Semana Claretiana – Europa 2014

Resumen de la presentación de los estudiantes de Colminar Viejo (1 de Marzo, 2014)

Una visión panorámica

Acercamiento al suelo que pisamos

itinerario

  •  Punto de partida. Buscamos descubrir las necesidades espirituales del hombre europeo desde nuestra mirada misionera. Teniendo en cuenta que la situación es al tiempo compleja y variada, y la perspectiva amplia y concreta.Probablemente no haya una única respuesta cerrada. ¿Cuál es el perfil espiritual del hombre europeo actual? ¿Cuáles sus necesidades y sus aspiraciones en el terreno religioso? ¿Dónde está Dios entre nosotros? ¿Qué imagen tenemos de Él? ¿Por qué vías se nos puede hacer presente? ¿Nos aventuramos a buscarle? ¿Qué piensa, qué vive, dónde se encuentra el hombre europeo? – Solo lo descubriremos tomando el pulso en el encuentro de tu a tu, en la acogida de sus angustias y esperanzas.
  • Nueva evangelización. Exige nuevos métodos y lenguaje, pero también urge a habitar los lugares donde el hombre vive, donde duda, siente, ama, busca, reza. Con-vivir, para que la vida del otro me afecte. No seamos meros espectador – Leer e interpretar para después poder transformar con la experiencia del Dios de Jesucristo. No defraudar a aquellos que caminan a nuestro lado.
  • El suelo que pisamos –realidad, sociedad, ambiente, cultura- que condiciona nuestra forma de ser, de entender el mundo. ¿Es la cultura actual del hombre y para el hombre? ¿Dónde busca el hombre los valores y criterios para tomar decisiones? ¿En torno a qué configura sus proyectos y construye su existencia?
  • Contexto de secularización. Actualmente un agnosticismo práctico, o ateísmo anónimo. Indiferencia o extrañeza ante lo religioso. Dios ha quedado fuera del horizonte de la vida cotidiana del hombre. ¿Cómo hacer que el hombre europeo de hoy vuelva a escuchar y comprender el mensaje evangélico como mensaje vivo y actual? ¿Cómo ayudarle a descubrir e interpretar subjetivamente su existencia como don de Dios y, desde ahí, poder orientarla como camino de plenitud y de esperanza?
  • Ambiente ambiguo ¿Qué puntos pueden ser puerta para un renacer de la espiritualidad en Europa? A pesar de los miedos, las caídas, las incertidumbres, los errores… el encuentro con Dios sigue siendo posible, la posibilidad radica en el discernimiento y decisión personal de cada hombre, entre vivir pasa sí o para los demás, entre dar cabida a Dios en su vida o ignorarle.
  • Presentamos cuatro acentos, sin pretender ser dramáticos ni ingenuos. Debemos aceptarlos y entenderlos para poder afrontarlos. Buscando que este suelo que pisamos se convierta en trampolín para orientar el rumbo y detectar las necesidades espirituales del hombre europeo de hoy. Solo así podremos intentar dar respuesta a ello.

UNA NUEVA HERIDA

Entre la necesidad de sentido y la sed de horizontes

  • Reducción de las expectativas – Mundo hecho a la medida de nuestras necesidades.
  • Cambios profundos y acelerados – Criterios de decisión que no sirven para enfrentar la vida.
  • Inseguridad e inestabilidad – Necesidad de horizontes que devuelvan la ilusión
  • Envejecimiento de la población – Merma en las perspectivas, los sueños, la espontaneidad…

Panorama desolador / Hambre de plenitud

Dios es Amor que viene al hombre

Fe, esperanza y plenitud

  • Espiritualidad enraizada en los deseos de plenitud de la existencia. – Renacimiento de lo religioso, nostalgia de Dios. ¿Realmente hemos vuelto a Dios?
  • Regreso de Dios al horizonte del hombre. ¿De qué Dios hablamos? – Ocasión para una respuesta misionera.
  • ¿Desde Dónde buscamos? Respuesta a heridas profundas en situaciones límite y en lo cotidiano. Desde nuestra debilidad y vulnerabilidad – Dios ofrece -es- esperanza, luz, amor sin límite.
  • Dios-con-nosotros, que viene al hombre y nos lanza más allá de toda expectativa.

UN NUEVO HOGAR

Entre la celda individual y el mercado de lo diverso

  •  Tensión entre lo propio y lo plural. – Entre feroz individualismo y aparente tolerancia acrítica a lo plural. – Que nos fragmenta por dentro y es fuente de exclusión. Fenómeno ambiguo.
  • Egocentrismo y narcisismo – Hombre autónomo, autodidacta y autosuficiente. El dinero crucial para mantener esta independencia.
  • Individualismo, derrota de la sociedad y brecha con el prójimo.
  • Pluralismo, sinónimo de libertad, pero que antes busca la seguridad personal que el diálogo
  • La cultura del bienestar nos anestesia frente al sufrimiento de otros. – Riesgo de aislamiento en medio de la sociedad de las masas.
  • Dios es Amor que crea fraternidad
  • üEspiritualidad de la acogida y la solidaridad.
  • üDeseo de integrar la pluralidad en la unidad, la comunión en lo plural. – El reto es ir más allá de nuestro egocentrismo, también en nuestra espiritualidad.
  • üSed espiritual de una verdadera comunión en Cristo, verdad absoluta. Frente al relativismo y preguntas como ¿Hay una única verdad?
  • üVivir una fraternidad evangélica. Vivida, alegre y construida desde la fe. Desde un Dios que es Amor. – ¿Sabremos mostrar al Dios que es Amor y crea fraternidad?

UN NUEVO CULTO

Entre el altar del dinero y el incienso del pragmatismo

  • Culto de lo material. Absolutización de lo pragmático y lo tangible. De lo que se puede ver y tocar. Renuncia a unos dioses y se rinde a otros.
  • Sociedad del bienestar. Marcada por unos mercados que son verdaderos dictadores sin rostro. Que mantiene su nivel de vida excluyendo y olvidando a otros.
  • üRara vez pensamos que tengamos algo de responsabilidad en esa injusta desigualdad.
  • La familia es hoy más que nunca una realidad compleja, cambia su manera de vivirla y entenderla. – Se pierde el sentido de profunda entrega y compromiso.

Dios es Amor que se entrega

Servicio, sensibilidad y atención a los pequeños

  • Una nueva espiritualidad abierta. Frente al consumismo se abren una serie de respuestas a nuestros anhelos.
  • Espiritualidad que ayuda a vivir en plenitud. Que invita a un cambio de valores. Un Dios que invita a entregarse y a servir, donde el prójimo es instancia ineludible del amor.
  • Espiritualidad amante, sensible a las necesidades de otro, defensora de los pobres, generadora de justicia…
  • Espiritualidad de la entrega. El amor de Dios se vive en el amor al prójimo. Nuestro ejercicio del amor, proviene de ese amor más grande. 

NUEVOS RELOJES, NUEVOS ESPEJOS

 Entre el compás del presente y la clave de la imagen

  • Amiente en el que se dan todos los demás. Configura su existencia con ritmo y referentes novedosos.
  • La inmediatez. Lo queremos todo y lo queremos ya. Vivimos a tientas en un presente que nunca podemos atrapar, que es efímero.
  • No nos hacemos cargo del pasado, tampoco nos sentimos responsables del futuro, lleno de incertidumbre.
  • La imagen, soporte de los medios y de las redes sociales. Quien no tiene una imagen, quien no la renueva, no existe. – Máscara que es pura apariencia. ¿Qué queda cuando esta desaparece?
  • Amar la imperfección. Porque lo más humano quizá es que el cuerpo vaya gastándose con los años, desgastándose por los demás. Nuestro cuerpo también habla de nuestra historia, de nuestros desvelos.
  • Aprender a relacionarnos desde lo profundo y no desde la fachada. Compartir sueños y anhelos y vida con aquellos que caminan con nosotros.

Dios es Amor que se entraña

Hondura, creatividad, gratitud

  • Sed de biografía – Necesariamente, la vida se va construyendo, escribiendo. – Espiritualidad en la que descubrir la existencia como regalo con sentido.
  • Saber discernir según el reloj interior, según el verdadero compás que ofrece plenitud.
  • Hambre de fondo – Frente a las imágenes vacías, hay un anhelo de hondura en nuestra interioridad. Volver al corazón donde habita el Padre, donde maduramos la vida en la que el Hijo se nos revela, donde el Espíritu sopla e infla nuestras velas.
  • Hacer posible el camino a otros, un reto apasionante. Con audacia, entrenamiento, lucidez y creatividad.
  • Ganar y profundizar en la conciencia de que el amor es recibido. No nace de nuestro yo, se nos da a raudales gratuitamente.

CONCLUSIONES

Mi corazón y las fronteras

  • Cualquier intento de trazar un perfil del hombre europeo actual y de sus necesidades espirituales debería empezar por una mirada hacia uno mismo y terminar viviendo y padeciendo con aquellos que viven en las fronteras, aquellos que siguen esperando.
  • Ahora volvamos la mirada un momento a nosotros mismos para hacernos conscientes de nuestras carencias, sueños, dificultades y ardor misionero.
  • ¿Qué destacarías y qué echas en falta en este análisis?
  • ¿Qué puntos / retos señalarías como más urgentes actualmente?
  • ¿Cómo planteas la formación para poder dar respuesta a estas necesidades?

Related posts: