica, vida sacra-mental, el acompañamiento espiritual, progreso en los caminos del espíritu…).

4º bloque: contenidos relativos al discernimiento vocacional (fundamentación bíblico-teológica de la vocación, revisión de la propia historia vocacional, las ayudas para el discernimiento, el análisis de las motivaciones, el examen de las cualidades necesarias, los pasos para la decisión…).

5º bloque: contenidos relativos a la vida religiosa (consagración, comunión/vida comunitaria, misión, votos, diversidad carismática en la Iglesia…)

6º bloque: contenidos relativos a los aspectos específicos de la Congregación (Fundador, carisma, historia del instituto, tradición, Constituciones y documentos capitulares, gobierno, misión del Instituto…).

7º bloque: contenidos relativos a aspectos formativos complementarios (trabajo, talleres, manualidades, hobbies, formación musical).

  1. b)Con relación a las experiencias:

–      Profundización en la oración personal con acentuación de la oración apostólica.

–      Fomento de una espiritualidad comprometida y compartida con el pueblo de Dios y con los valores religiosos de la gente del entorno.

–      Celebración de las fiestas de la Congregación, de la comunidad y utilización de símbolos de nuestra tradición espiritual.

–      Reuniones y contactos periódicos con claretianos de otros lugares y visitas a algunas de nuestras comunidades.

–      Fomento de dinámicas de solidaridad, comunicación, colaboración y comunión; y de relaciones de amabilidad, hospitalidad y servicialidad con quienes les visitan.

–      Experiencias apostólicas concretas, realizadas en equipo, en el campo de la catequesis y de la animación litúrgica.

–      Experiencia de misión (de 20 días), en contacto con la marginación y la pobreza.

  1. 5.El Maestro de novicios y sus colaboradores
    1. a)El responsable del acompañamiento formativo: es el “Maestro de novicios” según el Derecho y nuestros documentos[63].
  1. b)Podrá ser ayudado por un Auxiliar que formará equipo con él. La propuesta de las personas a las que se les confiarán los cargos de Maestro de Novicios y Auxiliar la harán conjuntamente los superiores mayores implicados en este proyecto interprovincial, haciendo el nombramiento el Superior Mayor de la Provincia de Perú- Bolivia.
  1. c)A ser posible los formadores serán de los distintos organismos que participan en el proyecto del noviciado.
  1. d)Las cualidades requeridas para ser Maestro de novicios están señaladas en nuestros documentos[64].
  1. e)Características del Auxiliar: Deberá ser una persona que, en principio, tenga también las mismas características propias del Maestro, que pueda reemplazarle en su ausencia.
  1. f)Otros colaboradores: Es conveniente también la presencia eventual de otros claretianos en la casa del noviciado para colaborar en las tareas formativas.
  1. g)Funciones: El maestro desempeña la función de ayudar a los novicios, con su palabra y ejemplo, a formarse en la vida misionera de la Congregación[65]. A tal fin, ha de:

–      Acompañar personalmente a cada novicio, orientándolo de manera personalizada e inculcándole las virtudes humanas y cristianas[66].

–      Poner empeño en crear y animar una verdadera comunidad de fe y amor entre los novicios.

–      Procurar que éstos consigan la unidad de vida misionera que les permita integrar de manera armoniosa el espíritu de unión con Dios y la acción apostólica.

–      Discernir y comprobar la vocación de los novicios[67].

  1. h)Otros puntos.

–      Para que pueda dedicarse por entero a una tarea de tanta importancia ha de estar libre de todas las obligaciones y cargos que se lo impidan.

–      El maestro debe informar periódicamente al Superior Mayor sobre la marcha del noviciado y de cada novicio.

–      La dirección de los novicios queda reservada sólo al maestro, bajo la autoridad de los Superiores Mayores. El maestro puede contar con colaboradores, que trabajen en equipo y compartan responsabilidades y funciones. Estos dependen de él en lo que se refiere a la dirección del noviciado y a la aplicación del plan de formación[68].

  1. 6.Ejercicios espirituales.

El inicio del noviciado debe ir precedido de no menos de cinco días íntegros de ejercicios espirituales[69]. Conviene preparar y celebrar el rito de iniciación según el ritual propio de la Congregación[70].

  1. 7.Petición de la profesión.

Tres meses antes de la fecha prevista para terminar el noviciado, el novicio ha de solicitar por escrito a su Superior Mayor la admisión a la profesión religiosa, expresando su voluntad de perseverancia, su disponibilidad para el cumplimiento de las Constituciones[71] y su conciencia actual de misionero claretiano según la vocación laical, diaconal o presbiteral[72]. Asimismo, hará una declaración escrita sobre varios puntos como se exponen en el Plan General de Formación. El novicio realizará también antes de la primera profesión, una vez aprobado para la misma, los trámites establecidos por nuestra legislación congregacional y de la Iglesia en relación con la cesión libre de la administración, el uso y el usufructo de los bienes.

  1. 8.Informes previos a la aprobación para la profesión.

Todos los miembros de la comunidad, especialmente el superior, el maestro y los compañeros, están obligados a dar sus informes para un recto discernimiento[73].

  1. 9.Primera profesión religiosa.

Ténganse en cuenta los siguientes criterios:

  1. a)La primera profesión, por la que el novicio queda incorporado al Instituto[74] se ha de celebrar según el rito propio de la Congregación[75].
  1. b)Para que sea válida han de cumplirse las prescripciones del derecho universal y congregacional[76]
  1. c)La celebración litúrgica de la primera profesión no deberá revestir una particular solemnidad[77].

VI. ETAPA DE CONSOLIDACIÓN VOCACIONAL

MISIONEROS EN FORMACIÓN

  1. 1.Naturaleza y finalidad.

“La etapa de misioneros en formación es la más larga de la formación inicial. Abarca desde la primera profesión hasta la profesión perpetua (en el caso de los hermanos), o hasta la ordenación (en el caso de los estudiantes). Para los formandos supone una experiencia de contraste y de realismo, no exenta normalmente de crisis y dificultades”[78]. Al choque emocional y racional entre la realidad vivida en el noviciado y la realidad de esta etapa, se suman las crisis propias de la edad y de los contrastes entre los ideales y la vida real.

“En esta etapa los misioneros deben proseguir la tarea iniciada en el noviciado y profundizar de manera integral en todos los aspectos de la vida misionera claretiana, en orden a la consolidación de la identidad y pertenencia congregacional, para la incorporación definitiva al Instituto y al servicio misionero de la Iglesia”[79].

2.  Características.

     2.1.   Fases:

  1. a)La primera fase está ubicada entre la primera profesión y el año de pastoral y vida comunitaria
  1. b)La segunda fase está determinada por la experiencia del año de pastoral y vida comunitaria
  1. c)La tercera fase se desarrolla después del año de pastoral en la que se inserta la preparación a la profesión perpetua y para la ordenación sacerdotal, en el caso de los estudiantes.

2.2.   Lugar y estructura.

Esta etapa de misioneros en formación se realizará normalmente en nuestro Estudiantado de Magdalena del Mar. El año de pastoral se realizará en alguna de las comunidades de la Provincia.

2.3.   Interculturalidad.

La formación para la interculturalidad se manifestará en sus diversas expresiones culturales, siempre desde los elementos fundamentales de nuestra identidad claretiana[80].

3.  El Prefecto.

Las cualidades requeridas para ser Prefecto de esta etapa se encuentran señaladas en el Plan General de Formación[81].

4.  Dinamismos principales:

  1. a)Acompañamiento personal

Un dinamismo formativo de primer orden es el acompañamiento espiritual. Conforme a la experiencia de nuestro Fundador y de la tradición del Instituto, cada formando establecerá en su proyecto personal la periodicidad y frecuencia de la entrevista personal con el Prefecto[82]. El director espiritual podrá ser otra persona distinta al Prefecto, siempre con la anuencia del mismo como indican nuestros documentos[83].

  1. b)Oración.

En esta etapa, la integración personal se hace más necesaria; por ello conforme al proyecto comunitario y al proyecto personal, los formandos habrán de personalizar y dar el debido espacio a la oración personal y comunitaria, a fin de que “aprendan por experiencia, en medio de los cambios del mundo, a vivir firme y constantemente unidos a Cristo, según nuestro carisma”[84].

  1. c)Estudio.

Es necesario desarrollar un itinerario personal, espiritual y académico, secuenciado, profundo, disciplinado que logre hacer un camino de crecimiento que respete el proceso personal del formando. Siendo el estudio uno de los dinamismos más característicos de esta etapa, se empeñarán en el mismo con la “dedicación y seriedad que requiere”[85]. Los misioneros en formación optarán a las titulaciones que ofrecen los centros de estudios en que se encuentren. En el periodo vacacional estudiarán cursos complementarios para su formación.

  1. d)La vida comunitaria.

Esta etapa es un tiempo apropiado para consolidar la actitud de oblatividad de la propia vida a través del compartir, trabajo en equipo, el quehacer cotidiano, buscando crecer en unas relaciones maduras. “Dado el carácter de nuestra vocación, los jóvenes han de formarse para la evangelización en comunidad misionera, asumiendo desde el principio un estilo de vida comunitario, pobre e inculturado”[86].

  1. e)Experiencias apostólicas.

Las experiencias apostólicas de los formandos, conviene que estén en la línea con las opciones del Capítulo General y Provincial, preferentemente, apostolados de servicio a los pobres, evangelización integral, justicia, paz e integridad de la creación, misión compartida, pastoral vocacional y pastoral bíblica.

5.  Dimensiones del desarrollo y consolidación de los misioneros en formación.

Asumimos todos los objetivos específicos y los medios propuestos en el Plan General de Formación[87] para esta etapa, orientados a que los formandos alcancen la madurez necesaria en todas las dimensiones de su vida.

5.1.      Nivel humano.

  1. a)Formarse en una personalidad libre, recia[88] y disponible, que despliegue las habilidades para unas relaciones maduras y los talentos personales puestos al servicio de los demás.
  1. b)La apertura, la transparencia y la docilidad en esta etapa favorece la consolidación de la respuesta vocacional, afianzando la sensibilidad a la verdad y la objetividad de las opiniones.[89].
  1. c)Es fundamental la maduración de su respuesta vocacional en los procesos de la frustración y los conflictos[90].
  1. d)Es importante que pueda crecer en la asunción de responsabilidades y llevarlas hasta el final mediante la habilidad del discernimiento y un sano sentido crítico.
  1. e)Promover una formación integral de la personalidad, madurando de modo especial la dimensión de la afectividad, propia de la castidad consagrada. Todo ello, buscando espacios de soledad, apertura y profundidad en las relaciones comunitarias y apostólicas.
  1. f)Capacitarse, mediante una sólida preparación intelectual[91] a la altura de los tiempos según sus capacidades y ejercitarse en las técnicas de estudio personal (lectura en voz alta, comprensión lectora, redacción, comentarios)
  1. g)Uso adecuado, según nuestro estilo de vida, de los TICS (Tecnologías de la información y de los medios de comunicación), particularmente del Internet.

5.2.   Nivel cristiano.

  1. a)Cultivo de un verdadero itinerario[92] de desarrollo gradual y de consolidación en la vida claretiana
  1. b)Valoración central y profunda de la vivencia sacramental eucarística y penitencial.
  1. c)Práctica de la transparencia en los formandos, como signo de docilidad a la acción de Espíritu.
  2. d)Fidelidad habitual a la práctica de oración personal y comunitaria, que será animada con el debido esmero.
  1. e)Dejarse cuestionar por la Palabra de Dios[93] en la realidad personal, comunitaria, pastoral, eclesial, social y mundial.
  1. f)Fomentar el amor filial a María, formadora de Jesús y de Claret, y ahora formadora de su vocación[94].
  1. g)Formarse en la fiel y seria vivencia de la liturgia y la Lectio Divina.

5.3.   Nivel Claretiano.

  1. a)Consolidar su conciencia vocacional configurándose con Jesucristo en la vivencia de los votos y las virtudes apostólicas[95].
  1. b)Identificación satisfactoria con su vocación claretiana en relación con su comunidad y servicio apostólico, asimilando positivamente las contrariedades de nuestra vida.[96].
  1. c)Vivencia formativa del apostolado en las comunidades claretianas y en otras, desde la interiorización de nuestro patrimonio carismático, conocido y valorado en su historia y demás documentos[97].
  1. d)Capacidad de trabajo en equipo y convivencia con lo diferente.
  1. e)Preparación intensa para la profesión perpetua y las órdenes.
  1. f)Desarrollo de la sensibilidad de las necesidades del pueblo, para responder claretianamente en el apostolado.
  1. g)Consolidar la actitud formativa fundamental de entrega a la construcción de la comunidad de forma activa, creativa y convincente.
  1. h)Empeñarse en adquirir una autoformación multicultural, integrando los valores de la propia cultura y los valores de los demás, intensificando lo que nos une y relativizando lo que nos separa.
  1. 6.Año de pastoral y vida comunitaria[98].

Se considera este período de gran transcendencia, antes de la consagración definitiva por la profesión perpetua. Aunque el formando se halla todavía en la etapa de ‘misioneros en formación’, dependiente por lo tanto del Prefecto de la etapa, se integrará plenamente a la comunidad a la que sea enviado como un miembro más de la misma. Durante este periodo se hará un plan formativo adecuado a los formandos.

  1. a)Objetivo fundamental: “que los formandos experimenten prácticamente la misión claretiana en las actuales circunstancias de la Iglesia y del propio Organismo” [99].
  1. b)Criterios de las experiencias apostólicas formativas (cf. PGF 235-242):

–      Se requiere una planificación encaminada al ejercicio del apostolado y la capacitación pastoral de los formandos.

–      Servirá para orientar a los formandos en la acción pastoral.

  1. c)Actitudes con las que deben llevar a cabo las actividades: unión e identificación con Cristo, el Hijo enviado del Padre; sentido de colaboración eclesial y de trabajo en equipo; fortaleza de ánimo para afrontar las pruebas y fracasos del apostolado; sensibilidad e intuición.
  1. d)Orientaciones: para asumir las actividades apostólicas: que se trate de actividades que estén en sintonía con nuestro carisma y a la vez sean eficazmente formativas; que respeten el ritmo de maduración de la persona del claretiano; que sean convenientemente acompañadas y evaluadas.
  1. e)Duración: 1 año. Finalizado el año de Pastoral se inicia la preparación a la Profesión Perpetua y las Órdenes.
  1. f)Lugar: En cualquiera de nuestras posiciones apostólicas, con preferencia las que se encuentran en zonas de misión, sea en Perú o en Bolivia.
  1. g)Acompañamiento: El responsable de acompañar al formando en este periodo lo designara el Superior Provincial[100]. Se procurará que el responsable del acompañamiento esté en coordinación con el Prefecto de Estudiantes.

VII. Preparación para la Profesión Perpetua y para las órdenes

1.  Descripción.

Es el periodo formativo que sigue al año de pastoral y que transcurre en una comunidad formativa.

Durante el mismo se realiza la preparación inmediata para la profesión perpetua y para las órdenes.

En lo académico se prepararán para optar al grado académico de Bachiller en Teología.

Lo que se dice a continuación se refiere a los Planes especiales – preparación para la profesión Perpetua y las Órdenes- cuyos criterios se indican más adelante.

  1. 2.Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para la profesión perpetua (cf. PGF 419-421):

2.1.      Criterios para este periodo. La preparación inmediata para la profesión perpetua se tendrá por un periodo de 6 meses, con los siguientes dinamismos[101]:

-Intensificación de la oración personal.

-Renovación de los fundamentos teóricos y vivenciales de la vida religiosa claretiana.

-Evaluación de la vida misionera en diálogo frecuente con el formador.

-Ofrecimiento a través de una carta personal al Padre General en la que le “expresarán su disponibilidad misionera para ser enviados donde sea necesario” [102].

-Preparación con un tiempo adecuado de silencio y oración.

-Aprovechamiento de las vacaciones de medio año para tener experiencias intensas de formación.

-Como momento fuerte los formandos, participarán en la experiencia de “Segundo Noviciado” del Cono Sur.

3.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para los ministerios propios de la condición laical (hermanos)[103]. Se trata de “ministerios no ordenados”, a los que podrían acceder los hermanos:

  1. a)Ministerios no instituidos: unos se relacionan directamente con el ministerio de la Palabra (catequesis, animación litúrgica, educación, etc.); otros preparan, acompañan o complementan el servicio misionero de la Palabra (servicios caritativos, de promoción humana y social, etc.) [104].
  1. b)Ministerios instituidos: Lectorado y Acolitado.
  1. c)Criterios a tener en cuenta en la formación de los hermanos según el Plan General de Formación[105].
  1. d)Estudio de los documentos de la Iglesia y la Congregación sobre la espiritualidad de los religiosos[106].

4.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el     diaconado[107]:

  1. a)Formarse en las actitudes de: configuración con Cristo, el servicio de la Palabra y el servicio a la caridad.
  1. b)Preparación inmediata mediante un plan (conocimiento de los documentos de la Iglesia sobre el diaconado, rituales de los sacramentos y conocimiento de los servicios que le competen).

5.  Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el presbiterado[108] Profundizar en las actitudes de: configuración con Cristo sacerdote, profeta y pastor, según la vocación claretiana.

  1. a)Preparación inmediata mediante un plan (ejercitación del ministerio de la Palabra y otros propios del diaconado, actos programados de vida espiritual, ahondar en la teología y espiritualidad del presbiterado y en su dimensión carismática claretiana, conocimiento de los rituales de los sacramentos y participación en una orientación personalizada).
  1. b)Duración de esta etapa: dos años o más. Durante los dos años posteriores al año de pastoral se intercalarán los planes específicos para la preparación a la profesión perpetua y a las Órdenes.
  1. c)Lugar: En una comunidad formativa de la Provincia.
  1. d)Acompañamiento: El responsable de esta fase será designado por el Superior Provincial.

VIII. Formación continua

1.  Descripción.

“La formación continua es un proceso global de renovación que abarca todos los aspectos de la persona del claretiano y de la Congregación en su conjunto” [109]. “La formación continua pretende la renovación de la vida personal y comunitaria del claretiano a la luz del evangelio y de nuestro carisma, en cada nueva situación histórica” [110].

  1. 2.Orientaciones generales.
    1. a)Orientaciones de la Congregación acerca de la formación continua[111]: Absoluta necesidad de la misma para ser fieles al Espíritu, para ser fieles al proceso de renovación congregacional y para ser fieles a la misión[112].
  1. b)El Gobierno Provincial elaborará un programa de Formación contínua, según las necesidades de la Provincia[113].
  1. c)Criterios congregacionales de formación continua:
  • Persuasión por parte de cada uno de su carácter imprescindible para la vida misionera.
  • Realizarse en la línea de nuestro carisma misionero.
  • En contacto con el mundo y abierta a la realidad.
  • En perspectiva de apertura y de disponibilidad misionera universal.
  • Con criterios de calidad.
  • Con métodos activos y participativos.
  • Posibles experiencias misioneras en el campo de la pobreza, la marginación o la increencia, abierto el espíritu a nuevos horizontes y valores[114].
  1. 3.Duración de la formación continua.

Es durante toda la vida misionera, con diversidad de modalidades.

4.  Seguimiento.

Responsables de la organización y desarrollo de la formación continua son, a diversos niveles, el Superior Mayor, asistido por los consejeros o prefectos, el superior local y las Prefecturas Generales de Formación y Espiritualidad.

5.  Modalidades.

Es necesario seguir potenciando los cauces, medios y procesos de formación continua[115]. Por tanto ponemos a consideración de los Miembros de la Provincia, para alcanzar esta meta las siguientes opciones:

5.1.   Formación Personal.

Cada misionero concederá a la lectura y al estudio el lugar que han de tener en nuestras vidas y que la comunidad facilite condiciones y recursos para ello[116].

Además se aprovecharán las oportunidades que nos brinda la misma comunidad claretiana; eventualmente, otras en las que pueda organizarse y compartirse alguna actividad formativa de renovación[117].

  1. a)Lugar: Esta fase se realiza en el ámbito personal básicamente.
  1. b)Responsable: Cada uno organizará su autoformación de acuerdo a su Proyecto personal.

5.2.   Quinquenio.

Es la primera experiencia de vida más autónoma. En esta etapa, el claretiano debe descubrir una nueva manera de ser fiel a Dios, de modo que pueda dar una respuesta adecuada a los desafíos que se le presentan en su nueva situación[118]. Cuidaremos especialmente el envío, la integración en las comunidades y el acompañamiento de los que están en los cinco primeros años de su iniciación a la vida apostólica[119].

a) Orientaciones de la Congregación acerca del quinquenio[120].

                   En esta etapa se debe dar una importancia especial:

–      A la vida espiritual vivida en armonía con la acción.

–      Al acompañamiento pastoral.

–      A la renovación doctrinal.

–      Y al proceso psicológico de adaptación a la comunidad y al apostolado.

Ayudas concretas para los que se encuentren en el quinquenio:

–      Que sean destinados a comunidades en las que se viva con empeño el proyecto misionero.

–      Encomendarles responsabilidades ajustadas a su capacidad y situación personal.

–      Asegurarles un acompañamiento personal.

–      Ofrecerles encuentros de formación y revisión con los de su misma fase, cada año.

–      Participación en los encuentros organizados por la Congregación, en América

b) Duración: 5 años. A criterio del Prefecto de Formación, en consulta con el interesado, podrá prolongarse un tiempo más.

  1. c)Lugar: El lugar para cada encuentro se decidirá cada año de acuerdo a la realidad de la Provincia.
  1. d)Seguimiento (o acompañamiento): responsable del mismo la Prefectura de Formación en contacto con el Superior Provincial y la colaboración de los mismos integrantes del quinquenio, según sus posibilidades.

5.3.      Formación de Formadores.

              Los formadores necesitan prepararse. No se improvisan[121]. En concreto:

  1. a)Es conveniente enviar a estudiar a algunos que sean considerados aptos para este servicio misionero habiendo tenido, en lo posible, alguna experiencia apostólica previa[122].
  1. b)Es preciso que los formadores ya en ejercicio procuren proseguir su autoformación mediante el estudio personal y la asistencia a talleres o cursos (sean congregacionales o de otras instituciones eclesiales), que los mantengan capacitados para realizar mejor su misión formativa. Especialmente en el Carisma Claretiano, espiritualidad, vida religiosa y sacerdotal.

5.4.      Especializaciones.

Las especializaciones tienen como objetivo completar la formación inicial con estudios más específicos o ampliados y convenientemente titulados[123].

La Congregación nos pide hoy: Preparar a los misioneros para responder a las necesidades de nuestros destinatarios, en los diferentes aspectos que la acción pastoral comprende, brindándoles una formación sólida, altamente cualificada y actualizada[124].

a) Orientaciones de la Congregación y de la Provincia, acerca de las especializaciones[125]:

–   Elaborar cuanto antes un plan de especializaciones e ir programándolas periódicamente[126].

–      Orientar a los formandos en los últimos años de la carrera hacia alguna especialización[127].

–      La iniciación de la especialización deberá producirse tras un tiempo de experiencia pastoral[128].

–      Tener en cuenta, las motivaciones, cualidades e inclinaciones de los misioneros

–      Promover aquellas especializaciones que respondan a las necesidades y opciones de la Provincia y la Congregación. En concreto en ciencias eclesiásticas y otras especializaciones civiles útiles para la misión[129].

  1. c)Duración: El tiempo que requiera la especialización.
  1. d)Lugar: En aquellas comunidades claretianas cercanas a facultades o institutos superiores en donde se puede lograr la especialización y obtener los títulos correspondientes.

e)  Seguimiento: Responsable del mismo es el Superior Mayor.

6.  Otros cauces de formación:

Se tendrán en cuenta otras instancias de formación continua[130] como son:

  1. a)Año sabático.
  1. b)Encuentros Provinciales de Formación (Apostolado, Biblia, Justicia, Paz e Integridad de la creación, Colegios, Parroquias, etc.).
  1. c)Encuentros interprovinciales.
  1. d)Cursos congregacionales.

ÍNDICE

                                                                                                                                                pág.

DEFINICIÓN DEL MISIONERO CLARETIANO                                                                      02

PRESENTACIÓN                                                                                                                     03

INTRODUCCIÓN.                                                                                                                  05

I.   ESTRUCTURA DE LA FORMACIÓN EN LA PROVINCIA PERÚ – BOLIVIA

1.    RESPONSABLES Y COORDINADORES DE LA FORMACIÓN.

1.1.   Organigrama.                                                                                                   07

1.2.   Responsables de la formación                                                                          08

1.2.1.     Los Superiores                                                                                                08

1.2.2.     El Superior Provincial.                                                                        08

1.2.3.     El Superior Local                                                                                09

1.2.4.     La Prefectura Provincial de Formación                                             09

1.2.5.     El Consejo Provincial de Formación.                                                  10

II. CONTEXTO

1.    LA REALIDAD SOCIOCULTURAL LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA

            1.1.      La situación sociocultural                                                                              14

            1.2.      La situación económica                                                                                 15

            1.3.      La situación sociopolítica                                                                               16

            1.4.      Los pueblos indígenas y afroamericanos                                                      16

2.  LA REALIDAD DE LA IGLESIA LATINAMERICA Y DEL CARIBE

     2.1.      Luces y sombras eclesiales en la evangelización                                           17

     2.2.      Formación para el testimonio                                                                        17

     2.3.      Espiritualidad y formación para la gran misión continental                       18

3.  LA REALIDAD DE LA VIDA CONSAGRADA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE

     3.1.      Luces y sombras de la vida consagrada                                                        18

     3.2.      Sentido de la consagración religiosa                                                              19

     3.3.      Vida consagrada misionera en una Iglesia de comunión                             19

     3.4.      Visión de Mons. Oscar Urbina (Arzobispo de Villavicencio)                       19

4.  RETOS QUE PLANTEA ESTA REALIDAD A LA FORMACIÓN                                   20

III. PASTORAL VOCACIONAL CLARETIANA

1.  Objetivo                                                                                                                      22

2.  Duración                                                                                                                     22

3.  Responsables

     3.1.      En el ámbito provincial                                                                                  22

     3.2.      En el ámbito local                                                                                           22

4.  Sedes                                                                                                                           23

5.  Estructura                                                                                                                   23

     5.1.      Momentos del itinerario vocacional claretiano                                            23

IV.  ETAPAS DE PREPARACIÓN ASPIRANTADO Y POSTULANTADO

  1. 1.Naturaleza y25
  2. 2.25
  3. 3.El formador de aspirantes y postulantes
  4. 4.Caracterí26
  5. 5.Régimen económico para el Aspirantado y                        27
  6. 6.

6.1.       Objetivo general                                                                                             27

6.2.       Objetivo específicos                                                                                        27

6.3.       Actividad final                                                                                                27

  1. 7.Postulantado

7.1.       Área de la dimensión humana                                                                       27

7.2.       Área de la dimensión cristiana                                                                      28

7.3.       Área de la dimensión claretiana                                                                    28

  1. 8.Preparación inmediata para el ingreso al                        29
  2. V.ETAPA DE INICIACIÓN – EL NOVICIADO DEL CONO SUR
    1. 1.Naturaleza y30
    2. 2.30
    3. 3.Características del Noviciado del Cono                        30
    4. 4.Objetivos y                        31

4.1.       Dimensión humana                                                                                       31

4.2.       Dimensión cristiana                                                                                       32

4.3.       Dimensión claretiana                                                                                     32

4.4.       Medios                                                                                                            33

  1. 5.El maestro de novicios y sus                        34
  2. 6.Ejercicios                        .35
  3. 7.Petición de la profesió35
  4. 8.Informes previos a la aprobación para la profesió            35
  5. 9.Primera profesión            35
    1. VI.ETAPA DE CONSOLIDACIÓN VOCACIONAL MISIONEROS EN FORMACIÓN
      1. 1.Naturaleza y37
      2. 2.Características

2.1.   Fases                                                                                                                37

2.2.   Lugar y estructura                                                                                          37

2.3.   Interculturalidad                                                                                            37

  1. El Prefecto                                                                                                                 37
  2. Dinamismos principales                                                                                          38
  3. Dimensiones del desarrollo y consolidación de los misioneros en formación

       5.1.   Nivel humano                                                                                                 39

       5.2.   Nivel cristiano                                                                                                39

       5.3.   Nivel claretiano                                                                                              40

  1. Año de pastoral y vida comunitaria                                                                        40

VII. PREPARACIÓN PARA LA PROFESIÓN PERPETUA Y PARA LAS ÓRDENES

  1. 1.Descripció            42
  2. 2.Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación de la profesión perpetua

2.1    Criterios para este periodo                                                                             42

  1. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación de los ministerios propios de la condición laical                                                                         42
  2. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el diaconado  43
  3. Orientaciones de la Congregación acerca de la preparación para el presbiterado  43
  4. FORMACIÓN CONTINUA
    1. 1.Descripció                                                44
    2. 2.Orientaciones generales

2.1. Orientaciones de la Congregación acerca de la formación continua 44

  1. Duración de la formación continua                                                                        44
  2. Seguimiento                                                                                                              44
  3. Modalidades                                                                                                             44

5.1. Formación personal                                                                                          45

5.2. Quinquenio                                                                                                       45

5.3. Formación de formadores                                                                                 46

5.4. Especializaciones                                                                                               46

  1. Otros cauces de formación                                                                                      .47



[1]Can. 652.4; CC 58; 76; Dir 160.

[2] PI 27.

[3]PGF 247 §1.

[4] cf PGF 245.

[5] CC 113.5.

[6]PGF 247 §2.

[7] cf OT 5; 1F 76; PGF 247 §2

[8] cf Can 642; 653; 1025; 1028-1030; PGF 247 §4.

[9] cf RC 32; PI 52; PGF 247 §6.

[10] cf CC 134; PGF 247 §7.

[11]cf.CC 104.4; PGF 248 §3

[12] cf RC 32; PI 52.

[13]cf. Dir 412.

[14]cf. Dir 416; PGF 252.

[15] cf Dir 166; PGF 267

[16]Camilo Macise, XLIII Asamblea Nacional de la CIRM, México, 2007

[17]cf. can 241,1; 1051 y 1052

[18]cf. PGF 61-65.

[19] cf. DVC 280.

[20]    cf. DVC 49

[21]    Asumimos el concepto de “vocación” contenido en el DVC 7-48.

[22]    cf. DVC 112, donde se indican sus diversas funciones con sus correspondientes fuentes.

[23]    cf. PGF, 243-247, 296.

[24]    cf. DVC, 114-118

[25]    Así se viene realizando en algunas de nuestras posiciones. Es la línea congregacional ofertada por el Secretariado General de PV y asumida unánimemente por los participantes del Taller de Pastoral Vocacional celebrado en Arequipa en enero de 2012.

[26]    cf. Proyecto misionero de Perú-Bolivia (2011), n. 12 e.

[27] cf. PGF 325

[28]cf. PGF 326; DIR 188

[29] cf. DIR 179; PGF.

[30] cf. DIR 190, apéndice Nº 2

[31] cf. PGF 345-347; DIR 185-194

[32] cf. Dir. 193

[33] cf. PGF 327; Dir. 186

[34] cf. Dir. 193.

[35]Dir. 214; Can. 644; CC. 70; PEI. 44.

[36] Dir. 186

[37]PGF 330 §1-3.

[38]PGF 330 §2.

[39] PGF 330 §5

[40] PGF 330 §6

[41] PGF 328

[42] PGF 334 §2

[43] PGF 334 §3

[44] PGF 334 §4

[45] PGF 334 §5

[46] PGF 329

[47] cf. PGF 337 §1

[48] PGF 337 §6

[49] PGF 337 §3

[50] cf. PGF 337 §4

[51] PGF 337 § 5

[52] cf. PGF 330 §1

[53] cf. PGF 334 §2

[54] cf. PGF 337 §1

[55] cf. PGF 337 §6

[56]PGF 348; cf. Dir. 195-196

[57]cf. Can. 642, 643; Dir 199 a); PGF 350; DVC, Apéndice 8, pp. 255-256.

[58] cf. Dir 199, b).

[59] cf. Dir 201.

[60]cf.Dir 200.

[61]cf. Can 653, 1; CC 69; Dir 202, 271G.

[62]cf. PGF 348-378.

[63]cf. PGF 369.

[64]cf. PGF 369; Dir 210; 457 a); CC 68.

[65]cf. PGF 370; Dir. 211

[66]cf. PGF 370 1; Dir 211

[67].cf. Can. 652, §1.

[68]cf. Can. 650, §2; Dir 212

[69] cf. Dir 203, PGF. 374.

[70] cf. Dir 204, PGF, 378.

[71] cf. Dir 217.

[72] cf. Dir 206.

[73]cf. Dir 227.

[74] cf. Can. 654; CC 70; Dir 231.

[75] cf. Dir 231

[76]cf. Can 656; Dir 218-219

[77]cf. OPR 5; PI 56.

[78] PGF 379

[79] PGF 380; Dir 234.

[80] Dir. 239; PTV 72; §2; HAC. 63, 5

[81] PGF. 413-418; Dir 249-250

[82] PGF 410; 187-193; Dir. 236 §8

[83]PGF, 190; Dir 236 h)

[84] CC 73; PGF 396

[85].PGF 399

[86] PGF 405 Dir. 236 §6 MCH 228.

[87]PGF 386-388.

[88] PGF 386 §1.

[89] PGF 386.

[90] PGF 386 §1.

[91] PGF 386 §3.

[92] PGF 379.

[93] PGF 387 §4.

[94] PGF 387 §5 .

[95] PGF 388 §1.

[96] PGF 385.

[97] PGF 388 §5.

[98]cf. Dir 246.

[99]PGF 239.

[100]cf. Dir 246.

[101] Dir 241.

[102] Dir 225.

[103] PGF 434-441; Dir. 238.

[104] Dir. 254.

[105] PGF. 427-441; Dir. 255.

[106] Dir. 256.

[107] PGF 447-448; Dir. 257-260

[108] PGF 456-457; Dir 261-264

[109] PGF 460

[110] PGF 461

[111] PGF 462-472; 476-478

[112] Dir. 146; HAC. 55, 2.

[113] Dir 149

[114] PGF 504.

[115]Doc. Cap. Prov. 2011, Nº 14d; cf. Dir. 147; PGF. 482-520.

[116] CC. 56.HAC 55.2; Dir. 147, 1.

[117] Dir. 147, 2.

[118]PGF 506-507

[119]Dir 148; Doc. Cap. Prov. 2011, 13, e).

[120]PGF 508-511

[121]Dir. 168 b; Dir 247; PGF 108-109

[122]Dir 247.

[123]PGF 495

[124]Doc. Cap. Prov. 2011, Nº 14

[125]PGF 495-501

[126]Dir. 247.

[127]Dir. 245.

[128]PGF 501.

[129]Dir. 245.

[130]Dir. 247, 2.

Related posts: